Arquivo da categoria: Uncategorized

‘¡Eeeeh p…!’, el grito homofóbico que ‘divierte’ a los fans del futbol (CNN)

De repente alguien se lo gritó al portero, después ya fueron muchos y ahora ha suplido a la tradicional ‘ola’ en los estadios

Por Esmeralda A. Vázquez

Jueves, 27 de febrero de 2014 a las 06:26

La expresión 'puto' es empleada como ofensa en los juegos del futbol mexicano y también en partidos de la selección nacional (Especial).

La expresión ‘puto’ es empleada como ofensa en los juegos del futbol mexicano y también en partidos de la selección nacional (Especial).

 Lo más importante
  • El futbol es un modelo de masculinidad para la cultura mexicana
  • Para los especialistas, la palabra ‘puto’ reafirma el lenguaje ‘peladito’ y ‘cantinflesco’ del mexicano
  • Los futbolistas son productos de la cultura mexicana, donde deben sustentar su masculinidad
¿Por qué no se cambia el uso de la palabra y por qué no se grita ‘¡cobarde!’ o ‘¡heterosexual!’ en el estadio?, porque esas palabras no tienen toda la carga peyorativa que tiene la palabra ‘puto’
Genaro Lozano, politólogo

(CNNMéxico) — En los partidos de futbol de la LigaMX hay elementos que nunca faltan: dos equipos, cuatro árbitros, varios balones, elementos de seguridad, aficionados… y el grito de “¡eeeh puto!” cuando despeja el portero del equipo rival.

El ‘ritual’ es el siguiente: cuando el balón sale por la línea final del campo y lo toma el portero, los aficionados levantan los brazos, agitan las manos y preparan la garganta para gritar en cuanto el jugador del equipo rival despeje el balón. En ese momento se consuma el grito que enseguida provoca risas.

Leer FIFA indaga gritos homófobos de mexicanos en Brasil

“No lo utilizamos de una manera homofóbica. Alguien que es ‘puto’ es una persona que no defiende. Y también tiene la otra referencia hacia los gays, pero en el contexto del estadio es así, alguien sin valor, que no tiene los ‘huevos’ para pelear o para defender”, dijo en entrevista el Punker, integrante de la barra Sangre Azul que apoya al equipo Cruz Azul.

Según el diccionario de la Real Academia Española, esa palabra puede tener dos significados, el primero, “hombre que tiene concúbito con persona de su sexo”, y el segundo, refiere a una expresión que “denota el esfuerzo que se hace para no ser el último o postrero en algo”.

La expresión tiene más que ver con una cuestión del lenguaje que utiliza el mexicano y no con una connotación sexual, considera Carlos Albert, exfutbolista y conductor de televisión. El “pinche” o “chingar”, que supuestamente son malas palabras, añadió, también las conjugamos para bien o para mal, “no lo justifico, pero tampoco diría que es una ofensa para los que tienen una preferencia distinta”.

Pero el politólogo e internacionalista Genaro Lozano piensa lo contrario.

“Esta palabra se ha utilizado para tratar de amedrentar y hacer menos al equipo contrario en el estadio de futbol. Y la justificación que dan quienes la están utilizando es exactamente decir eso: ‘es que no nos estamos refiriendo para nada a la homosexualidad'”, señaló el también analista, quien ha abordado el tema en varios textos de su autoría.

“Si así fuera —que el grito no tiene connotaciones homofóbicas—, ¿por qué no se cambia el uso de la palabra y por qué no se grita ‘¡cobarde!’ o ‘¡heterosexual!’ en el estadio?, porque esas palabras no tienen toda la carga peyorativa que tiene la otra”, añadió.

Para el sociólogo Miguel Ángel Lara, dicha expresión, en el ambiente futbolístico, es resultado del lenguaje “peladito (vulgar) y cantinflesco” que caracteriza a la cultura del mexicano, que también ha hecho de este deporte un producto de la masculinidad.

“Es un ámbito masculino, donde toda la testosterona sale a flote, pero es una testosterona que no piensa, que no es inteligente, en cambio sí es manipulada, asustada, reprendida y tiene una limitante”, explica el también profesor de la Universidad Iberoamericana.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México(Enadis) 2010, 4 de cada 10 personas en México, sin importar el rango de edad (de 12 a 49 años), opinan que la preferencia sexual provoca mucha división entre la gente, además de permanecer como uno de los mayores problemas de intolerancia en el país.

Albert señaló que “alguien, algún día le gritó ‘puto’ al portero y le pareció gracioso, luego ya fueron cinco y después ya fueron muchos y ahora se convirtió así como en la ola en los estadios y de repente en una especie casi de costumbre”.

“La gran dificultad (para controlarlo) es por el arraigo cultural de ciertos estereotipos sobre los cuales se ha construido este deporte, por ejemplo, una visión de un espacio donde no solamente se juega lo deportivo, sino lo masculino”, dijo Ricardo Bucio, presidente del Conapred, en una entrevista para CNNMéxico en 2013.

Armando Navarrete, portero del Puebla de la LigaMX y exguardameta de equipos como América, Necaxa y Atlante, explica que un futbolista está expuesto a todo y que la cancha y en general el estadio, es un espacio de libre expresión y que para eso los aficionados pagan su boleto.

“A mí nunca me ha parecido bien, pero uno como jugador tiene que aguantar. Como portero, si se dan cuenta que fallo me dicen de cosas, pero no me queda más que aguantar y enfocarme en el partido”, dijo en entrevista telefónica.

La idiosincrasia y la figura del machismo, señalaron las fuentes consultadas por CNNMéxico, influyen en el comportamiento de quienes asisten a los estadios y se expresan de esta manera en las tribunas.

“La cultura popular tiene en nuestro país desde hace muchísimos años ese tipo de cuestiones que pueden parecer pintorescas, chistosas. México es el país del albur y del doble sentido. Los mexicanos usamos un idioma y una jerga que a muchos se les hace simpático y eso, que es parte de nuestra idiosincrasia, se refleja también en el futbol”, añade Albert.

Pero Ricardo Bucio, titular del Conapred, piensa distinto. “El grito de ‘puto’ —al igual que los de ‘maricón’, ‘joto’, ‘puñal’, etc.— es expresión de desprecio, de rechazo. (…) Homologa la condición homosexual con cobardía con equívoco. Pero es también una forma de equiparar a los rivales con las mujeres, haciendo de esta equivalencia una forma de ridiculizarlas en un espacio casi exclusivamente masculino”, escribió en un artículo publicado en el portal de dicho Consejo, luego de que México ganara la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Los futbolistas “son productos culturales que forman parte de la familia mexicana y de esa educación de: ‘tú eres el hombrecito, los hombres no lloran’. Es un deporte viril, también en los discursos de la televisión es una entrada viril, de ‘¡hombre!’, sobre todo cuando se barren o cabecean”, complementa Miguel Ángel Lara.

En marzo del 2013, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)determinó que las expresiones “maricones” o “puñal” son ofensas discriminatorias que no pueden ser resguardadas por la libertad de expresión que consagra la Constitución en su artículo sexto, sin embargo, la palabra “puto” no fue incluida.

“Nosotros somos así, nos gusta decir esa palabra y muchas más. Creo que esa palabra no es tan ofensiva”, comenta El Punker, miembro de la barra Sangre Azul.

Robbie Rogers, jugador estadounidense del equipo Los Ángeles Galaxy de la liga de EU; Anton Hysen, futbolista sueco del Utsiktens BK de la tercera división de ese país; Marcus Urban, un alemán que prefirió retirarse tras dar a conocer su homosexualidad, son algunos de los jugadores de soccer que han hecho públicas sus preferencias, además del también alemán Thomas Hitzlsperger, quien reconoció ser homosexual en enero, tras anunciar que se retiraba como profesional.

“El futbolista mexicano que decida ‘salir del clóset’ debe ser consciente de que tendrá que aceptar algún insulto, aunque igual con el tiempo todo se va a calmar”, afirma el portero del Puebla.

Por su parte, El Punker asegura que si esto ocurriera, sería una presión más para el jugador. “Si es del equipo contrario, nos lo acabaríamos, haríamos mucho, mucho folclor de eso. Pero si se trata de un jugador de nuestro equipo, no dejaríamos de decir ‘puto’ (a los rivales), pero al nuestro sí lo defenderíamos”.

“¿Por qué no nos hacemos la pregunta de si algún director técnico estaría dispuesto a que sus jugadores se sumen a una campaña contra la homofobia?, yo creo que ninguno lo haría, porque muchos de ellos utilizan este lenguaje justamente cuando quieren criticar al oponente, les gritan ‘mujercita’, ‘pégale como hombre’. Sus comentarios son homofóbicos, misóginos y sexistas”, afirmó Genaro Lozano.

Apenas el lunes, la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) anunció que en los partidos oficiales de liga, copa y ascenso será implementado el protocolo contra racismo que dicta la FIFA.

Para Lozano, el Conapred debería asumir un papel más protagónico para hacer frente a este tipo de problemáticas. “(Porque) no ha hecho ningún tipo de campañas justamente para combatir la homofobia. Hace falta el respaldo institucional”, concluyó.

Temas relacionados

Mexico chief defends use of gay slurs at the World Cup (Goal.com)

By Vaishali Bhardwaj

23 Jun 2014 9:11:00 AM

The chief operating officer of El Tri says that Fifa can do nothing about the slurs that fans have used at the World Cup in Brazil

Mexico chief defends use of gay slurs at the World CupThe chief operating officer of the Mexico national team has defended the use of gay slurs by the country’s fans, saying that nothing can be done about it.

Mexican supporters who have travelled to watch their side compete in the World Cup in Brazil have been heard shouting a derogatory term each time an opposing goalkeeper takes a kick – a common practice in Mexico.

Four days ago, football’s world governing body, Fifa, announced they had begun disciplinary proceedings in response to the chants.

However, the COO of the Mexico team, Héctor González Iñárritu, defended the fans and explained that it was part of the country’s culture.

“The [Mexican] Federation is unable to restrict this expression. We cannot do anything legally or administratively,” he stated.

“It is not aggression – it is something that we’ve had for a long time in the Mexican League and in international matches.

“The people of Brazil were also yelling ‘wh**e’ at Guillermo [Ochoa] and it’s the same. Fifa would have to punish all federations.”

Mexico coach Miguel Herrera backed the use of the slur recently when he said: “We’re with our fans. It’s something they do to pressure the opposing goalkeeper.”

But, Piara Powar – a member of FARE (Football Against Racism in Europe) and the Committee Against Racism – condemned the behaviour.

“The homophobic chants are totally unacceptable. There must be action quickly before it starts to run out of control,” he said.

“Fifa have strong regulations in this regard. Zero tolerance is what is required here.”

Under Fifa’s regulations, supporters could face punishments such as suspensions or expulsions from grounds if they are found guilty of breaching the rules.

“The sporting sanctions are the only effective punishment,” Fifa president Joseph Blatter said.

Mexico World Cup Chants: Diego Luna Condemns Homophobic ‘Puto’ in Soccer (Latino Post)

By Robert Abel

First Posted: Jun 22, 2014 02:24 PM EDT

Diego Luna

Cada Vez nos Despedimos Mejor Press Conference (Photo : Clasos/CON LatinContent Editorial)

Mexican actor Diego Luna is speaking out against homophobic chants during World Cup matches. Fox News Latino reported that the award-winning actor and producer said it is regrettable that homophobic terms like “puto,” a common cry heard at Mexico’s soccer stadiums, are used to insult players during games.

Some say the word means weak or coward and isn’t directed at gays, but it is clearly meant to mock an opponent as weak and unmanly.

“I went to the [2006] World Cup in Germany, and I did hear [that cry],” the actor said in an interview with MVS radio. He said he never joined in because he couldn’t be proud of doing so.

“Soccer is a reflection of what we are in many ways,” he said. “We live in a classist, racist, homophobic society into which we are very assimilated, that’s all. I’m not really proud of that.”

On Thursday, the International Federation of Association Football, or FIFA, opened a disciplinary inquiry into the chants Mexican fans yelled during World Cup games against Cameroon and Brazil.

ESPN told Outsports it will try to prevent the chants from being heard on-air Monday when Mexico plays Croatia. The network says it is sensitive to the chant.

Andres Aradillas-Lopez, an economics professor at Penn State University, was born in Mexico and said he told Outsports the slur disgusts him.

“I heard them during the Cameroon game and also today against Brazil. Every single time the opposing goalie had a goal kick, they chanted [‘puto’],” Lopez said. “The media should make a bigger deal out of this and publicly shame that country and its fans. No other country in the world does this, and it would be unacceptable in any U.S. stadium.”

Mexico national team coach Miguel Herrera didn’t take the chants seriously, saying, “We have nothing to say; we’re with the fans. They do it to put pressure on the other team’s goalkeeper — I don’t think it’s that serious.”

FIFA statutes state that discrimination — by players, coaches or fans — against any country, individual or group for their race, skin color, ethnic origin, nationality, sex, language, religion or other factor is prohibited.

Luna has played LGBT characters in his films, including “Y Tu Mama Tambien” and “Milk.”

LGBT activists have been using the World Cup to draw attention to anti-gay killings that have plagued Brazil. Last year there were 313 anti-gay killings in the country, according to watchdog Grupo Gay de Bahia.

O problema de Benzema, o craque da França que não canta a Marselhesa (Diário do Centro do Mundo)

Postado em 20 jun 2014

por : 

Ele

O melhor em campo na partida em que a França atropelou a Suíça, Karim Benzema perdeu um pênalti, fez dois gols (o segundo não valeu por que o juiz caprichosamente havia apitado o fim da partida), deu duas assistências — e não cantou o hino.

Não é um detalhe. Ele não estava nervoso e atrapalhado. Benzema não entoa a gloriosa “Marselhesa” jamais. “Não é porque eu canto que eu vou marcar três gols. Se eu não cantar a ‘Marselhesa’ e marcar três gols, não acho que no final do jogo alguém vai reclamar. Zidane, por exemplo, não cantava. E há outros. Eu não vejo isso como um problema”, disse ele.

Benzema, como Zidane, seu ídolo e amigo, é filho de imigrantes argelinos e é muçulmano. O silêncio é um protesto a uma letra que fala: “Às armas, cidadãos/ formai vossos batalhões/ marchemos, marchemos! / Que um sangue impuro / banhe o nosso solo”. É duramente criticado por essa atitude. A Frente Nacional, de extrema direita, fundada por Jean Marie Le Pen, o chamou de mercenário desleal e pediu seu banimento. “Ele não vê problema nisso. Bem, o povo francês não veria nenhum problema se ele não estivesse mais no time”.

É uma falácia. Benzema, que também cravou dois contra Honduras na estreia, faz toda a diferença para a França, uma equipe majoritariamente de filhos de imigrantes. Além dele, o time tem Valbuena (descendente de espanhois), Cabaye (de vietnamitas), Matuidi (angolanos), Sagna (senegaleses), Varane (os pais são da Martinica).

Há três anos, o ex-técnico da seleção, Laurent Blanc, chegou a sugerir que se limitasse o número de atletas não-brancos. Blanc queria uma cota de 30% de descendentes de africanos na federação. Para sorte dos franceses, a ideia não foi adiante.

Na Espanha, Benzema costuma ser chamado de “vendedor de kebabs”. “Se marco gol, sou francês. Se não marco, sou árabe”, afirma. Karim Benzema e seus colegas são um problema, sem dúvida, mas para os adversários. E uma lembrança perigosa para o Brasil, cujos jogadores estufam o peito para cantar a capella o ouvirundum.

 

The New Abolitionism (The Nation)

Nas mãos do pajé (OESP)

BARBARA MAISONNAVE ARISI – O ESTADO DE S. PAULO

14 Junho 2014 | 16h 00

Antropóloga picada de cobra na floresta amazônica denuncia a falta de atenção da ‘saúde dos brancos’ com os indígenas

Antropóloga denuncia a falta de atenção da ‘saúde dos brancos’ com os indígenas

Antropóloga denuncia a falta de atenção da ‘saúde dos brancos’ com os indígenas. Jeremy Collins

Quinta-feira, 5 de junho, final de tarde amazônico, o céu alaranjando. Após um dia de filmagem com os índios matis e a equipe de Céline Cousteau, neta de Jacques Cousteau, tomar um banho de rio parece ser o merecido presente para um longo dia ouvindo as trágicas narrativas de mortes e perdas que fazem parte do cotidiano de quem vive na Terra Indígena Vale do Javari, segunda maior área de proteção etnoambiental brasileira.

Desço no rumo do Rio Branco e ela me escolhe. Salta e a flagro ainda em voo, negra, comprida e ainda com o rabo enrodilhado. A dor aterrissa na minha panturrilha. Sinto o veneno entrar na carne, a queimação. Levanto a perna e a cobra fica pendurada, ganho noção de seu peso. Ela me solta e corre. Grito em inglês para o colega da equipe que caminhava à frente: “snake bite”. E em matis: “dunu peax”, a cobra picou.

