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Tres imágenes que ilustran la tensión en Brasil antes del Mundial (BBC Mundo)

Gerardo Lissardy

BBC Mundo, Brasil

30 Mayo 2014

Maracaná

Las imágenes de esta semana difieren radicalmente del mensaje oficial respecto del Mundial.

Tres imágenes de Brasil esta semana parecieron convertir en un abismo la distancia que separa la realidad de algunos mensajes oficiales sobre el Mundial que comienza en 13 días.

Una de ellas mostró a un grupo de profesores en huelga rodeando el autobús de la selección brasileña en Río de Janeiro el lunes, reclamando por los costos astronómicos de la Copa. Otra imagen salió de Brasilia cuando policías a caballo lanzaron gas lacrimógeno a activistas anti-Mundial e indígenas con arcos y flechas cerca del moderno estadio mundialista.

La tercera apareció en las redes sociales: un texto compartido por la directora ejecutiva del Comité Organizador Local (COL) de la Copa diciendo que “lo que había de ser gastado, robado, ya fue”.

¿Qué dicen estas imágenes acerca del Mundial que llega a Brasil?

1. Falla de seguridad

Profesores en huelga protestan frente al bus de la selección de Brasil

El cerco de manifestantes al bus de la selección brasileña fue considerado una falla de seguridad

De pronto, decenas de manifestantes rodearon el vehículo, lo tapizaron de adhesivos con reclamos gremiales y algunos llegaron a golpearlo. La situación demoró varios minutos el avance del bus.

La protesta buscó mostrar “el tamaño de la crisis que existe en Brasil en relación a la educación”, declaró allí Vera Nepomuceno, miembro del sindicato de profesores de Río. Uno de los gritos de los manifestantes decía que “un educador vale más que Neymar”.

Pero la escena también expuso fallas en el operativo de seguridad montado para proteger a las estrellas verde-amarelas, que fue fácilmente vulnerado por los docentes.

“El sistema de seguridad no esperaba semejante osadía por parte de los manifestantes”, dijo Paulo Storani, experto en seguridad pública y exdirector del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de Río, a BBC Mundo.

Este hecho llevó al gobierno de Dilma Rousseff a pedir al Ejército que asuma la seguridad de aeropuertos, hoteles y calles donde pasarán las 32 selecciones del Mundial, informó el jueves el diario O Globo.

Los ministros de Rousseff insisten en que los extranjeros que vengan a la Copa estarán seguros.

Pero Storiani sostuvo que la imagen de esta semana fue preocupante. “Si hubiera alguna manifestación que pueda llegar a algo próximo o peor de lo que ocurrió el lunes, hay posibilidades de crear una crisis en la Copa, porque es lógico que cualquier delegación extranjera va a exigir un mínimo de seguridad”, indicó.

2. Gases, arcos y flechas

Indígena apunta su arco y flecha en una protesta en Brasilia

Una imagen impensable a días del Mundial en Brasil

Cuando Brasil fue elegido en 2007 como sede del Mundial de este año, sus autoridades esperaban que el evento proyectase al planeta la imagen de un país pujante y en desarrollo.

Pero la foto que salió el martes de Brasilia, con policías montados lanzando gases lacrimógenos a activistas anti-Copa e indígenas apuntando con arcos y flechas a los uniformados, muestra otra cosa.

Fue una de las tantas protestas de grupos sociales en Brasil por los US$11.000 millones que costó organizar el Mundial. Y los indígenas, que estaban en la capital para oponerse a un proyecto que cambia las reglas de demarcación de sus tierras, se unieron en el momento a la marcha.

La confrontación ocurrió cuando más de 1.000 manifestantes intentaron acercarse al Estadio Nacional de Brasilia y la policía lo impidió con gases lacrimógenos.

En medio de la confusión, algunos indígenas llegaron a lanzar flechas, una de las cuales hirió levemente a un policía.

Los incidentes obligaron a cancelar la exhibición de la Copa del Mundo en el estadio, el cual tendrá un costo cercano a US$850 millones, cerca del triple de lo proyectado inicialmente.

“Brasil fue muy ingenuo con el Mundial: se creía que sólo iba a ganar”, dijo Renzo Taddei, un antropólogo de la Universidad Federal de São Paulo especializado en conflictos sociales.

Pero agregó que imágenes como las del martes en Brasilia muestran otra cosa y, respecto a los indígenas, exponen un viejo conflicto acerca de sus derechos “que nunca se resolvió”.

3. Copa y corrupción

El mensaje en Instagram

Este mensaje en Instagram desató un debate.

Esta imagen de un texto contra las protestas en el Mundial apareció en la red social Instagram y rápidamente se volvió viral y polémica.

Quien la publicó en su cuenta personal el martes fue Joana Havelange, directora ejecutiva del COL del Mundial, nieta del expresidente de la FIFA Joao Havelange e hija del expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira.

“Lo que había de ser gastado, robado, ya fue. Si era para protestar, tenía que haberse hecho antes”, se lee en un pasaje del texto.

La controversia por la referencia a robos llevó a un diputado estatal de Río, Marcelo Freixo, a solicitar al Ministerio Público que exija explicaciones a Havelange.

El COL indicó luego que la autoría de la carta no habría sido de su directora y ésta negó vía internet que haya prestado atención a la frase sobre los robos, que negó compartir y retiró del texto.

Pero la imagen del texto inicial rozó un nervio sensible en un país donde muchos creen que el Mundial fue aprovechado por corruptos y descreen del discurso oficial sobre el “legado” del evento.

“Cualquiera que haya acompañado la Copa sabe que la probabilidad de tener mucho robo de recursos públicos en esas obras de infraestructura y demás es muy alta”, dijo Claudio Abramo, director ejecutivo de Transparencia Brasil.

Abramo señaló que el COL no manejó dinero público para el Mundial, pero dijo que “por la posición que ocupa tal vez (Havelange) sepa cosas que sería bueno que explicase”.

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Índios e policiais se enfrentam em estádio da Copa em Brasília (AFP)

Por Por Yana MARULL | AFP – 27 mai 2014

27 de maio – Brasília, Brasil – Os manifestantes fizeram um ato em frente à rodoviária e, em seguida, decidiram seguir em direção ao estádio com uma taça alternativa da Copa do Mundo para substituir o troféu original, que está em exibição em Brasília, na área externa da arena.