Aperto minha perna e correm dois fios de sangue. Meu irmão adotivo indígena Tëpi me segura e vamos para a casa de madeira serrada que abriga a farmácia da aldeia Tawaya. Entro e o enfermeiro está arrumando a maca estropiada onde costuma fazer atendimento ambulatorial dos indígenas. Felipe Machado começou a trabalhar no Javari em janeiro, antes estava na área ticuna. “Vamos que vamos, amigo, você vai me salvar”, digo. “É meu primeiro acidente ofídico, mas eu conheço o protocolo”, responde ele.

Prepara o antianafilático, enquanto a técnica dissolve a ampola de antiofídico liofilizado. Já vi quatro acidentes assim. Sempre carreguei o soro produzido na Colômbia cuja importação é proibida pela Anvisa. No Brasil, temos soros que precisam de geladeira para serem armazenados. Quem se salva com soro quase sempre usa o colombiano.

Estou a 14 horas da cidade de Atalaia do Norte. Um menino do povo marubo, vítima de acidente ofídico como eu, teve a perna amputada neste ano. Mesmo ateia, rezo uma ave-maria e, na hora do “nossa morte”, arremedo “que não vai ser hoje, não”.

Chega o ancião matis Binan Chapu Chunu, herborista e conhecedor de tratamentos para cobras, um de meus professores e interlocutor de minha tese. Ele me olha tranquilo e pergunta se tenho dor de cabeça, se meu pé dói, se vomitei. Felipe começa a aplicar o soro e Binan Chapu se oferece para chupar a picada e sugar para cuspir o veneno. Recebo hidrocortisona. A comunicação por rádio UHF não opera depois das 18 horas, mas Felipe consegue informar Magna Nobre, técnica da Secretaria Especial de Saúde Indígena. Magna é sobrevivente da queda da aeronave que, em 2009, levava a equipe de vacinação de Cruzeiro do Sul (AC) para Tabatinga (AM). Ela e os colegas passaram a noite na floresta e, graças a Txema Matis (ancião que caçava quando percebeu um motor de avião silenciar durante o voo), foram achados no dia seguinte. Ela retornava: “Barbara? A antropóloga?”. Consultou o chefe do Distrito Sanitário Especial Indígena, Jean Heródoto Salles, e informou que remoção por helicóptero era só para indígenas. Felipe, incrédulo, questionava: “E se fosse da equipe da saúde?”.

O gerador para de funcionar e acendemos três velas. Alguns matis e um piloto da equipe de saúde partem para a aldeia Bokwat-Paraíso, para buscar outra ampola de soro. O enfermeiro pendura sua rede perto da minha maca e, a cada tanto, confere meus sinais vitais. Às 23h, chega a canoa com motor peque-peque, e aplicamos mais uma ampola. “Calma, não acelera o coração.” Na parede, move-se uma caranguejeira. Seguro a bolsa de soro enquanto Felipe mata a aranha com um pau de vassoura.

Às 7h, transportam-me na rede até a baleeira com motor de 200 HP. Vamos pelo Rio Branco, desembocamos no Rio Itacoaí e às 17 horas chegamos à base de vigilância da Funai. O enfermeiro de lá me avalia e descemos pelo Rio Javari no rumo de Atalaia do Norte. Chegamos à balsa flutuante na sexta às 20h30, perto de um hospital. Mas não há médicos no plantão. Não é surpresa para mim. Em 2011, escrevi com a médica Deise Francisco e o antropólogo Pedro Cesarino, a pedido do Instituto Socioambiental e do Centro de Trabalho Indigenista, um diagnóstico sobre o Javari com recomendações para uma política de saúde indígena na região. Agora vivia a vulnerabilidade de uma emergência, com precários recursos, falta de controle social e o descaso.

O coordenador da regional da Funai, Bruno Pereira, dirige mais 25 km até Benjamin Constant por uma péssima estrada. Chegamos ao hospital geral, onde sou atendida por um médico que administra mais cinco ampolas de soro antiofídico e entra com antibióticos. Muitos doutores que atendem lá são da Colômbia, Peru e Bolívia, pois não há médicos brasileiros que se candidatem a essas vagas. Esses doutores não têm registro no CRM e não podem “referenciar” pacientes para prosseguir tratamento em outros hospitais ou prescrever medicações. Como eles, enfermeiros, técnicos e auxiliares são terceirizados, não possuem plano de carreira nem direitos trabalhistas.

Fico hospitalizada dois dias. Assino um documento em que me responsabilizo por optar sair do hospital. Argumento que busco melhor atendimento e a proximidade da família. De Benjamin, barco catraia para Tabatinga. De lá, voamos para Manaus. A equipe segue para os EUA e eu para Cumbica. Chove em Foz do Iguaçu e o aeroporto está fechado. Estou há mais de 24 horas sem antibióticos. Penso em buscar atendimento em São Paulo, mas há greve de metrô e o trânsito está caótico. Meu voo é anunciado. Tenho 38° de febre quando me apresento novamente no hospital, onde conto essa longa história e faço a notificação nacional de ataque de animal peçonhento. Entrarei na triste estatística de 20% de mulheres que sofrem esse tipo de acidente.

Cobras só atacam quando alguém manda. O aparecimento da aranha na mesma noite comprova que os animais que têm “xó” (poder xamânico) andavam à minha espreita. Como vivi depois de uma “quase morte”, agora o “dunu tsussin” (força desencorporada da cobra) vai me ensinar e posso seguir estudando para ser pajé. O caminho é longo, mas certamente menor do que lutar por uma mudança do governo quanto à saúde dos povos indígenas e daqueles que, como o enfermeiro Felipe e eu, trabalham com eles na Amazônia. Como pesquisadora, continuarei a caminhar pela floresta no Vale do Javari. Melhor contar com a força e o espírito da jararaca. A saúde dos brancos pelo jeito nunca será solução.

Bárbara Maisonnave Arisi é antropóloga e professora de Etnologia Indígena na Universidade Federal da Integração Latino-Americana (Unila)

Deep in the Amazon, an Isolated Village Tunes In to the World Cup (New York Times)

MANAUS, Brazil — The PP Maués would not set sail for an hour, but its long and narrow decks were already crisscrossed with hammocks for an overnight trip down the Amazon.

By the time it was to dock early last Monday at the regional port for which it was named, the Maués would have traveled 15 hours from the nearest World Cup stadium.

A second boat would be needed to reach an even more remote indigenous village that planned to watch Brazil play Mexico last Tuesday. The village did not have electricity or cellphone signals and would rely on a diesel generator to indulge its secluded passion for soccer.

While Rio de Janeiro and its famous beaches provide the touristic backdrop of the World Cup, the fevered grip of the world’s most popular sporting event can be felt even in some of the most isolated areas of the rain forest, where outsiders seldom visit.

“Football is in our blood,” said Andre Pereira da Silva, 32, the chief of a small community of Sateré-Mawé Indians in Manaus, the largest city in the Amazon, who served as a guide. The intended destination was his home village, Monte Salém, one of an estimated 150 Sateré-Mawé (pronounced sah-teh-RAY mah-WAY) communities of about 11,000 residents along the lower Amazon.

The decks of the PP Maués were crisscrossed with hammocks for an overnight trip down the Amazon.CreditMauricio Lima for The New York Times

“Wait until you see it,” Pereira da Silva said. “You will feel you are in the middle of the stars.”

As a boy in Monte Salém, he made soccer balls with the sap of rubber trees, using a stick to shape the latex into an improvised if sometimes uncontrollable sphere.

“Ten trees for one ball,” he said, sitting in the boat’s tiny dining room Sunday with his young son, his own thick hair tied in a ponytail. “The problem was, it bounced too much.”

On the passenger boat’s upper deck, the sentimental romance of Brega music played from two huge speakers. More than 300 customers were aboard a ship half the length of a football field. Children played among the hammocks and the luggage or peered over the rails. Some passengers transported used televisions or flat screens still in their boxes. In the aft of the boat, a new washing machine and refrigerator were lashed together, as if exposed as stowaways.

Most passengers lay in their hammocks, sleeping, reading, or listening to music and playing games on smartphones. Some watched on tiny green screens as Lionel Messi and Argentina opened their World Cup against Bosnia and Herzegovina.

The game was also showing on a small, staticky television in the boat’s galley. Two men sat on backless chairs. Two more peered in the doorway as a cook made gelatinous soup from orzo, meat and carrots.

“Messi’s slow tonight,” Rodrigo Xavier, 26, said. “He’s not playing well.

Xavier, a Brazil fan, drew great pleasure from this.

Minutes later, Messi passed the ball and retrieved it on a give-and-go. He skimmed the top of the penalty area, dribbling past two defenders who collided and fell behind him. Given wide space, he ricocheted a shot off the left goal post and into the net. Xavier smiled. This was why Messi was widely considered the best player in the world. Even a Brazilian had to admit his appreciation.

Abruptly, the kitchen cleared. The boat had no satellite dish, and the TV’s antennas lost contact with the signal from Manaus. Paulo José, the ship’s owner, was left to eat in silence. He did not seem to mind.

“I don’t like football at all,” José said. “I’m different from most of the men.”

A nearly full moon appeared, sending a column of light rippling toward the boat. A man pointed his flashlight at the water’s edge, searching for caimans and their cigarette eyes. The stars seemed as white and near as the blossoms that hung from trees like scoops of ice cream.

MONDAY DAWNED COOL and overcast. Lightning flashed on the horizon. The rain came, and rolls of blue plastic were unfurled along the sides of the decks to keep passengers dry.

“It’s raining because the English are here” at the World Cup, Pereira da Silva said with a laugh.

Passengers disembarked the Maués after a 15-hour overnight trip down the Amazon.Credit Mauricio Lima for The New York Times

By 8 a.m., only a drizzle remained as the boat reached Maués, a small regional port where a caffeine-rich plant called guaraná is manufactured for use in sodas, energy drinks and herbal teas. Firecrackers greeted the ship’s arrival. Fishermen paddled canoes toward market, their foam coolers full of prized fish with striped tails.

On streets above the docks, Brazil flags fluttered from an armada of motorcycles. The most deft or careless of the bikers steered with one hand and held an open umbrella in the other. Shops sold soccer balls, hats, plastic trumpets and jerseys of Neymar, the young Brazilian star forward. Even a kitten wore a necklace in Brazil’s colors, yellow and green.

Some men wore jerseys of the big Brazilian club teams — Flamengo and Vasco da Gama — allegiances built in the 1950s and 1960s, when the only radio signal that reached Maués came from Rio, more than 1,600 miles away.

A few teenagers were spotted wearing their own versions of Neymar’s distinct Mohawk mullet, which he sometimes dyes blond.

Neymar scored twice in Brazil’s opener against Croatia, but Pereira da Silva was not certain that Neymar was ready for the World Cup.

“He needs more experience; he needs to fight a little more,” he said. “He’s only interested in his gold hair. That’s the story of footballers today. They want to be good-looking.”

He carried a large sack of clothes to give to the chief of Monte Salém or trade for seeds to make necklaces and bracelets. He was to meet his mother and father in Maués and then travel together to the family’s ancestral village. At least that was the plan. Now there was a problem. The generator in Monte Salém was broken.

“Argentina,” Pereira da Silva said wryly, finding a convenient scapegoat. “Argentina breaks everything.”

After a breakfast of soup and hot sauce, he found another village with a working generator. It was called Nova Belo Horizonte. The trip would take 75 minutes by power boat from Maués. In midafternoon Monday, the equatorial heat was stifling, but Pereira da Silva’s parents yelled, “Waku sese” as the boat reached the village. Everything is really good.

Nova Belo Horizonte is home to 22 families, most of them living in wooden houses with thatched roofs. A rudimentary soccer field, with wood goal posts and no nets, has been cleared of stones and tamped flat amid the surrounding groves of guaraná, pineapples, oranges, bananas, peppers and the staple root called manioc.

For the first time, men’s and women’s teams from the village are participating in an area tournament of Brazil’s Indigenous Games. An important men’s match is scheduled for Sunday. The winner of the tournament will receive $1,500, which could readily be used in a village that, like other indigenous communities, has tried to protect traditional lands from encroaching development and perceived government indifference.

Health care is distant and inadequate, village elders said. There is no radio contact with the hub Maués, four or five hours away on the most common type of boat. Cellphones do not work.

The front steps of the school have crumbled, and the ceiling leaks. Classes for older students in Nova Belo Horizonte cannot be held at night during the World Cup, villagers said, because area government officials seem to be on holiday. Only a portion of the diesel needed to fuel the community generator had been provided.

“They only want our votes,” said Pereira da Silva’s father, Luiz Sateré, 56, a community coordinator for the Sateré-Mawé. “It’s the only thing that matters.

Sateré-Mawé Indians playing soccer in the Nova Belo Horizonte village. Credit Mauricio Lima for The New York Times

Yet even if spending on World Cup stadiums seemed wasteful in a country with so many needs, it was important that the tournament returned to Brazil for the first time since 1950, said Reginaldo da Silva Andrade, 27, the chief of Nova Belo Horizonte.

“Brazilian people are the ones who love and watch the game the most in the world,” da Silva Andrade said.

IN NOVA BELO HORIZONTE, soccer serves many purposes: fun, fitness, conflict avoidance and a diversion from alcohol and drugs. It also provides a chance to socialize with other river villages. Teams travel by boat, and tournaments are often accompanied by festivals.

More important than the money available in the Indigenous Games, da Silva Andrade said, is a chance to “show people on the outside that we are capable of doing this.” He added: “We are realizing our dreams. People think we can’t play. We’ve got to show them.”

On Tuesday, when Brazil played Mexico, all classes were canceled in Nova Belo Horizonte. It will be the same every time Brazil plays. At sunrise, women in the village began hauling water from the well, carrying buckets on their heads. Soon, children kicked around a soccer ball. Some stood in the goal wearing flip-flops on their hands to cushion the heaviness of the shots.

Two small boys played with a ball made from plastic bags, paper and a sleeveless T-shirt. One kicked the ball past the other and yelled, “Goooooooal!” The generator rumbled on to test the television at the chief’s home. The TV kept going on and off.

It is a widely repeated story that soccer came to Brazil in the late 1890s when a man named Charles Miller returned from schooling in England with two balls in his suitcase.

But Pareci Indians earlier made balls from the latex of rubber trees and played a game called zicunati, which permitted only heading, according to “Futebol: The Brazilian Way of Life,” a book by the British writer Alex Bellos.

An Indian nicknamed Indio helped Brazil qualify for the 1958 World Cup, the tournament that introduced Pelé to the world, Bellos wrote. In the late 1990s, José Sátiro do Nascimento, a defender who sometimes used coconuts for balls as a boy, became the first Indian to make one of Brazil’s top club teams, Corinthians of São Paulo. In 2009, a professional team of indigenous players was formed in the state of Pará.

Among the Sateré-Mawé, female players are welcomed, which is not always the case in the broader macho culture of Latin American soccer. One women’s team in Manaus, the capital of Amazonas state, carries the name of the initiation ritual in which boys in the tribe become men after being repeatedly stung by venomous ants.

When Brazil played Croatia in the World Cup opener, Janildzes Michiles, 28, said, she took written notes, concentrating on the defensive work of the mop-haired star David Luiz.

“It is a way to show women can do the same as men,” Michiles said.

On Monday night, while the generator in Nova Belo Horizonte ran for a couple of hours, Michiles watched the United States defeat Ghana, 2-1. Ghana seemed to play better, applying more consistent pressure, she said.

“The Americans ran hard for the ball, but they have to get faster,” she said. “They looked slow.”

Sateré-Mawé Indians in the Nova Belo Horizonte village watch the Brazil-Mexico match.Credit Mauricio Lima for The New York Times

EARLY TUESDAY AFTERNOON, Nova Belo Horizonte hosted men and women from a nearby village, Brasileia, for two pickup matches. The visitors traveled in boats decorated with green and yellow streamers and announced their arrival by blowing whistles.

Both the women and the men from Brasileia prevailed by 3-1 scores in wilting heat. After Rariani da Silva Andrade finished the women’s game for the visitors, she lent her right shoe to her husband, Isaías Oliveira Gomes, whose left foot remained bare.

“He has an injured toe,” she explained.

Friendly defeat for Nova Belo Horizonte did not dampen enthusiasm for Brazil’s World Cup match against Mexico. Some villagers watched from their own homes. About 20 spectators gathered in the outdoor kitchen of the community chief. A few wore festive crowns made from palm fronds. Chicken stew and a crunchy flour called farinha were prepared. Eleven minutes into the match, the television clicked on.

“We will watch and learn,” said da Silva Andrade, the village chief.

Neymar soon threatened with a header, but Guillermo Ochoa, Mexico’s goalkeeper, dived and pushed the shot wide. At halftime, the match remained scoreless.

“I’ll be playing for Brazil in the second half,” da Silva Andrade joked.

When the game started again, Ochoa remained impenetrable. He deflected the ball with his hands and his thigh. His positioning and anticipation and reaction were impeccable. The villagers in Nova Belo Horizonte grew nervous, frustrated.

A pet parrot began to squawk at the anxious voices. One woman held tightly to her lucky beads. Michiles, the women’s player, hid her face behind three palm fronds. In the final minute of regulation, the score remained 0-0. Then the television went out.

It came back on briefly, then failed again as the game extended into three minutes of added time.

“The TV is angry with Brazil,” joked Pereira da Silva, the village chief and guide from Manaus.

Again and again, the screen flickered on, then went blank.

“The TV is scared,” said another villager, Geovani Miranda, laughing.

The screen went dark another time. When the picture returned, Luiz Felipe Scolari, Brazil’s coach, was giving a postgame interview. For a few seconds, there was confusion in Nova Belo Horizonte. Then came confirmation. The final score was 0-0 on an afternoon of intrigue and missed opportunity.

When Pelé appeared on the screen to give his analysis, the TV again went off. It was just as well.

“I don’t want to hear any apologies; I don’t want to hear how it would be different if Pelé was playing,” Pereira da Silva said, the humor gone from his voice. “Even the TV doesn’t want to hear him.”

It could have been worse. At least Brazil had not lost. In Nova Belo Horizonte, the home team remained favored to win the World Cup.

“Brazil is a fighter,” said Luiz Sateré, Pereira da Silva’s father, who wore a Neymar jersey. “Brazil is a warrior.”

Rotas alternativas (Fapesp)

Esforço de pesquisa para substituir o uso de animais em testes começa a mostrar resultados

FABRÍCIO MARQUES | Edição 220 – Junho de 2014

Pele cultivada artificialmente por pesquisadores da USP : objetivo é criar kit comercial para testes de cosméticos

Ganha musculatura no país uma articulação entre laboratórios públicos, grupos de pesquisa e órgãos governamentais para reduzir ou substituir o uso de animais em testes de segurança e eficácia de produtos. O esforço foi deflagrado em 2012, com a criação pelo governo federal da Rede Nacional de Métodos Alternativos (Renama) e o lançamento de uma chamada de projetos pelo Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico (CNPq), que contemplou 10 projetos de pesquisa no âmbito da Renama. Todos estão em andamento e têm focos diversos, como a produção de kits de pele artificial para testes de sensibilidade de cosméticos, estudos com larvas capazes de substituir mamíferos em exames de toxicidade ou a redução do número de roedores no controle de qualidade de vacinas. Três laboratórios fazem parte do núcleo central da Renama. Um deles é o Laboratório Nacional de Biociências (LNBio), em Campinas. Os outros ficam no Rio de Janeiro: o Instituto Nacional de Controle de Qualidade em Saúde (INCQS), vinculado à Fundação Oswaldo Cruz, e o  Instituto Nacional de Metrologia, Qualidade e Tecnologia (Inmetro).

Em março, essa estrutura ainda em fase de consolidação foi desafiada a cumprir uma meta ambiciosa: dar suporte para a substituição progressiva, nos próximos cinco anos, do uso de animais em testes, sempre que existir uma alternativa validada. Para novos métodos ainda não validados, esse processo envolverá o Centro Brasileiro de Validação de Métodos Alternativos (Bracvam) e toda a estrutura da Renama. A substituição foi decidida pelo Conselho Nacional de Controle da Experimentação Animal (Concea), instituição colegiada vinculada ao Ministério da Ciência, Tecnologia e Inovação (MCTI), responsável desde 2009 por estabelecer normas para a experimentação animal no Brasil e substituir animais para propósitos científicos e didáticos quando existirem recursos alternativos. Em maio, o Concea recebeu do Bracvam a primeira recomendação de métodos alternativos já validados e aceitos internacionalmente. São 17 técnicas, que envolvem sensibilidade cutânea, potencial de irritação e corrosão ocular e toxicidade. “A resolução permitirá que o país efetivamente adote métodos alternativos em testes de agrotóxicos, cosméticos e medicamentos”, diz o coordenador do Concea, José Mauro Granjeiro.

O maior potencial para a substituição de animais por métodos alternativos não está nas pesquisas científicas de cunho acadêmico, mas sim nos testes exigidos pelas agências regulatórias para garantir a segurança e a eficácia de produtos. “Os experimentos com animais feitos para averiguar hipóteses científicas são idealizados de forma independente pelos pesquisadores: cada um tem a sua pergunta específica e idealiza um conjunto peculiar de experimentos para respondê-la. Portanto, é muito mais difícil padronizá-los”, explica Eduardo Pagani, pesquisador e gerente de desenvolvimento de fármacos do LNBio. “Já os testes exigidos por agências do mundo inteiro para cosméticos e outros produtos são sempre feitos de acordo com métodos padronizados. Neles, há mais espaço para propor alternativas que não usem animais”, observa. A exigência dos testes in vivo para registro de medicamentos e cosméticos começou na década de 1960, após o conhecido acidente com a substância talidomida. O medicamento foi vendido no mundo todo com a indicação de combater o enjoo em grávidas. Milhares de mães que usaram o remédio tiveram filhos com deformações. Já o movimento para substituir os modelos animais por métodos alternativos ganhou força em 2003, quando a Europa propôs o banimento do uso em testes de cosméticos, e demorou duas décadas para ser implementado.

Produção de pele artificial pelo grupo da professora Silvya Stuchi-Maria Engler, da USP

Os projetos sobre métodos alternativos apoiados pelo MCTI em 2012 foram divididos em duas vertentes. Numa delas, a meta foi identificar grupos que já trabalhavam com métodos alternativos e apoiar estudos realizados por eles. Nove projetos de grupos de São Paulo, Bahia, Goiás, Rio de Janeiro, Santa Catarina e Rio Grande do Sul foram selecionados. Uma segunda vertente tinha foco específico: desenvolver competência no Brasil para produzir em escala industrialkits de pele humana cultivada, utilizados pela indústria de cosméticos para testes de segurança de seus produtos, mas cuja importação se tornou um problema no Brasil. Acontece que os kits com células vivas deterioram em poucos dias e a demora nos trâmites alfandegários frequentemente inviabiliza sua aquisição – o que leva as indústrias a realizar tais testes no exterior.

O projeto contemplado foi o de um grupo da Faculdade de Ciências Farmacêuticas da USP, liderado por Silvya Stuchi-Maria Engler, que começou a produzir pele artificial em meados dos anos 2000, com apoio da FAPESP (ver Pesquisa FAPESP nº 166). Produzida a partir de células retiradas de doadores, a pele reproduz os mesmos tecidos biológicos da humana e pode ser utilizada para avaliar a toxicidade e a eficácia de novos compostos para fármacos e produtos cosméticos. Originalmente, a pesquisa sobre pele cultivada buscava dar suporte a outra linha de investigação em que Silvya está envolvida: o estudo de moléculas capazes de deter o melanoma, tumor de pele muito agressivo. “Logo percebemos que a pele poderia ajudar as empresas”, afirma. “Oskits são uma alternativa para testes de cosméticos, mas é bom lembrar que o uso de animais segue imprescindível, por exemplo, em testes para o desenvolvimento de medicamentos”, observa Silvya.

O Instituto Butantan, com sua vocação para desenvolver e produzir soros e vacinas, vem diminuindo a quantidade de animais, como camundongos e cobaias, utilizados para o controle de qualidade. Esse esforço já levou, entre outros avanços, à redução em mais de 60% do uso de camundongos em testes de qualidade da vacina recombinante contra a hepatite B, graças à criação de um teste imunoenzimático com funções equivalentes. O trabalho do instituto habilitou-o a apresentar um projeto no edital da Renama, envolvendo vários métodos alternativos para controle de qualidade de vacinas e soros. Numa das frentes de pesquisa, o objetivo é reduzir o número de animais nos testes em lotes da vacina de difteria e tétano, com a adoção de um ensaio in vitro para detectar a atividade imunogênica. Em outra, a meta é substituir ensaios em cobaias por ensaios em células no controle da anatoxina diftérica – toxina da difteria que mantém atividade imunogênica, embora não seja mais tóxica. Um terceiro foco é a adaptação para vacinas produzidas pelo instituto de um kit que substitui o uso de coelhos em testes de pirogênios, contaminantes que causam febre e podem ser oriundos de microrganismos ou aglomerados proteicos. Em quarto lugar, procura-se reduzir o uso de camundongos na sorologia para vacina de coqueluche – a ideia é utilizar para a doença os mesmos animais usados para dosar anticorpos contra difteria e tétano. A redução do número é sensível: de 170 animais por lote de vacina para apenas seis cobaias.

Por fim, o Butantan já está obtendo êxito em uma técnica com potencial para substituir o uso de camundongos por um ensaio imunoenzimático numa etapa da produção da vacina contra a raiva. “A redução e a substituição de animais é um caminho sem volta”, diz o químico Wagner Quintilio, pesquisador do Butantan responsável pelo projeto. “Existe a pressão da sociedade e dos comitês de ética em pesquisa, que não permitem o uso exagerado de animais. Há também a pressão econômica. Criar os animais em condições adequadas custa caro e ocupa muito espaço”, afirma.

Pele artificial

Já o projeto do grupo liderado pela micologista Maria José Giannini, professora da Faculdade de Ciências Farmacêuticas de Araraquara, da Universidade Estadual Paulista (Unesp), prevê a criação do Centro para o Desenvolvimento e Validação de Métodos Alternativos (Cedevam), a fim de criar e testar técnicas que reduzam o uso de animais. Maria José é supervisora da pós-doutoranda Liliana Scorzoni, responsável por uma pesquisa sobre modelos capazes de substituir mamíferos por outros organismos em testes de virulência de micróbios e a eficácia de drogas. O front mais adiantado é o do Galleria mellonella, espécie de inseto lepidóptero, cuja larva é útil para verificar a atividade de determinadas substâncias. “É de fácil manuseio e pode minimizar o uso de animais”, diz Maria José, que também é membro do Conselho Superior da FAPESP. “A larva tem células semelhantes às do sistema imunológico. Quando se injeta uma substância tóxica, ela reage e escurece”, afirma. A expectativa é de que o Galleria substitua outros animais, como ratos e camundongos, em pelo menos alguma etapa dos testes de toxicidade e virulência.

Outro modelo alternativo na mira do grupo da Unesp é o C. elegans, nematódeo de um milímetro de comprimento sensível à infecção por bactérias e fungos patógenos. “Tem um sistema imune para o reconhecimento e a eliminação de patógenos com alta semelhança ao dos vertebrados. Além disso, seu genoma foi completamente sequenciado, o que ainda não é o caso do Galleria”, afirma Maria José. Os dois modelos estão sendo testados para avaliar a virulência de fungos Paracoccidioides, endêmicos na América Latina. Outros modelos, como o do peixe zebrafish, serão testados. Em 2010, a Pró-reitoria de Pesquisa da Unesp, cuja titular é a professora Maria José, organizou em São Paulo um fórum internacional para discutir alternativas a testes de toxicidade com animais, que trouxe autoridades como Thomas Hartung, diretor do Centro de Alternativas aos Testes em Animais, da Universidade Johns Hopkins. “A busca de modelos alternativos é importante também para desenvolver métodos mais eficientes. Modelos animais têm limitações e, às vezes, não são suficientes para garantir a segurança, como se pode ver com medicamentos aprovados que acabam retirados do mercado”, diz Maria José.

A decisão do Concea de impulsionar o reconhecimento de métodos alternativos validados foi uma resposta a uma petição da organização não governamental Humane Society International, que reivindicava o banimento de ensaios em animais para cosméticos. No estado de São Paulo, ensaios em animais para cosméticos estão proibidos por uma lei estadual sancionada em janeiro de 2014. O Concea, que não aceitou o pedido, entendeu que acelerar a implantação de técnicas alternativas promoverá maior redução no uso de animais que apenas a proibição exclusiva do uso de animais para análise de cosméticos, já que praticamente não se usam mais animais para este fim. “O banimento completo colocaria em xeque a segurança da população”, diz o médico e biofísico Marcelo Morales, professor da Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ) e ex-coordenador do Concea. “Ele pode inviabilizar o desenvolvimento de cosméticos com ingredientes novos ou moléculas descobertas na nossa biodiversidade que contenham contaminantes desconhecidos”, afirma. Luiz Henrique do Canto Pereira, coordenador-geral de biotecnologia e saúde do MCTI, afirma que o banimento poderia prejudicar a estratégia definida pelo MCTI de substituir, reduzir e refinar o uso de animais em testes sempre que isso for possível. “A campanha pelo banimento atropela o esforço que estamos fazendo desde 2011, quando começamos a conceber essa iniciativa, para organizar no país uma rede estruturada, capaz de validar e disseminar de forma mais ampla os métodos alternativos, incluindo não apenas cosméticos mas também fármacos e agrotóxicos”, afirma. “Mesmo na Europa há salvaguardas que permitem a realização de testes se houver riscos à saúde da população.”

Zebrafish e Galleria mellonella, cuja larva pode substituir animais em testes de toxicidade: modelos alternativos

Há quem veja certo açodamento no prazo de cinco anos para a substituição estipulado pelo Concea. “Começamos recentemente a investir no desenvolvimento de métodos alternativos aqui no Brasil e agora corremos o risco de morrer na praia se não tivermos resultados imediatos”, diz Maria José Giannini, da Unesp. “As empresas, pressionadas pelo prazo, poderão importar técnicas em vez de usar aexpertise nacional. Isso já acontece hoje. Empresas de cosméticos afirmam que não fazem testes com animais no Brasil. Mas fazem em outros países, para garantir a segurança dos produtos”, explica.

A expectativa de Octavio Presgrave, coordenador do Bracvam, é de que práticas aceitas internacionalmente tenham aprovação rápida. “Para a validação interna será necessário demonstrar que os registros já obtidos no exterior se reproduzem em testes feitos nos nossos laboratórios”, afirma Presgrave, que é pesquisador do Instituto Nacional de Controle de Qualidade em Saúde (INCQS). Segundo ele, o prazo de cinco anos é factível. “É tempo suficiente para que as empresas e laboratórios se adaptem”, diz. Em outros casos, o trabalho do Bracvam será mais demorado. É o caso, por exemplo, do protocolo Het-Cam, que busca substituir o uso de coelhos por uma membrana do ovo de galinha na identificação de compostos corrosivos ou muito irritantes. O método, criado na Europa em 1985, é aceito apenas como pré-teste na França e na Alemanha. O processo do Het-Cam será o primeiro estudo de validação no Brasil seguindo preceitos internacionais, afirma Presgrave. “Quando deixamos de usar animal num teste, há um ganho ético importante. Mas um novo método também significa criar conhecimento. Desenvolvemos inovações na busca de métodos mais fidedignos e sensíveis”, afirma.

Em outra frente para reduzir o uso de animais em testes de laboratório, o LNBio recebeu recursos do MCTI para criar um núcleo de testes in silico, para reduzir o uso de animais na pesquisa de medicamentos. In silico refere-se ao silício utilizado em circuitos integrados e significa “em computador”. Essa expressão foi criada em analogia às expressões in vivo e in vitro, utilizadas há bastante tempo. Testes in silicoenvolvem simulações em computador para avaliar, por exemplo, se moléculas candidatas a novos medicamentos têm realmente essa vocação. “O computador pode comparar a estrutura da molécula candidata com a de outras já testadas e cujas características estão armazenadas em bancos de dados para definir se vale a pena prosseguir com seu desenvolvimento”, diz Eduardo Pagani, do LNBio. Estes testes também podem ajudar a avaliar se uma determinada molécula, mesmo com potencial, tem mesmo chances de ser absorvida pelo organismo se administrada, por via oral. Estimativas clássicas dão conta de que de 5 mil a 10 mil moléculas são inicialmente avaliadas para potencial atividade em um alvo; 250 são sintetizadas e iniciam testes em animais; cinco iniciam os testes clínicos em humanos e apenas uma chega ao mercado como medicamento. “A ideia dos testes in silico é diminuir ainda mais o número de substâncias que são submetidas a testes em animais pela eliminação rápida daquelas que se mostrarem inviáveis. Trata-se de um filtro que evita o desperdício de tempo, recursos financeiros e principalmente o uso injustificável de animal em projetos previsivelmente destinados ao fracasso.”

Cultura de células para o ensaio de citotoxicidade para anatoxina diftérica que substitui o uso de cobaias no controle de qualidade da vacina contra difteria

O LNBio divulgou no mês passado os resultados de um edital que franqueou a empresas, institutos de pesquisa e universidades a possibilidade de realizar testes in silico no laboratório. Foram recebidas 19 propostas de sete empresas. “Todas foram aprovadas e, nos próximos meses, vamos iniciar os testes”, diz Tiago Sobreira, pesquisador de bioinformática do LNBio responsável pela parte operacional dos testes in silico. As empresas manifestaram o interesse de participar da chamada e agora negociarão os termos dessa participação, que inclui a proteção de segredos industriais. Entre os contemplados estão laboratórios, como Farmanguinhos, Cristália e Eurofarma, e indústrias de cosméticos, como Boticário e Natura. “Quem desenvolve fármacos diz que demora 15 anos e custa R$ 1 bilhão para colocar um produto no mercado. O Brasil tem um déficit comercial farmacêutico de R$ 6 bilhões por ano. Precisamos gerar um esforço público para os brasileiros desenvolverem remédios aqui”, diz Pagani.