A polícia dispersou com bombas de gás lacrimogênio um protesto pacífico contra a Copa de indígenas e movimentos sociais, nesta terça-feira, em frente ao estádio Mané Garrincha, que vai ser o palco de vários jogos do Mundial em Brasília, constatou a AFP.

A apenas 16 dias do início da competição, policiais da tropa de choque lançaram gases contra cerca de mil manifestantes, inclusive idosos e crianças, para impedir que se aproximassem do estádio.

Alguns manifestantes responderam atirando pedras contra os cerca de 500 agentes que cercavam o estádio.

Pouco antes, cerca de quinhentos chefes indígenas de cem etnias de todo o Brasil – inclusive o cacique Raoni, de 84 anos, um ícone da defesa da Amazônia – subiram no teto do Congresso para reivindicar políticas para seus povos.

“Subir no Congresso foi um ato de coragem, demonstração de que somos guerreiros e defendemos nossos direitos”, disse à AFP Tamalui Kuikuru, da região do Xingu, no Mato Grosso (centro-oeste).

Os índios, que estavam pintados, usando plumas, arcos e flechas tradicionais, desceram pacificamente do teto do Congresso logo depois, percorreram a Esplanada dos Ministérios e, em seguida, juntaram-se às centenas de manifestantes contrários à Copa e ao movimento dos sem-teto que marchavam na direção do estádio.

Duzentos policiais acompanham o protesto e o mesmo número resguarda o estádio Mané Garrincha, onde está o troféu da Copa, em exibição para o público nas cidades sede antes do torneio.

“A Copa é para quem? Não é para nós!”, clamava um manifestante com um alto-falante. “Não quero a Copa, quero esse dinheiro para a saúde e a educação”, gritava.

O protesto acontece em um contexto de protestos contra a Copa do Mundo e greves em vários setores às vésperas do Mundial, que se estenderá entre 12 de junho e 13 de julho.

Uma greve de motoristas de ônibus paralisou nesta terça Salvador (nordeste), uma das 12 cidades-sede da Copa, e o policiamento foi reforçado para garantir a segurança das unidades em circulação.

– “Espantar o mal” –

Em Brasília, os indígenas iniciaram seu protesto com orações tradicionais, ao ritmo de chocalhos, na Praça dos Três Poderes, cercada pelo Palácio do Planalto – sede da Presidência -, pelo Congresso e pelo Supremo Tribunal Federal.

Alguns mais velhos usavam fumaça para “espantar o mal”, explicaram à AFP.

“Antes de fazer a Copa do Mundo, o Brasil devia pensar melhor na saúde, na educação, na moradia. Vemos manifestações dos povos: não se gastam tantos milhões para um evento que não traz benefícios”, disse o indígena Neguinho Truká, da etnia Truká de Pernambuco (nordeste), com um cocar tradicional de plumas azuis e vermelhas na cabeça.

Os indígenas multiplicaram seus protestos na capital durante o governo da presidente Dilma Rousseff, a quem acusam de deter a demarcação de suas terras ancestrais e de favorecer os grandes agricultores.

 

– Onda de greves –

O Brasil foi sacudido por uma onda de protestos em junho do ano passado, durante a Copa das Confederações, contra os elevados gastos públicos nos estádios.

Os protestos, que continuaram durante meses, embora com menos intensidade, têm sido mais vinculados nas últimas semanas a movimentos sociais organizados, de sindicatos a partidos radicais de esquerda, ONGs críticas ao Mundial, o Movimento de Camponeses Sem-terra ou os Sem-teto.

Vários setores, de policiais a professores, passando pelos motoristas de ônibus de várias cidades como Rio, São Paulo, Salvador e São Luís do Maranhão, têm aproveitado a proximidade da Copa para pedir aumentos salariais e fazer greves.

Os trabalhadores do metrô de São Paulo, que transporta diariamente 4,5 milhões de pessoas, devem votar nesta terça-feira se entram em greve. “O mais provável é que aprovemos a greve. Só teríamos que definir a data”, declarou à AFP um porta-voz do sindicato.

Os motoristas de ônibus de São Paulo fizeram uma greve de dois dias na semana passada, que afetou mais de um milhão de pessoas e provocou engarrafamentos gigantescos.

Os professores da rede de ensino público do município e do estado do Rio também estão em greve e na segunda-feira, 200 deles bloquearam rapidamente a saída do ônibus que transportava a seleção brasileira até a concentração, em Teresópolis. “Não vai ter Copa; vai ter greve”, diziam alguns cartazes.

Trabalhadores dos setores de transporte e saúde do Rio de Janeiro também estudavam entrar em greve. Os vigilantes bancários do Rio estão paralisados há quase um mês.

Brazilian artist’s image of starving child kicks up a World Cup storm (LA Times)

Paulo Ito’s artwork in São Paulo has been shared thousands of times online.

BY VINCENT BEVINS May 27, 2014, 10:30 a.m.

A work of graffiti here has become an overnight global symbol, subverting official representations of Brazil and placing street artist Paulo Ito unexpectedly in the middle of the battle to define the country’s image during next month’s World Cup.

In the untitled work on the fence of a local elementary school, a black child sits down to eat, only to be presented with a soccer ball on a plate. It went around the world quickly, Ito thinks, because it “brought together what a lot of people are thinking.”

From just two Facebook posts, the spray paint and latex image was shared more than 96,000 times, even before being subsequently reported on in numerous countries.

The simple message was obvious, even if it is metaphorical. Brazil’s poorest already receive monthly stipends for basic goods, and few of the thousands of World Cup protesters who have been on the streets ever mention food, instead focusing on cost overruns at stadiums and a shortage of quality education, healthcare and housing.

But like much else during the turbulent time before the games start, Ito’s image has taken on a different scale abroad than it has at home. Here it has even been used by those whose politics Ito considers unscrupulous, underlining the difficulty of nailing down a clear aesthetic message for the world’s cameras, which will arrive all too soon.