A implementação de métodos alternativos depende da existência de laboratórios reconhecidos nas chamadas boas práticas de laboratório (BPL), mas eles ainda são poucos no Brasil. “As boas práticas contribuem para a rastreabilidade e, portanto, para a confiança no estudo realizado. A confiabilidade dos métodos alternativos também será garantida pela realização de comparações entre os laboratórios da Renama”, diz o coordenador do Concea, José Mauro Granjeiro, responsável por essa área no Inmetro. Recentemente, o Inmetro coordenou uma comparação entre cinco laboratórios da rede, com apoio de uma consultoria internacional com experiência – Centro Europeu para Validação de Métodos Alternativos (Ecvam, na sigla em inglês) –, cujos resultados estão sendo analisados.

A ampliação dos estudos sobre métodos alternativos dependerá de um reforço no financiamento aos grupos de pesquisa envolvidos, observa Luiz Henrique Canto, do MCTI. “Conseguimos desenhar uma estrutura e começamos a avançar e o MCTI vem envidando todos os esforços, inclusive buscando apoio no Congresso por meio de emendas parlamentares, para o fortalecimento da Renama. Acreditamos que essa iniciativa poderá beneficiar em muito o desenvolvimento científico e tecnológico do país na área das ciências da vida”, afirma.

Grupos judaicos protestam contra Prêmio Adorno para filósofa crítica de Israel (DW)

11.09.2012

Detratores atacam escolha de filósofa e ativista política Judith Butler para importante prêmio cultural alemão. Condenação da filósofa de origem judaica à política do Estado de Israel é equiparada a antissemitismo.

Filósofa norte-americana Judith ButlerFilósofa norte-americana Judith Butler

O anúncio da cidade de Frankfurt, em maio último, de que Judith Butler receberia o Prêmio Theodor W. Adorno por sua contribuição extraordinária ao pensamento filosófico, desencadeou uma guerra de palavras especialmente violenta entre a pensadora e seus críticos.

Professora de Retórica e Literatura Comparada na Universidade de Berkeley, Califórnia, Butler é conhecida sobretudo por suas obras sobre teorias queer e dos gêneros, entre as quais Gender trouble: Feminism and the subversion of identity (1990) e Undoing gender (2004).

Mais recentemente, ela ganhou destaque como ativista política e crítica da política de Israel no Oriente Médio. Butler é adepta veemente do movimento Boycott, Divestment and Sanctions (BDS – Boicote, Desinvestimento e Sanções), que defende medidas não punitivas contra o Estado israelense.

“Judia de álibi”

Concedida a cada três anos, a distinção que traz o nome do filósofo e teórico alemão Theodor W. Adorno premia desempenhos extraordinários nos campos da música, literatura, filosofia e cinema.

Bandeira israelense em Jerusalém. Ao fundo, cúpula da Mesquita da RochaBandeira israelense em Jerusalém. Ao fundo, cúpula da Mesquita da Rocha

Em seguida à escolha de Judith Butler em 31 de maio último, membros da comunidade judaica, acadêmicos e articulistas reagiram com um longo e corrosivo ataque publicado no jornalJerusalem Post, condenando em especial o apoio da autora ao BDS.

Gerald Steinberg, docente de Ciência Política na Universidade Bar-Ilan, em Ramat Gan, definiu a campanha do BDS como “a acepção moderna do antissemitismo”. “Butler é uma de um ínfimo número de ‘judeus de álibi’, usados para legitimar a guerra continuada contra Israel, seguindo uma obscura prática empregada durante séculos na diáspora”, afirmou.

Stephan Kramer, secretário-geral do Conselho Central dos Judeus na Alemanha, deplorou a decisão de dar o prêmio a alguém que “notoriamente odeia Israel”. Conceder a distinção – que leva o nome de um filósofo forçado a fugir do regime nazista devido a sua própria herança judaica – não pode ser considerado “um mero equívoco”, condenou Kramer.

“Tática de silenciamento”

Judith Butler, judia norte-americana de ascendência russa e húngara, respondeu a seus detratores num longo artigo publicado pelo website de notícias judaicas Mondoweiss. Obviamente magoada pelas críticas direcionadas contra ela, denunciou os ataques como “tática de silenciamento”.

“É falso, absurdo e doloroso alguém argumentar que quem formula críticas ao Estado de Israel seja antissemita ou, se judeu, autodesprezador. Tais ataques visam demonizar a pessoa que está articulando um ponto de vista crítico, assim desqualificando de antemão seu ponto de vista.” Além disso, seus adversários estariam tentando monopolizar o direito de falar em nome dos judeus, apontou a filósofa.

Um pomo da discórdia específico têm sido os comentários feitos por Butler sobre grupos políticos palestinos e libaneses, durante um fórum antibélico em 2011: “Entender o Hamas e o Hizbollah como movimentos sociais que são progressivos, de esquerda, que são parte da esquerda global, é extremamente importante”.

Em sua inflamada réplica, a norte-americana alega que o sentido de seus comentários foi arrancado do contexto e seriamente distorcido. Partidária da resistência não violenta, ela afirma não endossar nem o Hamas nem o Hizbollah. “Na minha opinião, dada a minha história, é importantíssimo, como judia, pronunciar-me contra a injustiça e lutar contra todas as formas de racismo.”

Prêmio será entregue na Igreja de S. Paulo de FrankfurtPrêmio será entregue na Igreja de S. Paulo de Frankfurt

Contexto teuto-israelense delicado

A autora austríaca Marlene Streeruwitz, integrante da banca do Prêmio Adorno, defendeu a decisão de laurear Judith Butler. Ela declarou-se atônita diante da celeuma resultante, que classificou uma verdadeira “denunciação”, e louvou a “complexa e diferenciada atitude em relação ao mundo” representada por Butler.

O democrata-cristão Felix Semmelroth, encarregado para assuntos de cultura em Frankfurt, também manifestou apoio à decisão do júri, denominando Butler “uma das pensadoras-chaves de nosso tempo”. Quanto à crítica à premiação, ela seria “compreensível, mas injustificada”, observou o político conservador alemão.

A autora estadunidense não é a única voz crítica a Israel a enfrentar oposição ferrenha. Em março de 2012, o autor alemão Günter Grass, Prêmio Nobel de Literatura, também desencadeou polêmica com seu poema O que deve ser dito, no qual tacha Israel de ameaça à paz mundial. Em meio à celeuma, Grass expressou frustração por toda crítica a Israel ser equiparada a antissemitismo.

Filósofo Theodor W. Adorno nasceu em 11 de setembro de 1903Filósofo Theodor W. Adorno nasceu em 11 de setembro de 1903

A decisão de conceder o Prêmio Adorno à pensadora estadunidense coincide com um momento atipicamente sensível nas relações teuto-israelenses do pós-guerra. Em junho, um tribunal da cidade de Colônia classificou a circuncisão de bebês como “lesão corporal criminosa”, provocando protestos das comunidades judaica e muçulmana da Alemanha e do resto do mundo. No início de setembro, entretanto, o estado de Berlim considerou a circuncisão legal por motivos religiosos.

Opositor de nacionalismos e racismos

Nascido na cidade de Frankfurt em 1903, Theodor Ludwig Wiesengrund-Adorno tinha uma relação complexa com sua própria identidade judaica. Integrante central da Escola de Frankfurt de Teoria Crítica, mantendo laços estreitos com pensadores como Max Horkheimer, Ernst Bloch e Walter Benjamin, Adorno foi um dos principais filósofos da estética, música e cultura de massa de sua geração.

Crítico determinado do fascismo, Adorno exilou-se da Alemanha em 1934. Em Cultura crítica e sociedade, de 1951, ele cunhou a famosa frase “Escrever poesia depois de Auschwitz é barbárie”, mas que depois rejeitaria. Durante toda sua vida, permaneceu extremamente cético no tocante a todas as formas de nacionalismo.

Retornando à Alemanha após a Segunda Guerra Mundial, atuou como professor na Universidade de Frankfurt de 1949 até sua morte, em 1969. Em sua honra e no dia de seu aniversário, 11 de setembro, desde 1977 a cidade natal concede a cada três anos o prêmio que leva seu nome, dotado com 50 mil euros. Entre os laureados estiveram Jürgen Habermas (1980), Jean-Luc Godard (1995), Jacques Derrida (2001) e Alexander Kluge (2009).

Judith Butler recebe o Prêmio Theodor W. Adorno neste 11 de setembro, na Igreja de São Paulo de Frankfurt.

Autor: Helen Whittle (av)
Revisão: Carlos Albuquerque

Ancient Man Used “Super-Acoustics” to Alter Consciousness (… and speak with the dead?) (Phys.Org)

June 16th, 2014 Linda Eneix

Ancient Man Used “Super-Acoustics” to Alter Consciousness (... and speak with the dead?)

Research team members enter the “Oracle Room” of the Hal Saflieni Hypogeum, Malta (ca. 3600 BCE)

A prehistoric necropolis yields clues to the ancient use of sound and its effect on human brain activity.Researchers detected the presence of a strong double resonance frequency at 70Hz and 114Hz inside a 5,000-years-old mortuary temple on the Mediterranean island of Malta. The Ħal Saflieni Hypogeum is an underground complex created in the Neolithic (New Stone Age) period as a depository for bones and a shrine for ritual use. A chamber known as “The Oracle Room” has a fabled reputation for exceptional sound behavior.

During testing, a deep male voice tuned to these frequencies stimulated a resonance phenomenon throughout the hypogeum, creating bone-chilling effects. It was reported that sounds echoed for up to 8 seconds. Archaeologist Fernando Coimbra said that he felt the sound crossing his body at high speed, leaving a sensation of relaxation. When it was repeated, the sensation returned and he also had the illusion that the sound was reflected from his body to the ancient red ochre paintings on the walls. One can only imagine the experience in antiquity: standing in what must have been somewhat odorous dark and listening to ritual chant while low light flickered over the bones of one’s departed loved ones.

Sound in a Basso/Baritone range of 70 – 130 hz vibrates in a certain way as a natural phenomenon of the environment in the Hypogeum, as it does in Newgrange passage tomb, megalithic cairns and any stone cavity of the right dimensions. At these resonance frequencies, even small periodic driving forces can produce large amplitude oscillations, because the system stores vibrational energy. Echoes bounce off the hard surfaces and compound before they fade. Laboratory testing indicates that exposure to these particular resonant frequencies can have a physical effect on human brain activity.

In the publication from the conference on Archaeoacoustics which sparked the study, Dr. Paolo Debertolis reports on tests conducted at the Clinical Neurophysiology Unit at the University of Trieste in Italy: “…each volunteer has their own individual frequency of activation, …always between 90 and 120 hz. Those volunteers with a frontal lobe prevalence during the testing received ideas and thoughts similar to what happens during meditation, whilst those with occipital lobe prevalence visualized images.” He goes on to state that under the right circumstances, “Ancient populations were able to obtain different states of consciousness without the use of drugs or other chemical substances.”

Hal Saflieni (ca. 3600 BCE)

Credit: Mediterranean Institute of Ancient CivilizationsWriting jointly, Anthropologist, Dr. Ezra Zubrow, Archaeologist and Psychologist, Dr. Torill Lindstrom state: “We regard it as almost inevitable that people in the Neolithic past in Malta discovered the acoustic effects of the Hypogeum, and experienced them as extraordinary, strange, perhaps even as weird and “otherworldly”.

What is astounding is that five thousand years ago the builders exploited the phenomenon, intentionally using architectural techniques to boost these “super-acoustics”. Glenn Kreisberg, a radio frequency spectrum engineer who was with the research group, observed that in the Hypogeum, “The Oracle Chamber ceiling, especially near its entrance from the outer area, and the elongated inner chamber itself, appears to be intentionally carved into the form of a wave guide.”

Project organizer Linda Eneix points to other features: “The carving of the two niches which concentrate the effect of sound, the curved shape of the Oracle Chamber with its shallow “shelf” cut high across the back, the corbelled ceilings and concave walls in the finer rooms are all precursors of todays’ acoustically engineered performance environments.” She says, “If we can accept that these developments were not by accident, then it’s clear that Ħal Saflieni’s builders knew how to manipulate a desired human psychological and physiological experience, whether they could explain it or not.”

Why?

It was demonstrated at the conference that special sound is associated with the sacred: from prehistoric caves in France and Spain to musical stone temples in India; from protected Aztec codexes in Mexico to Eleusinian Mysteries and sanctuaries in Greece to sacred Elamite valleys in Iran. It was human nature to isolate these hyper-acoustic places from mundane daily life and to place high importance to them because abnormal sound behavior implied a divine presence.

In the same conference publication Emeritus Professor Iegor Reznikoff suggests that Ħal Saflieni is a link between Palaeolithic painted caves and Romanesque chapels … “That people sang laments or prayers for the dead in the Hypogeum is certain, for a) it is a universal practice in all oral traditions we know, b) at the same period, around 3,000 BC, we have the Sumerian or Egyptian inscriptions mentioning singing to the Invisible, particularly in relationship with death and Second Life, and finally c) the resonance is so strong in the Hypogeum already when simply speaking, that one is forced to use it and singing becomes natural.”

Drs. Lindstrom and Zubrow hint at a more hierarchal purpose for the manipulation of sound. “The Neolithic itself was characterized by cultures focused on new invention…enormous collective collaborations over extended periods of time. For these large-scale projects of agriculture and building, social cohesion and compliance was absolutely necessary.”

The same people who created Ħal Saflieni also engineered a complete solar calendar with solstice and equinox sunrise alignments that still function today in one of their above-ground megalithic structures. There is no question that a sophisticated school of architectural, astronomic and audiologic knowledge was already in place a thousand years before the Egyptians started building pyramids. Eneix believes that Malta’s Ħal Saflieni Hypogeum is a remnant of a rich cultural tradition carried by the Neolithic migrations that spanned thousands of years and thousands of miles.

Corte seletivo e fogo fazem Floresta Amazônica perder 54 milhões de toneladas de carbono por ano (Agência Fapesp)

JC e-mail 4973, de 16 de junho de 2014

A perda de carbono corresponde a 40% daquela causada pelo desmatamento total

Uma pesquisa conduzida por cientistas no Brasil e no Reino Unido quantificou o impacto causado na Floresta Amazônica por corte seletivo de árvores, destruição parcial pelo fogo e fragmentação decorrente de pastagens e plantações. Em conjunto, esses fatores podem estar subtraindo da floresta cerca de 54 milhões de toneladas de carbono por ano, lançados à atmosfera na forma de gases de efeito estufa. Esta perda de carbono corresponde a 40% daquela causada pelo desmatamento total.

O estudo, desenvolvido por 10 pesquisadores de 11 instituições do Brasil e do Reino Unido, foi publicado em maio na revista Global ChangeBiology.

“Os impactos da extração madeireira, do fogo e da fragmentação têm sido pouco percebidos, pois todos os esforços estão concentrados em evitar mais desmatamento. Essa postura deu grandes resultados na conservação da Amazônia brasileira, cuja taxa de desmatamento caiu em mais de 70% nos últimos 10 anos. No entanto, nosso estudo mostrou que esse outro tipo de degradação impacta severamente a floresta, com enormes quantidades de carbono antes armazenadas sendo perdidas para a atmosfera”, disse a brasileira Erika Berenguer, pesquisadora do Lancaster Environment Centre, da Lancaster University, no Reino Unido, primeira autora do estudo.

Segundo Joice Ferreira, pesquisadora da Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (Embrapa Amazônia Oriental), em Belém (PA), e segunda autora do estudo, um dos motivos dessa degradação ser menos percebida é a dificuldade de monitoramento. “As imagens de satélite permitem detectar com muito mais facilidade as áreas totalmente desmatadas”, afirmou.

“Nossa pesquisa combinou imagens de satélite com estudo de campo. Fizemos uma avaliação, pixel a pixel [cada pixel na imagem corresponde a uma área de 900 metros quadrados], sobre o que aconteceu nos últimos 20 anos. Na pesquisa de campo, estudamos 225 parcelas (de 3 mil metros quadrados cada) em duas grandes regiões, com 3 milhões de hectares [30 mil quilômetros quadrados], utilizadas como modelo para estimar o que ocorre no conjunto da Amazônia”, explicou Ferreira.

As imagens de satélite, comparadas de dois em dois anos, possibilitaram que os pesquisadores construíssem um grande painel da degradação da floresta ao longo da linha do tempo, em uma escala de 20 anos. Na pesquisa de campo foram avaliadas as cicatrizes de fogo, de exploração madeireira e outras agressões. A combinação das duas investigações resultou na estimativa de estoque de carbono que se tem hoje.

Duas regiões foram estudadas in loco: Santarém e Paragominas, na porção leste da Amazônia, ambas submetidas a fortes pressões de degradação. Nessas duas regiões foram investigadas as 225 áreas.

“Coletamos dados de mais de 70 mil árvores e de mais de 5 mil amostras de solo, madeira morta e outros componentes dos chamados estoques de carbono. Foi o maior estudo já realizado até o momento sobre a perda de carbono de florestas tropicais devido à extração de madeira e fogos acidentais”, disse Ferreira.