“Everything tends to be taken as from one side or the other, which doesn’t make sense. Right now, even the protesters don’t know what their actions will lead to, since the situation is so complex,” says Ito, 36, who’s been active in the street art scene here for 14 years. “I want the World Cup to be a failure for FIFA but a victory for the Brazilian people.”

The clash of ideas and representation over the World Cup is complex as about half the country currently thinks it will be bad overall for Brazil. At the moment, some insist that “there will be no World Cup,” saying a corrupted event should be disrupted in the name of other progressive social causes. Others have extensive complaints but are worried about linking them to the World Cup and how Brazil could look if things go the wrong way.

Still others, those in the right-leaning political opposition, may generally want to present a strong Brazil to the world but know that a poorly executed competition boosts their electoral chances in October. In the protest movement, literal fights have broken out over flags and images raised in the streets.

Then there is FIFA, soccer’s governing body, which last week presented the official World Cup video, featuring Pitbull and Jennifer Lopez and shot in Miami, alongside a gaggle of old-school Brazil Carnaval stereotypes that were widely condemned here.

Artistically, Ito’s work is firmly grounded in the tradition of São Paulo street art, which is as well-known here as it is underappreciated abroad. Its colors and fine features remind the viewer of Os Gemeos, a São Paulo graffiti duo who have garnered some international success and have worked with Ito.

But Ito says his main inspiration is pixação, the black latex paint spelling out tag names aggressively and illegally across the city in an extraterrestrial-meets-Druidic-runes script.

“People think they are representing Brazil because they do something very tropical, with some Indians. … but that’s not what we are,” says Ito. In fact, São Paulo, South America’s largest city and host of the opening match on June 12, “is chaos in concrete.”

But the viral image may already be more famous abroad than it is here. It took on a life of its own largely because a right-wing Brazilian Facebook page called TV Revolta used it to highlight its message.

“They think that everything that happens in the country is the fault of [Worker’s Party President] Dilma Rousseff. I find that type of thinking stupid,” says Ito, who says it’s important to praise the real advances made in the country while also pointing out misplaced priorities. “But we’re still very far from perfection … let’s show the world what we are, and not what some want to show or what others wish we looked like.”

Ariel Palácios: “Não são gentlemen” – sobre os barrabravas argentinos (OESP)

20.março.2014 15:06:53

Seção “Não são gentlemen”: Barrabravas argentinos intensificam violência enquanto preparam as malas para viajar para a Copa

Hunos fazendo rolezinho em terras europeias no dia 20 de junho de 451. A gravura, de A. De Neuville (1836-1885), ilustra os bárbaros descendo pauleira na Batalha de Chalôns. Os barrabravas – os hooligans argentinos – teriam estado à vontade. Os “barrabravas” argentinos cresceram durante a ditadura militar com respaldo das autoridades e dos cartolas dos times. Nas últimas três décadas de democracia continuaram sua expansão.

Mais de 50 times de futebol da Argentina, desde os grandes Boca Juniors eRiver Plate aos pequenos El Porvenir e o Chaco For Ever, estão padecendo uma intensificação generalizada das atividades dos“barrabravas”, denominação nativa para os “hooligans”. Tiroteios, assassinatos, espancamentos, extorsões e depredação da propriedade privada e pública foram a tônica no futebol local nos últimos meses, somadas às costumeiras atividades de vendas de drogas, revenda de entradas nos estádios, entre outras. No meio da polêmica sobre esta escalada de violência os responsáveis por estas ações estão planejando detalhadamente sua viagem ao Brasil, onde pretendem assistir os jogos da Copa do Mundo.

Ou, caso não consigam as entradas (a imensa maioria destes barrabravas, segundo informações extraoficiais, ainda não contam com os tíquetes), ficariam do lado de fora dos estádios, fazendo o que os argentinos denominam de “el aguante” (expressão local para designar a exibição de respaldo enfático que uma torcida propicia a seu time).

‘ROLÊ’ NO BRASIL – Uma comitiva de dez barrabravas viajará a Porto Alegre no final de março para reunir-se com contatos locais – entre eles José “Hierro” Martins, da Guarda Popular, do Inter – para preparar o desembarque do contingente das torcidas organizadas argentinas, que usariam a capital gaúcha como quartel-generalpara as viagenspelo resto do país. O grupo argentino estáorganizando o financiamento da viagem desde 2011.

Diversas estimativas indicam que ao redor de 650 barrabravas de 38 clubes argentinos viajariam ao Brasil em dez ônibus para estar presentes durante a Copa. Este volume implicaria em um aumento de 150% em comparação ao número de barrabravas que viajaram à Copa da África do Sul em 2010.

Estes barrabravas integram a Torcidas Unidas Argentinas, entidade conhecida pela sigla “HUA”, que se auto-apresenta como uma ONG para divulgar a “cultura do futebol”. Mas, enquanto que na Copa de 2010 os barrabravas desta organização contavam com lideranças fortes que serviam de interlocutor com diversos integrantes do governo dapresidente Cristina Kirchner, que lhes conseguiam financiamentos, atualmente não possuem um comando único, além de receberem apoios econômicos por parte de aliados da Casa Rosada e da oposição.

Não, o moço do moletom preto não está dando um abraço no rapaz da camista cinza. Segundo diversas autoridades e colunistas esportivos é apenas “paixão esportiva”.

Analistas esportivos consultados pelo Estado sustentam que este cenário de atomização das lideranças e vínculos complicou nos últimos anos o controle da violência dos barrabravas por parte das forças de segurança. No entanto, as autoridades argentinas prometem fiscalizar estes grupos violentos que viajarão ao Brasil. Mas os críticos ironizam, afirmando que o governo Kirchner sequer consegue controlar os barrabravas dentro do próprio país.

O município de Quilmes, na Grande Buenos Aires, foi o cenário de confrontos de barrabravas na semana passada. Os torcedores do clube Quilmes, famosos por sua violência, espancaram os rivais do All Boys com pás, além de desferir punhaladas. Além dos conflitos com outras torcidas, os divididos barrabravas do Quilmes também protagonizam combates internos. Segundo odeputado Fernando Pérez, da União Cívica Radical (UCR), “a Copa acelera as disputas porque os barrabravas se desesperam por financiar suas viagens ao Brasil”.