Segundo ela, a pesquisa contemplou quatro dos cinco compartimentos de carbono cujo estudo é recomendado pelo Painel Intergovernamental sobre Mudanças Climáticas (IPCC, na sigla em inglês), da Organização das Nações Unidas (ONU): biomassa acima do solo (plantas vivas), matéria orgânica morta, serapilheira (camada que mistura fragmentos de folhas, galhos e outros materiais orgânicos em decomposição) e solos (até 30 centímetros de profundidade). “Só não medimos o estoque de carbono nas raízes”, disse.

Para efeito de comparação, foram consideradas cinco categorias de florestas: primária (totalmente intacta); com exploração de madeira; queimada; com exploração de madeira e queimada; e secundária (aquela que foi completamente cortada e cresceu novamente).

As florestas que sofreram perturbação, por corte ou queimada, apresentaram de 18% a 57% menos carbono do que as florestas primárias. Uma área de floresta primária chegou a ter mais de 300 toneladas de carbono por hectare, enquanto as áreas de floresta queimada e explorada para madeira tiveram, no máximo, 200 toneladas por hectare, e, em média, menos de 100 toneladas de carbono por hectare.

Corte seletivo tradicional
O roteiro da degradação foi bem estabelecido pelos pesquisadores. O ponto de partida é, frequentemente, a extração de madeiras de alto valor comercial, como o mogno e o ipê; essas árvores são cortadas de forma seletiva, mas sua retirada impacta dezenas de árvores vizinhas.

Deflagrada a exploração, formam-se várias aberturas na cobertura vegetal, o que torna a floresta muito mais exposta ao sol e ao vento, e, portanto, muito mais seca e suscetível à propagação de fogos acidentais. O efeito é fortemente acentuado pela fragmentação da floresta em decorrência de pastagens e plantações.

A combinação dos efeitos pode, então, transformar a floresta em um mato denso, cheio de árvores e cipós de pequeno porte, mas com um estoque de carbono 40% menor do que o da floresta não perturbada.

“Existem, hoje, vários sistemas de corte seletivo, alguns um pouco menos impactantes do que outros. O sistema predominante, que foi aquele detectado em nosso estudo, associado ao diâmetro das árvores retiradas e à sua idade, pode subtrair da floresta uma enorme quantidade de carbono”, disse Plínio Barbosa de Camargo, diretor da Divisão de Funcionamento de Ecossistemas Tropicais do Centro de Energia Nuclear na Agricultura (Cena) da Universidade de São Paulo (USP) e membro da coordenação da área de Biologia da FAPESP, que também assinou o artigo publicado na Global ChangeBiology.

“Por mais que recomendemos no sentido contrário, na hora do manejo efetivo acabam sendo retiradas as árvores com diâmetros muito grandes, em menor quantidade. Em outra pesquisa, medimos a idade das árvores com carbono 14. Uma árvore cujo tronco apresente o diâmetro de um metro com certeza tem mais de 300 ou 400 anos. Não adianta retirar essa árvore e imaginar que ela possa ser substituída em 30, 40 ou 50 anos”, comentou Camargo.

A degradação em curso torna-se ainda mais preocupante no contexto da mudança climática global. “O próximo passo é entender melhor como essas florestas degradadas responderão a outras formas de distúrbios causados pelo homem, como períodos de seca mais severos e estações de chuva com maiores níveis de precipitação devido às mudanças climáticas”, afirmou o pesquisador britânico Jos Barlow, da Lancaster University, um dos coordenadores desse estudo e um dos responsáveis pelo Projeto Temático ECOFOR: Biodiversidade e funcionamento de ecossistemas em áreas alteradas pelo homem nas Florestas Amazônica e Atlântica.

Além dos pesquisadores já citados, assinaram também o artigo da Global ChangeBiologyToby Alan Gardner (Universityof Cambridge e Stockholm EnvironmentInstitute), Carlos Eduardo Cerri e Mariana Durigan (Escola Superior de Agricultura Luiz de Queiroz/USP), Luiz Eduardo Oliveira e Cruz de Aragão (Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais e UniversityofExeter), Raimundo Cosme de Oliveira Junior (Embrapa Amazônia Oriental) e Ima Célia Guimarães Vieira (Museu Paraense Emílio Goeldi).

O artigo A large-scalefieldassessmentofcarbon stocks in human-modified tropical forests (doi: 10.1111/gcb.12627), de Erika Berenguer e outros, pode ser lido em http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/gcb.12627/full.

(Agência Fapesp)

Faltam recursos para preservar o mascote da Copa (Jornal da Ciência)

JC e-mail 4973, de 16 de junho de 2014

Para driblar a extinção, tatu-bola ganha um plano nacional de conservação

O tatu-bola, escolhido como mascote da Copa no Brasil, é um animal em extinção devido à destruição de seus habitats na Caatinga e no Cerrado, além de sofrer com a caça. O pequeno mamífero também está correndo o risco de perder um importante reforço na luta por sua preservação. O trabalho desenvolvido pela Fundação Museu do Homem Americano (FUMDHAM) no Parque Nacional Serra da Capivara, no Piauí, está ameaçado por falta de recursos.

De acordo com a professora Rute Maria Gonçalves de Andrade, do conselho fiscal da FUMDHAM, todo o trabalho que vem sendo realizado em mais de 40 anos está ameaçado, além das espécies animais que ficarão desamparadas, mais de100 pessoas podem ficar desempregadas. “Infelizmente a fundação não tem recebido os recursos do ICMBio, nem do IPHAN já que o Parque é declarado pela UNESCO como Patrimônio Natural e Histórico da Humanidade, em quantidade suficiente e nos prazos devidos para fazer esta gestão”, desabafou.

Por meio de sua Divisão de Comunicação, o Instituto Chico Mendes de Conservação da Biodiversidade (ICMBio) informou que “não houve nenhuma interrupção de repasses para a Fundação Museu do Homem Americano. Em 2014, foram repassados R$ 400 mil de recursos de compensação ambiental e há a previsão de mais R$ 300 mil, oriundos de emenda parlamentar”. Já o Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional (IPHAN), órgão do Ministério da Cultura (MinC), não se pronunciou até o fechamento desta edição por conta de uma greve de seus funcionários.

Desde os anos 90, a equipe da FUMDHAM, liderada por sua presidente a arqueóloga Niède Guidon desenvolve ações de preservação da fauna local, o que tem sido decisivo para manter o equilíbrio da densidade populacional no parque de muitos vertebrados. Este trabalho consiste em manter limpos e cheios os reservatórios naturais de água existentes no Parque conhecidos como caldeirões, além de outros que foram construídos, para que os animais tivessem água na época da seca.

Para Rute esse é o momento ideal para chamar a atenção para os esforços de preservação da fauna e flora brasileira. “Talvez fosse importante que a partir da Copa fosse lançada uma grande campanha nacional em favor das Unidades de Conservação que preservam a duras penas o tatu-bola”, sugeriu.

Até o momento o trabalho de conservação do tatu-bola – cujo nome científico é Tolypeutestricinctus – está dando bons resultados. Segundo a professora Rute ele é um dos animais que compõem a fauna do Parque. “Após a fiscalização relativa à caça e o trabalho de fornecimento de água na época da seca possibilitaram manter a população desta espécie de mamífero, endêmico do Bioma caatinga”, afirmou.

Plano Nacional de Conservação – O biólogo Leandro Jerusalinsky, coordenador do Centro Nacional de Pesquisa e Conservação de Primatas Brasileiros (CPB/ICMBio), em João Pessoa (PB), faz parte do Plano de Ação Nacional para a Conservação do Tatu-bola (PAN Tatu-bola). A ideia é consolidar uma estratégia para diminuir o risco de extinção de duas espécies. “O plano tem como objetivo geral a redução do risco de extinção do Tolypeutestricinctus, que habita a Caatinga e o Cerrado, para a categoria Vulnerável e avaliação adequada do estado de conservação do Tolypeutesmatacus, encontrado no Pantanal e Cerrado, em cinco anos”, explicou.

Ainda segundo Jerusalinsky, o PAN Tatu-bola vai ajudar na conservação destas espécies por estabelecer de forma clara quais são as ações prioritárias para reverter ou atenuar os principais impactos sobre elas, que consistem na perda e fragmentação de habitats, caça e falta de conhecimento. “Desta forma, as diversas instituições envolvidas em pesquisa, fiscalização e licenciamento ambiental, por exemplo, poderão adotar essas ações em sua atuação, ajudando a conhecer e a proteger os tatus-bola”, detalhou.

O PAN foi elaborado por um conjunto de especialistas nestas espécies, sediados em instituições de ensino e pesquisa como a Universidade Federal de Minas Gerais (UFMG), Universidade Federal de Sergipe (UFS), Universidade de São Paulo (USP), Universidade do Vale do Rio São Francisco (UNIVASF), Universidade Federal da Paraíba (UFPB), Universidade Estadual do Mato Grosso (UNEMAT), EMBRAPA Pantanal, além do próprio ICMBio.

(Edna Ferreira)
Essa matéria está na página 12 da última edição do Jornal da Ciência. Essa e outras reportagens podem ser acessadas em http://www.jornaldaciencia.org.br/impresso/JC760.pdf

Stop Italy’s Soccer Hooligans (New York Times)

I love soccer in general, and the Nerazzurri of Inter Milan in particular. Our bright blue and black jersey mirrors the heavens, while our crosstown rivals, Silvio Berlusconi’s A.C. Milan, wear a more infernal red and black.

Inter Milan is often overshadowed by Mr. Berlusconi’s team, but we don’t care. In 2010 we won the “triplete” — the Italian League, the Italian Cup and the European Champions League — and this year they trail us in Serie A, Italy’s top league.

On April 26, minutes before an Inter Milan-Napoli game kicked off at Milan’s San Siro stadium, Inter supporters unfurled a large banner. “Reading opens your mind,” it said. Then came another, even bigger banner in the shape of an antique book. “Television ignores us,” it said. “But without our passion, there is no soccer.”

As I was mentally congratulating them, the local fans started chanting hate slogans at the visitors from Naples. The kindest of these was, “Do your stuff, Vesuvius!” I wrote in a Twitter post from San Siro: How can the same people be so imaginative yet so stupid?

I received plenty of replies, but the most convincing one arrived a week later, at the Stadio Olimpico in Rome. The crowd was waiting for the Coppa Italia final between Napoli and Fiorentina to get underway. The game was delayed, inexplicably. A powerless prime minister, a passive leader of the Senate and an embarrassed president of the International Olympic Committee looked on as a delegation of police officers walked over to a flabby, tattooed hulk perched on a security fence. It was up to him, apparently, whether the match would start.

The hulk’s name is Gennaro de Tommaso, alias “Genny a’ carogna,” or Genny the Swine. He’s the boss of the hard-core Napoli supporters and is suspected of ties with the Camorra organized crime ring. Apparently, if the game began without his permission, violence would follow.

In fact, even as the stadium waited for his nod, the scene was turning bloody. Fans were throwing flares onto the field. A firefighter was injured by a smoke bomb. The crowd booed during the national anthem. Outside the stadium, a man was being treated for gunshot wounds to his spinal cord.

Can we call this sport? Obviously not. It’s madness, and it’s been going on for 30 years. In 1985, just before the beginning of the European Cup final between Italy’s Juventus and Britain’s Liverpool at the Heysel stadium in Belgium, 39 fans were crushed to death during a stampede. In 1989, 93 fans were killed at Hillsborough stadium in Sheffield, England. The British government decided it was time to step in with seating-only stadiums and zero tolerance for hooligans. It worked, and the Premier League is now a major money-spinning machine watched all over the world.

Regretfully, Italy has yet to learn this lesson. Over here, hard-core fans are known as “ultras,” which means “beyond” in Latin. And beyond is where they go. Beyond decency. Beyond common sense. Beyond criminal law. At every match, in every Italian stadium, even if nobody gets hurt, the ultras fill the air with insults, racist chants and smoke bombs. They spit and swear at their police escort as they swagger from stadium to train station, where they proceed to smash up the trains, or get into their buses and fight one another at gas stations along the autostrada.

New regulations were introduced during the 2009-10 season to put an end to the violence, including “tessera del tifoso,” a card that identifies fans as supporters of a specific team and that authorities can use to separate trouble makers. Legislation hasn’t stopped the thugs: 5,000 people have been specifically barred from stadiums, but they cause havoc nearby instead (last year, hooligan attacks on the police increased by 85 percent).

The violence has persuaded many people to stay away from stadiums, which are often painfully empty. Italian soccer is losing a million attendees a year, down to 12.3 million tickets sold in 2012-13 from 13.2 million in 2011-12. Serie B and lower leagues suffer more than Serie A, the main national league. With declining audiences, there is no way soccer teams can sort out their financial mess. The collective debt of Serie A’s 30 clubs is close to 3 billion euros.

Filmmakers, writers and journalists have given hooliganism in Italy and elsewhere a lot of attention. Soccer violence is, after all, spectacular. But it’s also a burden. The Azzurri, as the Italian national team is known, have won four World Cups, most recently in 2006, by playing elegant soccer. Their country has a reputation for flair and style. Mindless aggression is un-Italian.

How do we prevent the hooligans from destroying Italian soccer? Simple. Scrap all military-style paraphernalia, including riot police officers, barbed wire, cage-like stands. Then call a crime a crime wherever one is committed. Offensive language. Threatening behavior. Assault. Zero tolerance worked in Britain; it can work here.

Italy’s penal code covers all that, so there is no need for any more legislation. It is simply a matter of enforcement. Soccer stadiums are not on some planet of their own. They are on Italian soil. They belong to the people who love the sport.

If Matteo Renzi, our 39-year-old prime minister, wants to leave a cost-free mark quickly, this is his chance. He’ll then be able to take his three children to see their beloved Fiorentina play Inter Milan. As usual, the Nerazzurri will win. But that won’t matter.

Beppe Severgnini is a columnist at Corriere della Sera and the author of “La Bella Figura: A Field Guide to the Italian Mind.”

Transgênicos, 20 anos de avanços e polêmicas (Valor Econômico)

JC e-mail 4973, de 16 de junho de 2014

Futuro imaginado: desafio dos cientistas é entender a soja como um circuito, onde todas as peças são conhecidas

Vinte anos após a aprovação do primeiro alimento geneticamente modificado do mundo – um tomate com maior durabilidade criado na Califórnia -, o mercado de transgênicos atinge a maturidade com números expressivos, ainda que cercado de polêmicas. A cada 100 hectares plantados com soja hoje no planeta, 80 já são de sementes com os genes alterados. No caso do milho, são 30 para cada 100, o que significa que a chance de encontrar essas matérias-primas na dieta alimentar humana e animal cresceu substancialmente.

Em menos de duas décadas, a área com culturas transgênicas subiu 100 vezes, de 1,7 milhão de hectares para 175,2 milhões. Os EUA continuam na liderança desse processo, com 70 milhões de hectares e 90% de adoção de tecnologia em lavouras de soja, milho e algodão, espelhando uma tendência em outros grandes países agrícola.

Com movimentação global de US$ 16 bilhões em 2013 nessas tecnologias, as companhias agrícolas travam uma “batalha de foice no escuro” para arrebatar mercados ainda não conquistados.

Na soma de perdas e ganhos, os produtores rurais dizem ter angariado benefícios, o que justificou a adoção da tecnologia. Desde a aprovação para consumo do tomate “Flavr Savr”, desenvolvido pela Calgene (comprada pela Monsanto), em 1994, a redução das aplicações de inseticidas recuaram 90% até 2010. O uso de herbicidas também caiu, embora casos pontuais de resistência de plantas daninhas ao glifosato, tenham acendido o sinal amarelo no Sul do Brasil e em regiões do EUA. A Monsanto, detentora da tecnologia, credita esses episódios a erros do produtor, como falta de rotação de culturas e o mau uso de produtos químicos.

Se os números até agora são favoráveis, a descoberta de novos “eventos” – o jargão da indústria para variedades novas – é crucial para manter o fôlego da indústria. Nos EUA, os pedidos para liberações de testes de campo, um medidor importante da intensidade das pesquisas em biotecnologia agrícola, têm se mantido à ordem 800 por ano, segundo o Departamento de Agricultura dos EUA (USDA). A Monsanto é a empresa que mais protocola esses pedidos junto às autoridades americanas, seguida por DuPont Pioneer e Syngenta.

No Brasil, 53 tiveram a liberação planejada no ambiente aprovadas este ano pela Comissão Técnica Nacional para a Biossegurança (CTNBio) e 19 aguardam o O.K. comercial – a maior parte para milho e soja, com novidades também em cana-de-açúcar e eucalipto.

Os esforços nos laboratórios estão centrados em trazer soluções para velhas e novas necessidades do campo. Questões agronômicas, como o aumento de produtividade, continuam norteando as pesquisas. Mas as mudanças no clima trouxeram demandas de outra ordem, como a de sementes resistentes ao calor e ao estresse hídrico.

A complexidade também mudou. Segundo os cientistas, para atender os sistemas de produção atuais, não basta reformular plantas com uma única característica. Kristie Bell, gerente de comunicação da DuPont Pioneer para América Latina, diz que o avanço está em construir variedades agrícolas com benefícios múltiplos – os chamados eventos “piramidados”, tidos como a evolução natural do conhecimento científico. É aí que reside o futuro da biotecnologia.