Estimativas das agênciasde turismo indicamque15 mil argentinos viajariam ao Brasil paraparticipar dos eventos da Copa. Mas, deste total, apenas 4.300 argentinos conseguiram entradas por intermédio da site na internet da Associação de Futebol da Argentina (AFA). Uma parte destes visitantes conseguiriam entradas por intermédios dos cambistas. No entanto, a maioria ficaria sem entradas.

Barrabravas de um time expressam o que desejam que aconteça aos torcedores do time rival com metáfora funérea.

MORTES E BUSINESS – Desde o primeiro ataque protagonizado por barrabravas com saldos fatais na Argentina em 1924 até o ano passado haviam morrido 230 pessoas, além de milhares de feridos. As brigas, que até os anos 80 eram resolvidas a base de socos e pontapés, nos últimos 30 anos foram definidas a base de armas de fogo. Nestes 90 anos a Justiça argentina foi costumeiramente omissa, já que pouco mais de três dezenas de pessoas foram condenadas por essas mortes entre 1924 e 2013.

Ao contrário de outros países onde as torcidas organizadas mais violentas estão vinculadas a grupos de skinheads e neonazistas, na Argentina os barrabravas possuem fortes laços políticos e econômicos com ministros, senadores, deputados, governadores, prefeitos e vereadores, para os quais trabalham organizando comícios, cabos eleitorais e seguranças.

Nos últimos anos na cidade de Buenos Aires enos municípios da Grande Buenos Aires osbarrabravas assumiram gradualmente o controle dos flanelinhas que circulam nas áreas dos shows de rock, estádios de futebol, exposições e demais lugares de passeio dos habitantes da área. Os barrabravas também estão vinculados ao tráfico de drogas, que cresceu de forma acelerada na última década no país. As lideranças destas torcidas organizadas obtêm dos cartolas dos times argentinos entradas para os jogos que são revendidas e também arrancam dízimos dos vendedores de cachorro-quente e outros camelôs. “Não somos escoteiros”, admitiu um barrabrava consultado pelo Estado.

Coreografia improvisada da violência dos estádios argentinos. Um clássico que repete-se com mais frequência nos últimos anos.

ATAQUES – Na semana retrasada, no distrito de Gerli, no município de Lanús, na zona sul da Grande Buenos Aires,um grupo de barrabravas incendiou um carro da polícia estacionado na frente da residência de Enrique Merellas, diretorde El Porvenir, um pequeno time local. “Merellas, você morrerá!” foi uma das legendas pintadas no muro do campo do time. No ano passado o diretor do clube havia apresentado na Justiça 53 denúncias por ameaças e agressões dos barrabravas, que aumentaram desde queo timefoi rebaixado à quinta divisão. “Este time é um depósito de drogas, tal como os outros clubes do país”, sustentou Merellas.

Merellas havia pedido ajuda ao governadorde Buenos Aires eao secretário da Justiça, que colocaram à sua disposição uma viatura policial para proteger sua casa. No entanto, na hora do ataque, os policiais não estavam no carro.

No mesmo dia, no norte da Argentina, na província do Chaco, a casa de Héctor Gómez, presidente do clube Chaco For Ever, da terceira divisão, foi alvo de tiros disparados por um grupo de barrabravas, irritados com sanções da Justiça que determinam que somente os sócios do time podem assistir os jogos quando o clube é anfitrião. “É muito difícil combater a violência no futebol argentino”, lamentou Gómez, que destacou que as drogas e álcool dentro de um estádio tornam “incontrolável” o comportamento dos barrabravas. Segundo Gómez, “o governo e a política usam estes rapazes”.

General e ditador Jorge Rafael Videla com sorriso amplo celebra a conquista da Copa de 1978 na Argentina. Durante o regime militar os barrabravas consolidaram-se e iniciaram sua expansão.

DITADURA E BARRABRAVAS – A Copa de 1978 na Argentina foi um divisor de águas na violência e na estrutura dos “cartolas” do futebol local. Por um lado, a truculência do regime teve influência sobre as torcidas, consolidando o crescimento dos “barrabravas”, que nos anos seguintes à copa começaram a desfrutar da cumplicidade das autoridades esportivas em suas atividades violentas. Simultaneamente, vários técnicos, jogadores de futebol e grupos de barrabravas colaboraram ativamente com o regime militar na repressão aos civis.

Meses após a final de 1978, apadrinhado pela Marinha argentina – que participava da Junta Militar – estabeleceu-se um grupo de poder no controle da Associação de Futebol da Argentina (AFA), liderado por Julio Grondona, que mantém-se no comando do futebol argentino há três décadas e meia. Grondona reelegeu-se ininterruptamente nove vezes desde os tempos da Ditadura. Octogenário, não exibia em 2014 sinais de querer se aposentar.

Barrabravas: sangue, suor e musculatura. Na companhia de colegas do mesmo sexo, com torsos nus, barrabravas fazem apologia da heterossexualidade em âmbito público esportivo. 

E embaixo, do pintor francês Jean-Léon Gérôme (1824-1904), a emblemática obra “Police Verso” (Polegares para baixo) que retrata o “panem et circenses” (pão e circo) do Império Romano. O quadro está no Phoenix Art Museum, Arizona, EUA. A cena pode parecer algo velha…Mas no fundo é bem atual. Gérôme nasceu em 1824. E morreu em 1904, época em que o futebol era apenas um esporte jogado de forma cavalheiresca.

   

E vamos para um pouco da imprescindível civilização: Georges Prête rege o Intermezzo da Cavalleria Rusticana, de Pietro Mascagni:

*   *   *

Seção “Não são gentlemen”, parte II: Mais de 1.200 ‘barrabravas’ tentariam entrar no Brasil durante a Copa

Não é massagem reiki. São os barrabravas de uma facção do clube Quilmes que espancam outros torcedores do mesmo time (mas de setores rivais).

Mais de 1.200 “barrabravas”, denominação dos ‘hooligans’ argentinos, estão preparando as malas para viajar ao Brasil durante a Copa do Mundo. Isso é o que sustentam investigações feitas pelo jornal portenho “Clarín”, que indicam que o volume de “barrabravas” teria duplicado as estimativas originais, de março, quando as autoridades argentinas calculavam que iriam ao lado brasileiro da fronteira 650 integrantes das violentas torcidas organizadas de times de Buenos Aires e outras cidades do país.

Organizados na “ONG” Hinchadas Unidas Argentinas (Torcidas Unidas Argentinas), conhecida pela sigla “HUA”, os barrabravas foram favorecidos em abril por uma determinação da Justiça de Buenos Aires que permitirá que possam sair da Argentina sem problemas, a não ser nos casos de pessoas que, por questões de processos nos tribunais, estejam impedidos de viajar para fora do país.

Segundo a advogada da HUA, Debora Hambo, os torcedores que irão ao Brasil “não possuem processos penais abertos nem antecedentes de fatos de violência. Os torcedores que viajarão não possuem grau algum de periculosidade”.

Apesar das recentes declarações do ministro dos esportes do Brasil, Aldo Rebelo, de que as autoridades brasileiras estarão de olho nos voos provenientes da Argentina e nos principais pontos de passagem na fronteira entre o Brasil e a Argentina, diversos barrabravas argentinos já estão planejando entrar em território brasileiro pelas fronteiras que o país possui com o Paraguai e Bolívia.

Os barrabravas argentinos teriam conseguido pelo menos 900 entradas para os jogos da primeira fase da Argentina por intermédio da Associação de Futebol da Argentina (AFA), comandada desde 1979 por Julio Grondona. O cartola, aliado de todos os presidentes de plantão, civis e militares, tornou-se colaborador da presidente Cristina Kirchner a partir de 2009, quando fez um lucrativo acordo com o governo para estatizar as transmissões dos jogos de futebol.

Há duas semanas um grupo de 300 barrabravas manifestou-se nas portas da AFA para exigir entradas para os jogos da Argentina no Brasil. Os integrantes da HUA alegam que constituem uma ONG de “luta contra a violência”, e que, portanto, merecem as entradas.

Outras épocas, outros protagonistas de pancadarias a granel. Gravura do séc.XIX sobre invasões bárbaras.

MORTES – Desde 1924, quando ocorreu a primeira morte em um estádio argentino, um total de 278 pessoas foram assassinadas pelos barrabravas em confrontos diretos individuais ou choques de grupos. A AFA, que tem contatos fluidos com as torcidas organizadas – aos quais ocasionalmente recebe em sua sede no centro portenho – jamais atendeu os parentes das vítimas da violência nos estádios. Nestes 90 anos a Justiça argentina condenou apenas três dezenas de pessoas por essas mortes.

 

 

A Copa já era, por Jorge Luiz Souto Maior (romario.org)

22.04.2014

1. A perda do sentido humano

O debate entre os que defendem a causa “não vai ter copa” e os que afirmam “vai ter copa” está superado. Afinal, haja o que houver, o evento não vai acontecer, ao menos no sentido originariamente imaginado, como instrumento apto a gerar lucros e dividendos políticos “limpinhos”, como se costuma dizer, pois não é mais possível apagar os efeitos deletérios que a Copa já produziu para a classe trabalhadora brasileira. É certo, por exemplo, que para José Afonso de Oliveira Rodrigues, Raimundo Nonato Lima Costa, Fábio Luiz Pereira, Ronaldo Oliveira dos Santos, Marcleudo de Melo Ferreira, José Antônio do Nascimento, Antônio José Pitta Martins e Fabio Hamilton da Cruz, mortos nas obras dos estádios, já não vai ter Copa!

Aliás, a Copa já não tem o menor valor para mais de 8.350 famílias que foram removidas de suas casas no Rio de Janeiro, em procedimento que, como adverte o jornalista Juca Kfouri, no documentário, A Caminho da Copa, de Carolina Caffé e Florence Rodrigues, “lembram práticas nazistas de casas que são marcadas num dia para serem demolidas no dia seguinte, gente passando com tratores por cima das casas”. Essas práticas, segundo relatos dos moradores, expressos no mesmo documentário, incluíram invasões nas residências, para medir, pichar e tirar fotos, estabelecendo uma lógica de pressão a fim de que moradores assinassem laudos que atestavam que a casa estava em área de risco, sob o argumento de que na ausência de assinatura nada receberiam de indenização, o que foi completado com o uso da Polícia para reprimir, com extrema violência, os atos de resistência legítima organizados pelos moradores, colimando com demolições que se realizaram, inclusive, com pessoas ainda dentro das casas. As imagens do documentário mencionado são de fazer chorar e de causar indignação, revolta e repúdio, como o são também as imagens da violência utilizada para a desocupação de imóvel da VIVO na zona norte do Rio de Janeiro, ocorrida no dia 11 de abril de 2014, onde se encontravam 5.000 pessoas. Lembre-se que as remoções para a Copa ocorreram também em Cuiabá, Curitiba, Belo Horizonte, Porto Alegre, Recife, Manaus, São Paulo e Fortaleza, atingindo, segundo os Comitês Populares da Copa, cerca de 170 mil famílias em todo o Brasil.

A Copa já não tem sentido para o Brasil, como nação, visto que embora sejam gastos cerca de R$ 30 bilhões para o montante total das obras, sendo 85% vindos dos cofres públicos, a forma como se organizou – ou não se organizou – a Copa acabou abalando a própria imagem do Brasil. Ou seja, mesmo se pensarmos o evento do ponto de vista econômico e ainda que, imediatamente, se possa chegar a algum resultado financeiro positivo, considerando o que se gastou e o dinheiro que venha a ser atraído para o mercado nacional, é fácil projetar um balanço negativo em razão da quebra de confiabilidade.

Se o Brasil queria se mostrar, como de fato não é, para mais de 2 bilhões de telespectadores, pode estar certo de que a estratégia já não deu certo.

A propósito, a própria FIFA, a quem se concederam benefícios inéditos na história das Copas, tem difundido pelo mundo uma imagem extremamente negativa do Brasil, que até sequer corresponde à nossa realidade, pois faz parecer que o Brasil é uma terra de gente preguiçosa e descomprometida, quando se sabe que o Brasil, de fato, é um país composto por uma classe trabalhadora extremamente sofrida e dedicada e onde se produz uma inteligência extremamente relevante em todos os campos do conhecimento, mas que, enfim, serve para demonstrar que maquiar os nossos problemas sociais e econômicos não terá sido uma boa estratégia.