“À medida em que a população global crescerá de sete para nove bilhões até 2050, os produtores rurais enfrentarão necessidades pontuais tanto para elevar a produtividade quanto entregar alimentos mais nutritivos”, diz Bell, acrescentando que mais da metade das vendas de sementes da companhia já são de variedades transgênicas. Em 2013, a divisão de sementes da DuPont investiu US$ 2,2 bilhões em Pesquisa e Desenvolvimento (P&D), sendo que 60% foi destinado a inovações em agricultura e biotecnologia.

Extremamente complexas do ponto de vista fisiológico, essas sementes “piramidadas” tentarão agrupar o maior número possível de características genéticas novas. “Essa tem sido a maior demanda do mercado”, afirma Ricardo Abdenoor, pesquisador da Embrapa Soja. Nos países que adotaram a biotecnologia, a área com tratamentos combinados totalizou 47,1 milhões, ou 27% do total.

Hoje, o que há de mais avançado aprovado no mercado é a soja Intacta RR2 PRO, da Monsanto. A tecnologia combina resistência ao herbicida glifosato e é tolerância a lagarta e, segundo a empresa, entrega também um ganho de produtividade de 10% em relação à tecnologia anterior. A Intacta fez sua estreia no mercado brasileiro nesta safra, a 2013/14. “Ela foi aprovada apenas no mercado brasileiro porque não há incidência de lagartas nos Estados Unidos”, afirma Geraldo U. Berger, diretor de regulamentação da Monsanto no Brasil, segundo maior mercado para a multinacional americana.

Desde 1996 no mercado de sementes transgênicas, com a aprovação nos EUA da soja Roundup Ready (RR), tolerante ao herbicida glifosato, a Monsanto lidera o segmento com US$ 14,9 bilhões em vendas em 2013, 70% dos quais da divisão de sementes e genômica.

Se o agrupamento de características novas às plantas já é uma realidade nos centros de pesquisa agrícola, a remodelação completa de um cromossomo é o exercício mais difícil da engenharia genética. Elibio Rech, pesquisador da Embrapa Recursos Genéticos e Biotecnologia, diz o que se pretende é trabalhar com as plantas como um circuito, onde todas as peças são conhecidas. Nesse sentido, ao invés de substituir genes ou blocos de genes de uma soja, por exemplo, os cientistas criarão um cromossomo novo. “Queremos modificar a rota metabólica até reconstruir completamente um cromossomo. É a fronteira da fronteira científica”. A vantagem? Editar mais facilmente os gentes, ganhando tempo, dinheiro e agilidade na obtenção dos resultados.

Até agora, soja, milho e algodão mantiveram-se como as mais presentes no pipeline (produtos em desenvolvimento) das empresas. Segundo Adriana Brondani, diretora-executiva do Conselho de Informações sobre Biotecnologia (CIB), isso se explica porque “com o custo alto e o tempo de demora entre o desenvolvimento de uma variedade à chegada ao mercado, só as commodities pagam o investimento”. A tendência, porém, é que as pesquisas gradativamente contemplem outras culturas, de forma a minimizar a chamada “fome oculta” – alimentos populares mas com baixo valor nutricional.

Na Ásia, pesquisadores filipinos do Instituto Internacional de Pesquisa do Arroz (IRRI, em inglês) concluíram os testes de campo do recém-desenvolvido “arroz dourado”, variedade com altos níveis de vitamina A graças à modificação genética. Aqui, a Embrapa recebeu a aprovação comercial do feijão resistente ao vírus do mosaico, enquanto outro grupo de cientistas da entidade tenta criar uma alface enriquecida com ácido fólico.

Curiosamente, outro efeito da biotecnologia foi alavancar as pesquisas científicas convencionais, nas quais os cruzamentos são feitos sem a transferência de material genético. “O domínio da biologia molecular ajudou os cientistas a entender melhor e aperfeiçoar as plantas”, diz Adriana, do CIB.

Por causa disso, a Monsanto tornou-se também a maior empresa global de sementes de hortifrutis convencionais, com legumes mais doces, crocantes e nutritivos. “A Monsanto acumulou tanto know-how científico que criou vegetais com as vantagens da engenharia genética sem lançar mão de qualquer traço Frankenstein”, escreveu a revista americana “Wired”, repetindo o termo usado por grupos contrários à tecnologia para se referir aos transgênicos. “Se não precisassem de agrotóxico, poderiam até ser considerados orgânicos”.

(Bettina Barros / Valor Econômico)
http://www.valor.com.br/agro/3584620/transgenicos-20-anos-de-avancos-e-polemicas#ixzz34o6ixLiV

Agora manteiga faz bem e carne faz mal? (Jornal da Ciência)

JC e-mail 4973, de 16 de junho de 2014

Artigo de Luís Maurício Trambaioli para o Jornal da Ciência

Está sendo amplamente divulgado na mídia um recente estudo em que os pesquisadores de Harvard, a partir de questionário de perguntas feito em 1991 a enfermeiras, inferiu que mulheres teriam 22 % de risco relativo aumentado de câncer de mama quando consumindo uma porção a mais de carne vermelha que mulheres que consomem menos.

Entretanto, risco relativo não é risco absoluto, o qual pode ser calculado pelos dados originais. A chance de desenvolver a doença seria vista em 1 em cada 100.000 mulheres, e não em 22 em cada 100 mulheres como tem sido noticiado pela falsa impressão que o ‘risco relativo’ nos dá. Mais, esta incidência é exatamente em grupos de mulheres que mais fumam.

É importante cuidado na forma que se divulga as notícias de estudos epidemiológicos e feitos por apenas um grupo. Melhor seria obter um parecer de especialistas na área e ainda preferencialmente resultados advindos de mais estudos obtidos por outros pesquisadores, evitando assim bias e viés na ciência. Sob risco de acontecer acusações levianas como ocorrido na década de 80 que levou a demonizar a gordura saturada há exatos 30 anos sem evidências científicas que suportassem tal idéia, o que direcionou a humanidade ao desespero de consumo de alimentos sem gordura e compensando com a ingestão de mais “carboidratos complexos” (amido) e baixos em micronutrientes. E o resultado foi a epidemia de diabetes e obesidade (chamado no exterior de diabesity), doenças cardiovasculares, câncer, dentre outras.

E agora, o que cortar do bacon: a gordura ou a carne ?

Luís Maurício Trambaioli é professor associado da Faculdade de Farmácia da UFRJ e pesquisador associado do INMETRO

Referências:

BMJ – “Dietary protein sources in early adulthood and breast cancer incidence: prospective cohort study” – http://dx.doi.org/10.1136/bmj.g3437

Resposta ao estudo: http://www.bmj.com/content/348/bmj.g3437?tab=responses

Time Magazine, 26/03/1984 – And Now the Bad News –
http://content.time.com/time/specials/2007/article/0,28804,1704183_1704257_1704499,00.html

Time Magazine, 23/06/2014 – Ending the War on Fat – http://time.com/2863227/ending-the-war-on-fat/
http://oglobo.globo.com/sociedade/saude/carne-vermelha-pode-aumentar-risco-de-cancer-de-mama-diz-estudo-de-harvard-12803653

Sobre o exoesqueleto na abertura da Copa do Mundo

JC e-mail 4973, de 16 de junho de 2014

Ciência Hoje On-line: Lance polêmico

Aguardada demonstração de exoesqueleto criado por grupo do brasileiro Miguel Nicolelis recebe pouco destaque na abertura da Copa do Mundo, mas pode ser marco da ciência nacional

Centenas de milhões de telespectadores em todo o mundo. Muito rebuliço na imprensa pela demonstração que faria um brasileiro com deficiência andar com um exoesqueleto robótico. Olhares atentos de uma comunidade científica reticente. Por tudo isso, a demonstração de poucos segundos, realizada em meio a outras atrações da festa de abertura do mundial de futebol, na beira do campo e cortada pela transmissão oficial, merecia um tratamento melhor.

Mesmo assim, a iniciativa liderada pelo brasileiro Miguel Nicolelis, da Universidade Duke, nos Estados Unidos, levou ciência a um dos maiores eventos esportivos do mundo e apontou possibilidades tecnológicas da medicina do futuro – apesar de não ter entregado exatamente o prometido e das críticas pela maneira pouco transparente como foi realizada.

A demonstração do projeto Andar de novo ocorreu pouco antes de a bola rolar na Arena Corinthians para a primeira partida do mundial. Em meio à festa, enquanto a transmissão se dividia entre a chegada da seleção brasileira ao estádio e as papagaiadas do espetáculo, o atleta Juliano Pinto utilizou a mente para comandar o equipamento robótico e chutar de leve a Brazuca, bola oficial do torneio. A proposta inicial era de que o exoesqueleto andasse cerca de 20 metros, o que não aconteceu – na verdade, ele não andou, nem dobrou o joelho ou deslocou seu centro de gravidade de maneira significativa, apenas moveu a perna.

Leia a matéria completa na CH On-line, que tem conteúdo exclusivo atualizado diariamente: http://cienciahoje.uol.com.br/noticias/2014/06/lance-polemico

* * *

JC e-mail 4973, de 16 de junho de 2014

O show do exoesqueleto

Artigo de Roberto Lent publicado em O Globo de 14/6. A prévia publicação nas revistas especializadas é o selo de qualidade do produto científico, como o selo do Inmetro o é para os produtos industriais

Não deve ter sido por acaso que a Fifa reduziu para poucos segundos a exibição do exoesqueleto do cientista Miguel Nicolelis na abertura da Copa do Mundo. Talvez a prudência lhe tenha imposto essa medida.

Em torno desse polêmico episódio, há várias questões a considerar. Primeiro: não é possível aferir a originalidade e o impacto científico e prático da propalada tecnologia de comando cerebral do exoesqueleto sob feedback sensorial eletrônico. A razão é simples: Nicolelis ainda não a publicou em revistas especializadas. Sua produção científica e sua capacidade de trabalho permitem supor que o fará brevemente para a avaliação da comunidade científica da área. Ficaremos aguardando. Mas o fato é que até o momento pouco se pode comentar sobre o experimento da Copa que não sejam especulações.

Segundo: a exibição pública, para milhões de pessoas em todo o mundo, do chute à bola efetuado por um paraplégico vestindo o exoesqueleto é em si uma iniciativa importante para valorizar a ciência perante a sociedade. No entanto, do modo como foi feita, viola um princípio ético básico da divulgação científica – só se deve divulgar ao público leigo o que antes se publica nas revistas especializadas. Elitismo? Falta de espírito democrático? Não, responsabilidade social. A prévia publicação nas revistas especializadas é o selo de qualidade do produto científico, como o selo do Inmetro o é para os produtos industriais, a licença da Anvisa para os medicamentos, o carimbo do Ministério da Agricultura para os produtos agrícolas. Essas revistas, antes de publicar qualquer artigo, submetem-no a uma rigorosa revisão por especialistas. Além disso, os autores têm que apresentar todos os detalhes dos métodos que empregaram e dos resultados que obtiveram. Na abertura da Copa, o show do exoesqueleto representou uma ruptura com esse princípio. Talvez tenha sido isso que a Fifa percebeu a tempo.

Mas há outras questões em jogo: uma delas é o contraste entre o financiamento que o projeto Nicolelis obteve e o que conseguem obter os pesquisadores brasileiros de nossas universidades, com todo o crescimento dos recursos conseguido nos últimos anos. A Finep, agência de financiamento do Ministério da Ciência, Tecnologia e Inovação, colocou R$ 33 milhões no exoesqueleto. Nada errado nisso: trata-se de uma agência de inovação, cuja missão é justamente investir em projetos ousados, assumindo os riscos, que de resto são inerentes a todos os projetos científicos. Mas é inevitável comparar: o edital recentemente lançado por outras agências do mesmo ministério para a criação de Institutos Nacionais de Ciência e Tecnologia anunciou que proverá no máximo R$ 10 milhões para cada um dos grupos que vencerem uma acirrada concorrência. Como esses R$ 10 milhões se destinam a grupos que associam vários pesquisadores independentes, cada pesquisador contará com algo em torno de R$ 1 milhão para o seu projeto.

Três a um foi a vitória da seleção brasileira; 33 a 1 foi a vitória de Nicolelis sobre a comunidade científica brasileira.

Roberto Lent é professor do Instituto de Ciências Biomédicas da Universidade Federal do Rio de Janeiro

(O Globo)
http://oglobo.globo.com/opiniao/o-show-do-exoesqueleto-12856030#ixzz34nrMrffx

*   *   *

JC e-mail 4973, de 16 de junho de 2014

Baixaram a bola da Ciência Brasileira

Artigo de Marcelo Träsel publicado no Zero Hora

Uma das atrações mais esperadas na abertura da Copa do Mundo de 2014 era a apresentação do exoesqueleto desenvolvido pelo cientista brasileiro Miguel Nicolelis, que permitiria a um paraplégico dar o chute inicial do primeiro jogo. Ele de fato fez um paraplégico se levantar e dar um pontapé numa bola de futebol no Itaquerão. Mas quase ninguém viu esse marco da ciência _ pelo menos, não ao vivo, porque a Rede Globo o exibiu por apenas alguns segundos, em meia tela, para mostrar o ônibus da Seleção Brasileira chegando ao estádio no mesmo momento.

Nicolelis havia dado a impressão, em suas entrevistas, de que o tal chute ocorreria no início do jogo, não que seria apenas um acontecimento paralelo à beira do gramado enquanto J.Lo, Pitbull e Claudia Leitte erravam o playback do tema da Copa do Mundo. Existe a possibilidade de que ele tenha recebido promessas e estas tenham sido descumpridas. Também houve boatos de que a Fifa teria impedido o chute no centro do campo por medo de o peso do aparelho prejudicar o gramado.

De qualquer forma, a ausência de cerimônia com que esse enorme passo do engenho brasileiro foi tratado, primeiro, pela organização da festa de abertura e, depois, pela principal emissora do país, simboliza com perfeição o espaço que damos à ciência no imaginário nacional. Até 2012, o Brasil investia cerca de 1,3% do PIB em pesquisa e desenvolvimento de tecnologia, bastante menos do que a média dos países da OCDE, que era de 2,3%. Conforme estudo da ONG Battelle, em 2014 o país deve investir os mesmos 1,3% de 2012, bem mais do que os 0,6% da Argentina, mas ainda longe dos 3,6% da Coreia do Sul, ou dos 2% da China.

As cerimônias de abertura da Copa, das Olímpiadas e outros eventos do gênero servem não apenas para mostrar um país, mas também para projetar um ideal, o desejo de uma sociedade para o futuro. O Brasil, na Copa de 2014, poderia ter projetado se tornar também uma potência mundial em pesquisa e produção de tecnologia, mas preferiu continuar sendo apenas uma potência esportiva e cultural _ o país do futebol e do Carnaval.

Marcelo Träsel é pesquisador e professor de comunicação na PUCRS.

(Zero Hora)
http://wp.clicrbs.com.br/opiniaozh/2014/06/16/artigo-baixaram-a-bola-da-ciencia-brasileira/?topo=13,1,1,,,13

World Cup Reflections on Soccer of Old (New York Times

CreditPaul Hornschemeier

IT’S wonderful that America has fallen in love with World Cup soccer, as it plays out across the greenswards of Brazilian host cities like Natal, Manaus and Curitiba. To walk through New York City on Monday night and hear the restaurant crowds’ whooping at John Brooks’s late-game goal, which propelled the United States over Ghana, was to experience soccer as it is experienced in the rest of the world: collective, noisy and cathartic.

But as someone who grew up in England in the 1970s and ’80s, I still can’t take seriously this idea of soccer as a wholesome multicultural bauble, the sporting equivalent of the small-plate gastropub. I’m bemused by these young people all over New York with their World Cup sticker albums, wearing club shirts from Barcelona and Chelsea — and even Paris St.-Germain, for heaven’s sake.

Until recently, when the Qatar Investment Authority bought Paris St.-Germain and scrubbed it up, investing tens of millions of dollars in new players, it was a terrifying club. Its stands were ruled by a group of fascist skinheads, the notorious Kop de Boulogne. Few Parisians dared venture to its games. At a match in 2008, its fans greeted the visiting club from Lens with a banner reading, “Pedophiles, unemployed and inbred.”

Longtime Chelsea fans now complain that games at their home ground, Stamford Bridge, once raucous affairs, have become as stodgy as a night at the opera. It’s now just thousands of well-behaved bankers and lawyers, chuntering approval at the latest high-priced midfield acquisition. The old frisson of hooliganism is gone.

In Northampton, the town where I grew up, the professional team was nicknamed the Cobblers, a reference to Northampton’s past as a center for shoemaking, but unfortunately also Cockney rhyming slang for “rubbish.” The Cobblers played at the County Ground a mile or so from our house, and on game days my parents ordered me inside and locked the doors as hundreds of fans walked to the game and back, chanting and leaving a trail of lager cans along Christ Church Road.