2. Ausência de beneficio econômico

Mesmo que entre perdas e ganhos o saldo econômico seja positivo, há de se indagar qual o preço pago pela população brasileira, vez que restará a esta conviver por muitos anos com o verdadeiro legado da Copa: alguns estádios fantasmas e obras inacabadas, nos próprios estádios e em aeroportos e avenidas, além da indignação de saber que os grandes estádios e as obras em aeroportos custaram milhões aos cofres públicos, mas que, de fato, pouca serventia terão para a maior parte da classe operária, que raramente viaja de avião e que tem sido afastada das partidas de futebol, em razão do processo notório de elitização incrementado neste esporte.

Oportuno frisar que o dinheiro público utilizado origina-se da riqueza produzida pela classe trabalhadora, vez que toda riqueza provém do trabalho e ainda que se diga que não houve uma transferência do dinheiro público para o implemento de uma atividade privada, vez que tudo está na base de empréstimos, não se pode deixar de reconhecer que foram empréstimos com prazos e juros bastante generosos, baseados na previsibilidade de ganhos paralelos com o evento, ganhos que, no entanto, já se demonstram bastante questionáveis.

No caso do estádio Mané Garrincha, em Brasília, por exemplo, com custo final estimado em R$1,9 bilhões, levando-se em consideração o resultado operacional com jogos e eventos obtidos em um ano após a conclusão da obra, qual seja, R$1.137 milhões, serão precisos 1.167 anos para recuperar o que se gastou, o que é um absurdo do tamanho do estádio, ainda que o Ministro do Esporte, Aldo Rebelo, e o secretário executivo da pasta, Luis Fernandes, tenham considerado o resultado, respectivamente, “um êxito” e “um exemplo contra o derrotismo”.

O problema aumenta, gerando indignação, quando se lembra que não se tem visto historicamente no Brasil – desde sempre – a mesma disposição de investir dinheiro público em valores ligados aos direitos sociais, tais como educação pública, saúde pública, moradias, creches e transporte.

O que se sabe com certeza é que a FIFA, que não precisa se preocupar com nenhum efeito social e econômico correlato da Copa, obterá um enorme lucro com o evento. “Uma projeção feita pela BDO, empresa de auditoria e consultoria especializada em análises econômicas, financeiras e mercadológicas, aponta que a Copa do Mundo de 2014 no Brasil vai render para a Fifa a maior arrecadação de sua história: nada menos do que US$ 5 bilhões entrarão nos cofres da entidade (cerca de R$ 10 bilhões).”

3. O prejuízo para o governo

O governo brasileiro, que tenta administrar todos os prejuízos do evento, vê-se obrigado, pelo compromisso assumido por ocasião da candidatura, a conferir para a FIFA garantias, que ferem a Constituição Federal e que, por consequência, estabelecem um autêntico Estado de exceção, para que o lucro almejado pela FIFA não corra risco de diminuição, entregando-lhe, além dos estádios, que a FIFA utilizará gratuitamente:

a) a criação de um “local oficial de competição”, que abrange o perímetro de 2 km em volta do estádio, no qual será reservada à FIFA e seus parceiros, a comercialização exclusiva, com proibição do livre comércio, inclusive de estabelecimentos já existentes no tal, caso seu comércio se relacione de alguma forma ao evento;

b) a institucionalização do trabalho voluntário, para serviços ligados a atividade econômica (estima-se que cerca de 33 mil pessoas terão seu trabalho explorado gratuitamente, sem as condições determinadas por lei, durante o período da Copa no Brasil);

c) o permissivo, conferido pela Recomendação n. 3/2013, do CNJ, da exploração do trabalho infantil, em atividades ligadas aos jogos, incluindo a de gandula, o que foi proibido, ainda que com bastante atraso, em torneios organizados pela CBF (Confederação Brasileira de Futebol), desde 2004, seguindo a previsão constitucional e o Estatuto da Criança e do Adolescente (ECA);

d) a liberdade de atuar no mercado, sem qualquer intervenção do Estado, podendo a FIFA fixar o preço dos ingressos como bem lhe aprouver (art. 25, Lei Geral da Copa);

e) a eliminação do direito à meia-entrada, pois a Lei Geral da Copa permitiu à FIFA escalonar preços em 4 categorias, que serão diferenciadas, por certo, em razão do local no estádio, sendo fixada a obrigatoriedade de que se tenha na categoria 4, a mais barata (não necessariamente com preço 50% menor que a mais cara), apenas 300 mil ingressos, sem quórum mínimo para cada jogo, e apenas dentre estes é que se garantiu a meia entrada para estudantes, pessoas com idade igual ou superior a 60 (sessenta) anos; e participantes de programa federal de transferência de renda, que, assim, foram colocados em concorrência pelos referidos ingressos;

f) o afastamento da aplicação do Código de Defesa do Consumidor, deixando-se os critérios para cancelamento, devolução e reembolso de ingressos, assim como para alocação, realocação, marcação, remarcação e cancelamento de assentos nos locais dos Eventos à definição exclusiva da FIFA, a qual poderá inclusive dispor sobre a possibilidade: de modificar datas, horários ou locais dos eventos, desde que seja concedido o direito ao reembolso do valor do ingresso ou o direito de comparecer ao evento remarcado; da venda de ingresso de forma avulsa, da venda em conjunto com pacotes turísticos ou de hospitalidade; e de estabelecimento de cláusula penal no caso de desistência da aquisição do ingresso após a confirmação de que o pedido de ingresso foi aceito ou após o pagamento do valor do ingresso, independentemente da forma ou do local da submissão do pedido ou da aquisição do Ingresso (art. 27).

4. O prejuízo para a cidadania

Para garantir mesmo que o lucro da FIFA não seja abalado, o Estado já anunciou que o evento terá o maior efetivo de policiais da história das Copas, com gasto estimado de 2 bilhões de reais, mobilizando, inclusive, as Forças Armadas, tudo isso não precisamente para proteger o cidadão contra atos de violência urbana, mas para impedir que o cidadão, vítima da violência da Copa, possa se insurgir, democraticamente, contra a sua realização.

A respeito das manifestações, vale frisar, é completamente impróprio o argumento de que como nada se falou antes, agora é tarde para os cidadãos se insurgirem. Primeiro, porque quando o compromisso foi firmado ninguém foi consultado quanto ao seu conteúdo. E, segundo, porque nenhum silêncio do povo pode ser utilizado como fundamento para justificar o abalo das instituições do Estado de Direito, vez que assim toda tirania, baseada na força e no medo, estaria legitimada. O argumento, portanto, é insustentável e muito grave, sobretudo no ano em que a sociedade brasileira se vê diante do desafio de saber toda a verdade sobre o golpe de 1964 e os 21 anos da ditatura civil-militar.

Deve-se acrescentar, com bastante relevo, que o evento festivo, composto por alguns jogos de futebol, está sendo organizado de modo a abranger toda a sociedade brasileira, impondo-lhe os mais variados sacrifícios, pois impõe uma intensa alteração da própria rotina social, atingindo a pessoas que nenhuma relação possuem com o evento ou mesmo que tenham aversão a ele.

O próprio calendário escolar foi alterado, para que não houvesse mais aulas durante a Copa, buscando, de fato, melhorar artificialmente o trânsito e facilitar o acesso aos locais dos jogos. A educação, que é preceito fundamental, que se arranje, pois, afinal, é ano da Copa! Algumas cidades, para melhor atingir esse objetivo da facilitar a circulação, mascarando os problemas do transporte, pensam, seriamente, em decretar feriados nos dias de jogo da seleção brasileira, interferindo, também, na lógica produtiva nacional.

Nos serviços públicos já se anunciaram alterações nos horários de funcionamento, de modo a não permitir coincidência com os dias de jogos do Brasil, sendo que em alguns Tribunais do Trabalho (Mato Grosso – em Cuiabá e nas cidades do interior; Rio Grande do Sul e São Paulo, com diferenças de intensidade e de datas); o funcionamento foi suspenso, gerando adiamento das audiências… Ou seja, o trabalhador, que esperou meses para ser atendido pela Justiça, verá sua audiência adiada para daqui a alguns novos meses, pois, afinal, era dia de jogo da Copa!

Somados todos esses fatores, é fácil entender que a Copa já perdeu todo o sentido para a nação brasileira. Não por outra razão, aliás, é que a aprovação para a realização da Copa no Brasil, em novembro de 2008, que era de 79% caiu, em abril de 2014, para 48%, e os que eram contrários subiram, no mesmo período, de 10% para 41%, sendo que mais da metade dos brasileiros considera que os prejuízos serão maiores que os ganhos.

5. O prejuízo para a razão

Numa leitura otimista, o diretor-geral do Comitê Organizador Local da Copa do Mundo Fifa 2014, que se chama, por coincidência reveladora, Ricardo Trade (comércio, em inglês), prefere dar destaque ao fato de que 48% são a favor e apenas 41% são contra, avaliando, então, que o copo está meio cheio. Só não consegue ver que o copo está esvaziando e que, de fato, nos trens e ônibus, que transportam os trabalhadores, só se fala da Copa para expressar indignação com relação às condições do transporte, da saúde, das escolas, e da falta de creches.

Sintomático, aliás, o fato de que as periferias das grandes cidades não estão pintadas para a “festa” do futebol, como estavam nas Copas anteriores e isso porque, com a Copa sendo realizada aqui, é possível ver as disparidades e perceber com maior facilidade como a retórica do legado não atinge, concretamente, a vida da classe trabalhadora.

Os tais empregos gerados são precários e inseridos, sobretudo nas obras de estádios, aeroportos e vias públicas, na lógica perversa da terceirização, sendo que muitos trabalhadores ainda serão explorados sem qualquer remuneração no mal denominado trabalho “voluntário”, referido com orgulho pelo “Senhor Comércio”.
Fato é que não será mais possível assistir a um jogo da Copa, no estádio, pela TV ou nos circos armados do “Fan Fest” e se emocionar com uma jogada ou um gol, sem lembrar do preço pago: assalto à soberania; Estado de exceção; gastos públicos; abalo da confiabilidade em razão da desorganização; violências dos despejos, dos acidentes de trabalho e da repressão policial.

Sobre o Fan Fest, ademais, é oportuno esclarecer que se trata de um “evento oficial” da Copa da FIFA, que deve ser organizado e custeado pelas cidades sedes de jogos, para que os excluídos dos estádios possam assistir aos jogos por um telão, com o acompanhamento de shows. Esse evento, organizado e pago pelo Estado (que se fará em São Paulo mediante pareceria com o setor privado, conforme Comunicado de Chamamento Público n. 01/2014/SMSP, que estabeleceu o prazo de uma semana para o oferecimento de ofertas), realizado em espaço público, atende aos interesses privados da FIFA e suas parceiras. No caso da cidade de São Paulo, por exemplo, o Decreto n. 55.010, de 9 de abril de 2014, assinado pela vice-prefeita em exercício, Nádia Campeão (em nova coincidência reveladora), que regulou o evento, transforma a área pública do Fan Fest em uma área privada, reservada, como dito no Decreto, aos fãs da Copa. Nos termos expressos no Decreto: “FAN FEST: área do Vale do Anhangabaú indicada pela cidade-sede e reconhecida pela FIFA como área de lazer exclusiva aos fãs da Copa do Mundo FIFA 2014” (inciso VIII, do art. 2º.) – grifou-se

O mesmo Decreto fixa esse local, o do Fan Fest, como área de “restrição comercial”, que são “áreas definidas pelo Poder Público Municipal com perímetros restritos no entorno de locais oficiais específicos de competição, nas quais, respeitadas as normas legais existentes, fica assegurada a exclusividade prevista no artigo 11 da Lei Federal nº 12.663, de 2012, à FIFA ou a quem ela autorizar” (inciso XIII, do art. 2º.), valendo reparar que o Decreto, artificialmente, amplia, em muito, a extensão geográfica do Vale do Anhangabaú: “FAN FEST: a partir do Largo da Memória, Rua Formosa, Viaduto do Chá, Praça Ramos de Azevedo, Rua Conselheiro Crispiniano, Rua Capitão Salomão, Praça Pedro Lessa, Largo São Bento, Rua Florêncio de Abreu, Rua Boa Vista, Rua Líbero Badaró, Praça do Patriarca, alça de retorno da Av. 23 de Maio do sentido Bairro/Centro para o sentido Centro/Bairro, Av. 23 de Maio, entre o Largo da Memória e o Viaduto do Chá, conforme Anexo II deste decreto” (inciso II, do art. 3º.), atingindo até mesmo o espaço aéreo: “Os espaços aéreos correspondentes aos perímetros descritos nos incisos I e II do “caput” deste artigo também se constituem em áreas de restrição comercial” (parágrafo único do art. 3º.).