As a schoolboy, I had to play endless unwanted hours of mediocre soccer. There was the occasional sunny afternoon in our backyard when I would imagine myself as Glenn Hoddle, the midfield genius of Tottenham Hotspur and England’s national team. But if I had to play one of those rapid-fire word association games, here’s what would spring to mind: freezing, rain, ball like a rock, pain, bruise, yelling, losing. My favorite moment from the United States-Ghana match wasn’t the goals but Clint Dempsey’s taking a blow to the face and playing on.

As a cub newspaper reporter, I would drive to lower-division professional matches around the south of England. I would park my car, hide my stereo and walk to the match past a line of mounted police officers in riot gear. You took your life in your hands just eating the meat pies at these games. Grown men would swear with such explosive force you feared their teeth would pop out. Their feelings for the referee and the opposition, rendered in chant, were unprintable.

England’s national team used to be made up of hard nuts willing to bleed for the country on the field and drink off it. On their way back home from a friendly match before the European championships in 1996, they got soused and trashed a plane to the tune of more than $5,000 in damage.

I’m happy the players today are all listening to their nutritionists and thanking God for their blessings, but I wonder if ever there will be another Stuart (Psycho) Pearce to grace the England back four or a Paul (Gazza) Gascoigne to celebrate scoring by pretending to drink pint after pint of lager.

When I moved to New York, in 1998, the Yankees were en route to another championship. It was easy to love Derek Jeter, Bernie Williams and the high-kicking Orlando (El Duque) Hernandez. I went to games at Yankee Stadium, read the works of Roger Angell and Roger Kahn. For one birthday, my wife even bought me a copy of “The Bill James Historical Baseball Abstract” so I could nerd out on sabermetrics.

But when I tried to talk baseball with Americans, I could tell no one took me seriously. However much I knew, I could never really “know” the game in the same way as those who had endured hot summer afternoons of Little League or long losing droughts with the Mets. Anyone could like El Duque, the same way anyone can like Lionel Messi.

So it is with the new crowds of World Cup fans. If I feel a little protective of my game, it’s because my enthusiasm for it has been uneven and hard won. The good news is I don’t have to worry about this ever happening with cricket.

Prominent Anthropologist Welcomes Football Team Name Trademark Cancellation (American Anthropological Association)

by Damon

June 18, 2014 at 4:31 pm

In a move that was hailed by the anthropological community, the U.S. Patent and Trademark Office announced on Wednesday morning that it had canceled six federal trademark registrations for the name “Washington Redskins” citing testimony and evidence that the Washington, DC- based football team’s name is “disparaging to Native Americans” and thus in violation of federal trademark laws banning offensive terms and language.

While the decision today means that the team can continue to use the term, the phrase is no longer owned by the organization, meaning it will be difficult to stop others from using the term, and thus limiting its financial benefit to the club.

Dr. Bernard C. Perley, a Native American and anthropologist, released the following statement in the wake of the government’s decision:

Today, I am celebrating the US Patent and Trademark Office’s decision to cancel the six trademark registrations of the NFL Washington professional football team. The Patent and Trademark Office made their decision based on evidence and concluded that the trademark (the “r word”) is “disparaging to Native Americans at the respective times they were registered”.

This decision represents the best values of the American people as established in the founding documents of the United States. It also echoes the work of generations of anthropologists who have worked and continue to work with Native American communities to promote social justice for the first peoples of the Americas.

Unfortunately, there are many Americans who will make any excuse to support the NFL and the Washington team in their defense of the disrespectful name. The ruling does not prevent the team from continuing to use the derogatory term and it is likely the team will appeal the decision.

The US Patent and Trademark decision is good news but there is still much work to be done. The public debate over the “r word” has contributed to the growing awareness of the American public regarding the derogatory aspect of the term to many Native Americans. Anthropology can support and enhance that awareness by making public the ongoing work of anthropologists and Native American community leaders in promoting respect and understanding. We can accomplish this by disseminating the inspiring stories of Native American resilience and their contributions to the American experience.”

Dr. Perley is also a member of the Executive Board of the American Anthropological Association

US Scientists, Oil Giant Stole Indigenous Blood (Common Dreams)

Published on Wednesday, June 18, 2014 by Common Dreams

For years, scientists working with Maxus Energy took blood samples from hundreds of Amazonian tribal members

– Max Ocean, editorial intern

Members of the Ecuadorean indigenous group known as the Huaorani (Credit: Jean-François Renaud/cc/flickr)

U.S. scientists working together with oil company Maxus Energy took around 3,500 blood samples from the indigenous Amazonian tribe known as the Huaorani, Ecuador charged on Monday.

The Huaorani are known for a unique genetic makeup that makes them immune to certain diseases.

René Ramírez, the head of the Ecuadorian Ministry of Higher Education, Science and Technology, told Ecuador state TV on Monday that samples were taken from around 600 Huaorani, and that multiple pints of blood were taken from many members of the tribe. Ramírez said that it is not yet known whether the samples have resulted in any commercial gains, but that samples were sold for scientific research.

According to an initial investigation two years ago, “It was demonstrated that the Coriell Institute has in its stores samples (from the Huaorani) and that it sells genetic material from the Huaorani people.” Harvard University was among the purchasers. Specifically, the 2012 report found that since 1994, seven cell cultures and 36 blood samples were distributed to eight different countries.

In the same report the Huaorani said that scientists had tricked them into allowing their blood to be taken between 1990 and 1991; however, President Rafael Correa said that there is now evidence that samples were taken as far back as the 1970s “in complicity with the oil company operating in the area.”

The Huaorani allegedly agreed to give the blood samples because scientists lied to them about why the samples were being taken. They were told the samples were being taken for medical tests, but never received results.

According to the website Hispanically Speaking News, in his weekly radio address on Saturday, President Correa said that at least 31 research papers were written between 1989 and 2012 based on the blood samples obtained––all without the consent of the Huaorani or the royalty payments normally required.

The taking of the samples was illegal, as Ecuador’s constitution bans the use of scientific research including genetic material in violation of human rights.

According to AFP, when the allegations first emerged in 2012, the U.S. Embassy said it was not aware of the case, and they did not immediately issue a response after Ecuador brought the charges on Monday.

Why Anesthesia Is One of the Greatest Medical Mysteries of Our Time (IO9)

19.jun.2014

Why Anesthesia Is One of the Greatest Medical Mysteries of Our Time

Anesthesia was a major medical breakthrough, allowing us to lose consciousness during surgery and other painful procedures. Trouble is, we’re not entirely sure how it works. But now we’re getting closer to solving its mystery — and with it, the mystery of consciousness itself.

When someone goes under, their cognition and brain activity continue, but consciousness gets shut down. For example, it has been shown that rats can ‘remember’ odor experiences while under general anesthesia. This is why anesthesiologists, like the University of Arizona’s Stuart Hameroff, are so fascinated by the whole thing.

“Anesthetics are fairly selective, erasing consciousness while sparing non-conscious brain activity,” Hameroff told io9. “So the precise mechanism of anesthetic action should point to the mechanism for consciousness.”

The Perils of Going Under

The odds of something bad happening while under anesthetic are exceedingly low. But this hasn’t always been the case.

Indeed, anesthesiology has come a long way since that historic moment back in 1846 when a physician at Massachusetts General Hospital held a flask near a patient’s face until he fell unconscious.

But as late as the 1940s, anesthesia still remained a dicey proposition. Back then, one in every 1,500 perioperative deaths were attributed to anesthesia. That number has improved dramatically since that time, mostly on account of improved techniques and chemicals, modern safety standards, and an influx of accredited anesthesiologists. Today, the chances of a healthy patient suffering an intraoperative death owing to anesthesia is less than 1 in 200,000. That’s a 0.0005% chance of a fatality — which are pretty good odds if you ask me (especially if you consider the alternative, which is to be awake during a procedure).

It should be pointed out, however, that “healthy patient” is the operative term (so to speak). In actuality, anesthesia-related deaths are on the rise, and the aging population has a lot to do with it. After decades of decline, the worldwide death rate during anesthesia has risen to about 1.4 deaths per 200,000. Alarmingly, the number of deaths within a year after general anesthesia is disturbingly high — about one in every 20. For people above the age of 65, it’s one in 10. The reason, says anesthesiologist André Gottschalk, is that there are more older patients being operated on. Anesthesia can be stressful for older patients with heart problems or high blood pressure.

Why Anesthesia Is One of the Greatest Medical Mysteries of Our Time

(Tyler Olson/Shutterstock)

But there are other dangers associated with anesthesia. It can induce a condition known as postoperative delirium, a state of serious confusion and memory loss. Following surgery, some patients complain about hallucinations, have trouble responding to questions, speak gibberish, and forget why they’re in the hospital. Studies have shown that roughly half of all patients age 60 and over suffer from this sort of delirium. This condition usually resolves after a day or two. But for some people, typically those over the age of 70 and who have a history of mental deficits, a high enough dose of anesthesia can result in lingering problems for months and even years afterward, including attention and memory problems.

Researchers speculate that it’s not the quality of the anesthetics, but rather the quantity; the greater the amount, the greater the delerium. This is not an easy problem to resolve; not enough anesthesia can leave a patient awake, but too much can kill. It’s a challenging balance to achieve because, as science writer Maggie Koerth-Baker has pointed out, “Consciousness is not something we can measure.”

Rots the Brain

Deep anesthesia has also been linked to other cognitive problems. New Scientist reports:

Patients received either propofol or one of several anesthetic gases. The morning after surgery, 16 percent of patients who had received light anesthesia displayed confusion, compared with 24 percent of the routine care group. Likewise, 15 percent of patients who received typical anesthesia had postoperative mental setbacks that lingered for at least three months—they performed poorly on word-recall tests, for example—but only 10 percent of those in the light anesthesia group had such difficulties.

To help alleviate these effects, doctors are encouraged to talk to their patients during regional anesthesia, and to make sure their patients are well hydrated and nourished before surgery to improve blood flow to the brain.

But just to be clear, the risks are slight. According to the Mayo Clinic:

Most healthy people don’t have any problems with general anesthesia. Although many people may have mild, temporary symptoms, general anesthesia itself is exceptionally safe, even for the sickest patients. The risk of long-term complications, much less death, is very small. In general, the risk of complications is more closely related to the type of procedure you’re undergoing, and your general physical health, than to the anesthesia itself.

The Neural Correlates of Consciousness

Typically, anesthesia is initiated with the injection of a drug called propofol, which gives a quick and smooth transition into unconsciousness. For longer operations, an inhaled anesthetic, like isoflurane, is added to give better control of the depth of anesthesia.

Here’s a chart showing the most common applications for anesthesia (via University of Toronto):

Why Anesthesia Is One of the Greatest Medical Mysteries of Our Time

It should really come as no surprise that neuroscientists aren’t entirely sure how chemicals like propofol work. We won’t truly understand anesthesia until we fully understand consciousness itself — a so-called hard problem in science. But the neuroscience of anesthesia may shed light on this mystery.

Researchers need to chart the neural correlates of consciousness (NCCs) — changes in brain function that can be observed when a person transitions from being conscious to unconscious. These NCCs can be certain brain waves, physical responses, sensitivity to pain — whatever. They just need to be correlated directly to conscious awareness.

As an aside, we’ll eventually need to identify NCCs in an artificial intelligence to prove that it’s sentient. And in fact, this could serve as a viable substitute to the now-outdated Turing Test.

Scientists have known for quite some time that anesthetic potency correlates with solubility in an olive-oil like environment. The going theory is that they make it difficult for certain neurons to fire; they bind to and incapacitate several different proteins on the surface of neurons that are essential for regulating sleep, attention, learning, and memory. But more than that, by interrupting the normal activity of neurons, anesthetics disrupt communications between the various regions of the brain which, together, triggers unconsciousness.

Cognitive Dissonance

But neuroscientists haven’t been able to figure out which region or regions of the brain are responsible for this effect. And indeed, there may be no single switch, particularly if the “global workspace” theory of consciousness continues to hold sway. This school of thought holds that consciousness is a widely distributed phenomenon where initial incoming sensory information gets processed in separate regions of the brain without us being aware of it. Subjectivity only happens when these signals are broadcast to a network of neurons disbursed throughout the brain, which then start firing in synchrony.

Why Anesthesia Is One of the Greatest Medical Mysteries of Our Time

(New Scientist)

But the degree of synchrony is a very carefully calibrated thing — and anesthetics disrupt this finely tuned harmony.

Indeed, anesthetics may be eliciting unconsciousness by blocking the brain’s ability to properly integrate information. Synchrony between different areas of the cortex (the part of the brain responsible for attention, awareness, thought, and memory), gets scrambled as consciousness fades. According to researcher Andres Engels, long-distance communication gets blocked, so the brain can’t build the global workspace. He says “It’s like the message is reaching the mailbox, but no one is picking it up.” Propofol in particular appears to cause abnormally strong synchrony between the primary cortex and other brain regions — and when too many neurons fire in a strongly synchronized rhythm, there’s no room for exchange of specific messages.

Rebooting the Global Workspace

There’s also the science of coming out of unconsciousness to consider. A new study shows it’s not simply a matter of the anesthetic “wearing off.”

Researchers from UCLA say the return of conscious brain activity occurs in discrete clumps, or clusters — and that the brain does not jump between all of the clusters uniformly. In fact, some of these activity patterns serve as “hubs” on the way back to consciousness.

“Recovery from anesthesia, is not simply the result of the anesthetic ‘wearing off’ but also of the brain finding its way back through a maze of possible activity states to those that allow conscious experience,” noted researcher Andrew Hudson in a statement. “Put simply, the brain reboots itself.”

Relatedly, a separate study from 2012 suggested that post-surgery confusion is the brain reverting to a more primitive evolutionary state as it goes through the “boot-up” process.

Quantum Vibrations in Microtubules?

There’s also the work of Stuart Hameroff to consider, though his approach to consciousness is still considered speculative at this point.

He pointed me to the work of the University of Pennsylvania’s Rod Eckenhoff, who has shown that anesthetics act on microtubules — extremely tiny cylindrically shaped protein polymers that are part of the cellular cytoskeleton.

Why Anesthesia Is One of the Greatest Medical Mysteries of Our Time

Jeffrey81/Wikimedia Commons

“That suggests consciousness derives from microtubules,” Hameroff told io9.

Along with Travis Craddock, he also thinks that anesthetics bind to and affect cytoskeletal microtubules — and that anesthesia-related cognitive dysfunction is linked to microtubule instability. Craddock has found ‘quantum channels’ of aromatic amino acids in a microtubule subunit protein which regulates large scale quantum states and bind anesthetics.

I asked Hameroff where neuroscientists should focus their efforts as they work to understand the nature of consciousness.

“More studies like those of Anirban Bandyopadhyay at NIMS in Tsukuba, Japan (and now at MIT) showing megahertz and kilohertz vibrations in microtubules inside neurons,” he replied. “EEG may be the tip of an iceberg of deeper level, faster, smaller scale activities in microtubules. But they’re quantum, so though smaller, are non-local, and entangled through large regions of brain or more.”

Indeed, brain scans of various sorts are definitely the way to go, and not just for this particular line of inquiry. It will be through the ongoing discovery of NCCs that we may eventually get to the bottom of this thing called consciousness.

More:

The history of anesthesiaBite Down on a Stick: The History of AnesthesiaThere was a time when all the pain alleviation involved in surgery was a little cotton wool in the…Read more

Anesthesia unlocks a more primitive level of consciousness – If you’ve ever been put under anesthesia, you might recall a disoriented, almost delirious…Read more

Um estádio sem cantos (Globo Esporte)

Quarta-feira, 18/06/2014 às 11:57 por David Butter

Quem diria: o pior da Copa é a torcida da seleção brasileira. Não falo da torcida dos bares, das casas e das ruas, de fora dos estádios por falta de condição, gosto ou oportunidade, mas da torcida das arquibancadas. – digo “torcida” por falta de outro termo.

Não, não andamos vendo a vergonha e o banzo circulando de cabeça baixa por aeroportos ou estradas, como imaginavam antes da competição os profetas da catástrofe, e sim pelas cadeiras das arenas “padrão Fifa”. Há algo de triste em quem passa por essas cadeiras: uma modorra atravessada de impaciência e melancolia.

Pois a torcida brasileira desta Copa é, até agora, uma torcida reativa. Até no seu canto mais efusivo (“Sou brasileiro/Com muito orgulho/Com muito amor”), a torcida de estádio parece estar respondendo a alguma ofensa não-enunciada.  É como se o brasileiro entrasse xingado e cuspido nas arenas, e não extraísse disso mais do que a força para dizer: “Eu gosto do que eu sou”.

A torcida brasileira desta Copa não tem canções: tem musiquinhas que caberiam melhor numa festa de firma: expressões vagas de solidariedade e espírito coletivo – praticamente um convite às vaias e aos muxoxos. “Está ruim o salgado”, “que banda horrível é esta”, “aqueles pães-duros economizaram no uísque”: enxergo no torcedor desta Copa o “Mauro da Contabilidade”, um Jekyll chatíssimo que, nas confraternizações de fim de ano, converte-se num Hyde mais chato ainda.

E os Mauros todos converteram nisto a atual “experiência”  de ser ver um jogo da seleção: um investimento individual de tempo (e dinheiro) em troca de algum retorno. A seleção “presta serviços” aos torcedores-consumidores; é uma seleção-bufê, um atração para eventeiros. Cantar qualquer coisa além do cânone santificado pela imprensa e pela publicidade não está no “briefing”.

(Ao fato: a torcida do México berrou por cima da torcida brasileira em Fortaleza. A ponto de me parecer que, para um jogo em Guadalajara, a seleção mexicana deveria encarar o empate como um tropeço.)

O hino se esgota antes da bola rolar. Não há tempo para concursos, nem festivais. Não existe, tampouco, era de ouro de cantoria para se espelhar. O que pode entoar de novo e de firme a torcida brasileira? Funk, sertanejo, paródia obscena, qualquer coisa mais viva, e menos encaixável num anúncio de banco ou sobe-som de telejornal – jogo as opções ao alto, por desespero de causa.

Surpreenda o Brasil, Mauro. Rasgue o abadá. Seja menos convencional uma vez na vida. Tenha algo a contar para seus filhos, algo diferente de “Os mexicanos/chilenos/argentinos me calaram”.

“Exoesqueleto é um grande ganho”, diz jovem do chute inaugural da Copa (Zero Hora)

JC e-mail 4974, de 17 de junho de 2014

Paraplégico rebate contestações ao projeto do neurocientista Miguel Nicolelis

Por três segundos na última quinta-feira, Juliano Alves Pinto, 29 anos, apresentou às câmeras um projeto de R$ 33 milhões: o exoesqueleto que permitiu o jovem paraplégico dar o pontapé inaugural da Copa do Mundo. Se ao projeto do neurocientista Miguel Nicolelis não faltaram críticas, o paciente não economiza elogios ao experimento.
– Aqueles que criticam são pessoas sem informação sobre o projeto – defendeu Juliano na manhã desta segunda-feira em entrevista a Zero Hora.

Questionamentos ao experimento científico se baseiam na dimensão da demonstração frente à grandeza da promessa, classificada quase como um milagre: munido de uma veste robótica, um paraplégico levantaria de uma cadeira de rodas, caminharia até o gramado do Itaquerão e chutaria uma bola acionando apenas a força do pensamento. Não foi o que ocorreu.
– O tempo foi muito curto para que isso acontecesse – constatou o jovem.

O uso do exoesqueleto representou mais um aprendizado na vida do morador de Gália – cidade de 7 mil habitantes a cerca de 400 quilômetros da capital paulista. Há 7 anos e meio, ele perdeu o movimento das pernas ao fraturar a coluna em um acidente de trânsito – no qual perdeu um irmão de 27 anos. Sob a nova condição em cima de uma cadeira de rodas, teve de readquirir as habilidades comprometidas:

– Minha vida mudou. Antes eu conseguia fazer as minhas coisas e, de repente, precisava das pessoas para me ajudar. Tive de reaprender a fazer tudo sozinho. Hoje, levo uma vida praticamente independente, dirijo, pratico esportes, me troco, tomo banho.

Passados os segundos de fama e a repercussão posterior à abertura do Mundial – na sua cidade, foi recebido com carreata -, Juliano retoma a rotina habitual. Ainda nesta semana, participa de um campeonato que representa uma das suas motivações: o atletismo. Para o futuro, ele busca ajuda para a compra de uma nova cadeira de corrida para participar de torneios e, quem sabe, acumular pontos para se tornar profissional. Paralimpíadas em mente?

– Sonho sim. Não perco as esperanças, nunca – diz o galiense.

Confira os principais trechos da entrevista que o jovem concedeu a Zero Hora, por telefone, nesta segunda-feira:

Como ocorreu a seleção para participar do projeto Andar de Novo e da abertura da Copa?
Sou paciente da AACD (Associação de Assistência à Criança Deficiente) de São Paulo, onde o projeto já estava acontecendo e onde estavam sendo selecionados alguns pacientes. Há uns seis meses, surgiu o convite para mim e eu aceitei. Ao todo, foram selecionados 10 pacientes, oito continuaram e três foram pré-selecionados para fazer a demonstração na Copa, mas todos os outros estavam preparados para usar o exoesqueleto. Depois veio a notícia, faltando uns quatro dias para o evento, que eu fui o escolhido.

Qual foi a sensação quando você recebeu a notícia?
Fiquei muito feliz não só por estar fazendo parte do projeto e representando todos eles, mas representando todos que também têm uma deficiência como eu e sonham, um dia, ter um bem-estar melhor para a sua vida. Creio que toda essa parte da ciência vem para nos ajudar, é um bem-estar a mais para a pessoa.

Como foi a preparação e o treinamento para o projeto?
Estávamos cercados de grandes profissionais não só na parte da ciência, mas também fisiatras, fisioterapeutas. Deu tudo certo. Eu saía de Gália de madrugada, chegava em São Paulo às 8h, ficava o dia todo em treinamento e voltava para a casa.

Por que você foi o escolhido?
Eu estava mais preparado para o dia da Copa. Não que os outros não estivessem, mas eu me enquadrava melhor no perfil que eles procuravam.

Qual foi a sensação ao vestir o exoesqueleto?
Posso dizer por mim e acho que pelos outros pacientes que também tiveram a oportunidade de andar no exoesqueleto que é muito bom. Você está em uma cadeira de rodas e, por mais que ela permita que você se locomova normalmente mesmo sem ter a mobilidade das pernas, você poder trocar alguns passos novamente, é um grande ganho. No meu caso, depois de sete anos e meio, o exoesqueleto trouxe isso de volta. É algo muito satisfatório, de muita alegria, você novamente poder fazer algo que perdeu lá atrás.

Foi como caminhar novamente?
A sensação, sim. Creio que isso depende, também, da gente começar a se adaptar mais… mas, poxa, é uma sensação bem real, mesmo.

Pelo sua sensação, será possível, no futuro, trocar a cadeira de rodas pelo exoesqueleto?
Creio que sim. Durante esse pouco tempo que acompanhei o doutor Nicolelis e sua equipe, percebi que eles têm um grande potencial para que isso venha a acontecer. Mesmo que haja críticas, que as pessoas não acreditem, estando ali e presenciando o projeto, creio que isso será possível, sim.

Inicialmente, a expectativa era que você levantaria da cadeira de rodas, caminharia até a bola e a chutaria. Não foi o que aconteceu. Como você avalia o resultado da experiência?
Como o próprio Miguel Nicolelis abordou, o tempo foi muito curto para que isso viesse a acontecer. A gente se enquadrou dentro de um roteiro da Fifa. Muita gente questionou por que fizemos o que fizemos na abertura também nos ensaios, mas foi porque o tempo era aquele. Para a gente fazer tudo isso(levantar, caminhar e chutar), teríamos que ter um tempo maior, não tinha como. É como o doutor Nicolelis falou, não existe na história uma demonstração da parte robótica dessa maneira em 29 segundos. Conseguimos fazer em 16 segundos, e menos apareceu na mídia. Então, a gente se enquadrou no padrão que nos passaram, fizemos aquilo para obedecer o tempo que chegou até nós. Não que a gente tenha fugido do que foi dito, mas nos adequamos dentro do tempo que tínhamos.

Então pode-se dizer que foi um sucesso?
Com certeza. Foi um marco, algo que entrou para a história.

Apesar da ampla divulgação do projeto, o chute ganhou apenas três segundos na televisão. Você ficou chateado com a pouca visibilidade dada no momento?
Eu não tinha conhecimento que havia sido transmitido em tão pouco tempo. Quando comecei a acompanhar vi que, realmente, foi pouco mesmo. Mas, depois, foi amplamente abordado, a mídia trouxe bastante o assunto, mas acho que poderia, sim, ter se dado um tempo maior para a apresentação, ter focado mais. Não sei se posso dizer que fiquei triste, mas posso dizer que gostaria que tivesse sido dado um tempo maior.

Críticos ao neurocientista Miguel Nicolelis disseram que o projeto foi um fracasso. O que você tem a dizer a eles?
Aqueles que criticam são pessoas sem informação sobre o projeto. Eles se baseiam no que pensam, mas eu creio que, se essas pessoas estivessem vivenciando o que os pacientes viveram durante todo esse tempo, tenho certeza que os pensamentos e argumentos seriam diferentes. Não tem como você falar de uma coisa que você não conhece, como dizer que o produto é bom se você não conheceu e não sabe detalhes. Então, eu creio que essas pessoas não têm informações corretas acerca do que está acontecendo.

O que mudou na sua rotina desde quinta-feira passada?
Estou procurando viver uma rotina normal. Agora, vou voltar a treinar e quero levar a minha rotina normal. O que mudou foi aparecer bastante na mídia, foi um assunto que ficou bastante visto, mas acho que isso não tem me atrapalhado. O que eu quero fazer é deixar as coisas bem claras, não me esconder, e estar disposto a esclarecer o projeto também.

Quais são seus planos?
O projeto continua, e estou buscando a minha classificação nos jogos de atletismo que participo. Tenho o sonho de conseguir um equipamento melhor, uma cadeira de corrida, para disputar e conseguir um índice para um nacional ou até um mundial. No Brasil não se acha, apenas com representantes, e o preço vai lá em cima porque é uma cadeira importada.

(Débora Ely / Zero Hora)
http://zh.clicrbs.com.br/rs/noticias/planeta-ciencia/noticia/2014/06/exoesqueleto-e-um-grande-ganho-diz-jovem-do-chute-inaugural-da-copa-4528138.html

Eduardo Viveiros de Castro: El consumo no evita la queja (Clarín)

16/06/14

Tensión. Para el pueblo brasileño, “el gobierno se vendió a la FIFA”, sostiene el antropólogo Viveiros de Castro.

El antropólogo carioca Eduardo Viveiros de Castro estuvo recientemente –y por primera vez– en Buenos Aires. Participó del seminario “La bolsa o la vida. Modelos de desarrollo, nuevas conflictividades sociales y derechos humanos”, organizado por la Biblioteca Nacional y presentó el libro La mirada del jaguar. Una introducción al perspectivismo amerindio (Tinta Limón), que compila una serie de entrevistas donde cuenta su trayectoria como investigador. O mejor dicho, su experiencia fugitiva: cómo se conectó con los indios para huir de Brasil. “Fui a estudiar a los indios porque los indios justamente no eran brasileños. Me interesaba su total incompetencia ciudadana. La pregunta era ¿cómo salir de Brasil?, en el sentido de evitar esa problemática teórica de la nacionalidad, el destino de Brasil como nación, el carácter nacional”. La incorrección política que planteaba esa posición en los años 70 no deja de ser actual y sigue generando polémica. En esta conversación Viveiros de Castro cuenta cómo se vivieron las recientes movilizaciones callejeras y lo que se espera para este 2014 que luego del Mundial, afronta las elecciones presidenciales.

–La consigna que circuló en estos meses era sintética pero directa “No habrá copa” ¿Qué concentra esa frase?
–Para el pueblo la imagen es que el gobierno se vendió a la FIFA. La sensación es que la FIFA ha logrado que se instale un micro-estado de excepción que entrará en vigor incluso antes del campeonato. Hay una indignación patriótica por el modo en que Brasil se ha sometido a esa mega máquina de explotación capitalista que es la FIFA en tanto reduce el fútbol a un puro negocio. En Río, muchas favelas fueron removidas para hacer obras para el mundial, también por cuestiones de “seguridad”. Todo eso sucede al mismo tiempo de la propaganda de que Brasil es la nueva potencia económica mundial, con obras de infraestructura enormes, que incluye el desmonte de la Amazonía, hechas por las cinco constructoras más grandes del país que son las que contribuyen históricamente a financiar las campañas de todos los partidos, sean de derecha o de izquierda.

–¿Cómo caracterizaría esas manifestaciones?
–Son bastante inéditas. Hubo partidos de izquierda pero sin ningún control sobre la movilización. Los partidos de derecha no van. Y toda vez que un periodista de la red O Globo se acerca es expulsado, por eso estas manifestaciones son fuertemente atacadas por la prensa. Han producido su propia prensa, que se llama Midia Ninja. No hay además un solo tema. Aunque podría decirse que existen dos cuestiones fundamentales. El problema de la movilidad urbana de la población obrera de San Pablo que vive en las periferias de la ciudad y tiene que viajar horas, lo cual supone un reclamo por el tiempo que lleva ir de las casas al trabajo, una reivindicación del tiempo libre. La segunda es contra la reacción represiva de la policía frente a las marchas, ante lo cual muchos jóvenes se indignaron.

–¿Esto está en el origen de la formación de los black bloc (grupos de protesta)?
–La práctica del black bloc, especialmente en Río, tiene que ver con la respuesta al accionar de la policía militar con la que cuenta cada Estado provincial, que es como un ejército privado y una herencia del imperio. Es una policía que usa armas pesadas y entrenada para la guerra. El gobierno es acusado de complicidad con esta violencia de los Estados provinciales. Dilma ha dicho por tv que está en contra de toda manifestación que ponga en peligro el orden público. Estas palabras, viniendo de una mujer que estuvo en la guerrilla, que dijo haber sido revolucionaria, orientan el discurso del PT hacia una retórica de orden propia de una derecha más clásica.

–Las movilizaciones en Brasil, a diferencia de las últimas en Europa o EE.UU., no se dan en un momento de crisis o ajuste. Más bien lo contrario: es claramente un momento de desarrollo en términos de inclusión masiva al consumo. ¿Cómo lo interpreta?
–Hay algo muy complejo vinculado al llamado crecimiento. Una gran parte de este aumento de los ingresos por medio de beneficios sociales como el de “Bolsa Familia” ha sido utilizado como método de endeudamiento para los jóvenes pobres. El prototipo podríamos describirlo como un joven de 22 años, sin educación formal, que trabaja de cadete, cuya familia recibe ahora estos subsidios, además de las posibilidades de acceso al microcrédito que el gobierno implementó. ¿Y qué es lo primero que hace este joven? Compra una moto y se endeuda por muchísimos años de su vida con un préstamo muy oneroso con los bancos. Parte fundamental del crecimiento es por este endeudamiento general de las clases populares, especialmente con electrodomésticos. Y no está mal que alguien que no tenía heladera pase a tenerla, todo lo contrario. El problema es que no pasan a tener la heladera sino a ser tenidos por ella, es decir, por la deuda a la que quedan obligados, casi siempre por medio de tarjetas de crédito. En la medida en que ciertos gobiernos de la región se diferencian de las políticas neoliberales tal como se dieron durante los años 90 y promueven un aumento general del consumo, se genera un consenso sobre la legitimidad de estos modelos y cualquier crítica se la clasifica como proveniente de la derecha. En Brasil los que argumentan así son los que llamamos “gobernistas”, es decir, la gente de la antigua izquierda que apoya al gobierno más allá de la medida que se trate porque siempre dicen “otro gobierno sería mucho peor”. Comparado con la Argentina, en Brasil resulta más complicado porque la dictadura no terminó, los militares no han sido juzgados y siguen diciendo públicamente que salvaron al país del comunismo. Y esto, me parece, funciona en acuerdo con el PT: los militares “toleran” que el actual gobierno “de izquierda” gobierne y el gobierno “tolera” que los militares sigan diciendo lo que dicen y no se los juzgue.

–Volviendo a la cuestión del consumo, ¿no cree que cierta crítica al consumo debería plantearse el desafío de deshacerse de toda carga moral?
–Me parece que la democratización en América Latina no llega por el consumo sino por la ampliación de servicios del Estado: salud, transporte, educación. Lo que pasa en Brasil es que el consumo ha sustituido esa provisión de servicios para las clases populares. Entonces, las clases populares en vez de tener más y mejores servicios tienen su crédito para comprar bienes producidos por el gran capital, sea su motocicleta o su heladera. La cuestión es qué resulta más importante: ¿que el gobierno invierta en cloacas, puestos de salud y escuelas o que invierta en liberar de impuestos la compra de autos baratos para que los pobres puedan tener un auto? Se podría responder “las dos cosas” y es una buena cuestión. El hecho a subrayar es que el gobierno brasileño ha invertido masivamente en el consumo mediante el crédito. Y el pedido de mejoramiento de servicios públicos es justamente uno de los reclamos del Movimiento de Passe Livre que inició la ola de manifestaciones. La verdadera inclusión pasa por la inclusión en el acceso a servicios que el Estado tiene la obligación de proveer a todos. Además creo que hay dos tipos diferentes de consumo que hay que distinguir.

–¿Cuáles?
–Por un lado, el consumo de quienes no tenían nada y ahora pueden comprar su tv o su heladera. Nadie puede oponerse. De todas maneras, eso no los convierte en clase media, como dice el gobierno. Pasan de ser pobres a un poco menos pobres. Y después está el consumo inmenso de una clase media-media que pasa a ser una clase media-alta y protagoniza un ascenso de clase verdaderamente consumista: es la gente que va a Miami o a Buenos Aires para llenar valijas con productos importados de marcas de lujo. Esta gente se multiplicó tanto o más que los pobres que acceden a un crédito.