É importante saber que ao se impedir a comercialização na área reservada a Prefeitura de São Paulo acabou interrompendo um processo de negociação, iniciado em maio de 2012, com os ambulantes que atuavam na cidade e, em especial, na região central, onde se situa o Vale do Anhangabaú, e cuja licença havia sido cassada no contexto de uma política de endurecimento muito forte quanto à fiscalização de sua atuação, que fora intensificada, exatamente, a partir de 2011, quando houve a assinatura do termo de compromisso, anunciando São Paulo como uma das cidades sedes da Copa. Em 2012, acabaram sendo canceladas todas as 5.137 licenças dos ambulantes e até hoje, mesmo após instaurado, desde 2012, um grupo de trabalho tripartite – trabalhadores, sociedade civil e prefeitura (Fórum dos Ambulantes), para a discussão do problema, nada se resolveu e, em concreto, ao editar o Chamamento Público acima citado, a Prefeitura acabou dificultando sobremaneira a pretensão dos ambulantes de terem alguma atuação comercial durante a Copa. É a Copa, na verdade, fechando postos de trabalho!

6. De novo o dinheiro

Há de se considerar que todos esses efeitos já foram produzidos e continuarão repercutindo na vida real para além da Copa, ainda que o saldo econômico desta venha a ser positivo.

E se o tema é dinheiro, há de se indagar: dinheiro para quem, cara pálida? É evidente que o benefício econômico não ficará para a classe trabalhadora e sim para quem explora o trabalho ou se vale da lógica de reprodução do capital. Para o trabalhador, o dinheiro que se direciona é o fruto do trabalho realizado, que, de fato, na lógica do modelo de sociedade capitalista, não representa, jamais, o equivalente necessário para restituir à classe trabalhadora como um todo o valor do trabalho empregado no serviço ou na obra. A lógica econômica da Copa não é outra coisa senão a intensificação do processo de acumulação de riqueza por meio da exploração do trabalho alheio, sendo que se considerarmos a utilização do denominado “trabalho voluntário”, que se realizará sem qualquer custo remuneratório, a acumulação que se autoriza é ainda maior.

O tal efeito benefício econômico, a que tanto se alude, portanto, não será, obviamente, revertido à classe trabalhadora. Esta, inclusive, será enormemente prejudicada, na medida em que o dinheiro público utilizado para financiar a atividade lucrativa de índole privada foi extraído da tributação realizada sobre a riqueza produzida pelo trabalho e que, assim, deveria ser, prioritariamente, revertida ao conjunto da classe trabalhadora para a satisfação das necessidades essenciais garantidas por preceitos constitucionais: escolas, hospitais, previdência e assistência social, creches e transporte, por exemplo. É completamente ilógico dizer, como disse o diretor-geral do Comitê Organizador Local da Copa do Mundo Fifa 2014, no texto mencionado, que se está usando o dinheiro público para incentivar uma produção privada com o objetivo de, ao final, tributar essa produção e devolver o dinheiro aos cofres públicos.

O argumento seria apenas ilógico não fosse, também, digamos assim, carregado de alguns equívocos, o que o torna, portanto, muito mais grave. Ora, como adverte Maurício Alvarez da Silva, pelos termos da Lei Geral da Copa, Lei n. 12.350/10, “foi concedida à Fifa e sua subsidiária no Brasil, em relação aos fatos geradores decorrentes das atividades próprias e diretamente vinculadas à organização ou realização dos Eventos, isenção de praticamente todos os tributos federais”.

Além disso, em 17 de maio de 2013, o governo federal publicou no “Diário Oficial da União decreto que concede isenção de tributos federais nas importações destinadas à Copa das Confederações neste ano e à Copa do Mundo de 2014. Entre os produtos incluídos na isenção estão alimentos, suprimentos médicos, combustível, materiais de escritório, troféus. O benefício abrange Imposto sobre Produtos Industrializados incidente na importação, Imposto de Importação, PIS/Pasep-Importação, Cofins-Importação, Taxa de utilização do Siscomex, Taxa de utilização do Mercante, Adicional ao Frete para Renovação da Marinha Mercante e Cide-combustíveis”.
Em concreto, continuarão sendo tributados apenas as empresas nacionais, que não estejam integradas ao rol das apaziguadas da FIFA, sofrendo, ainda, com a isenção concedida às importadoras, os trabalhadores e os consumidores, sendo que o valor circulado nesta seara é ínfimo se considerarmos aquele, sem tributação, destinado à FIFA e suas parceiras e às importadoras.

7. De novo os ataques aos trabalhadores

Quando os trabalhadores, saindo da invisibilidade, se apresentam no cenário político e econômico e se expressam no sentido de que planejam uma organização coletiva para tentarem diminuir o prejuízo, buscando, por meio de reivindicações grevistas, atrair para si uma parte maior do capital posto em circulação em função da Copa, logo algum economista de plantão vem a público com a ameaça de que tais ganhos podem resultar em demissões futuras.

Mas, essa possibilidade aventada pelos trabalhadores de se fazerem ouvir na Copa, que pode, em concreto, minimizar o prejuízo dos trabalhadores, no processo de acumulação, e do país, na evasão de riquezas, acabou provocando uma reação institucional imediata, afinal o compromisso assumido pelo Estado brasileiro foi o de permitir que a FIFA obtivesse o seu maior lucro da história. Então, a Justiça do Trabalho se adiantou e divulgou que vai estabelecer um sistema de plantão para julgar, com a máxima celeridade (de um dia para o outro), as greves que ocorram durante a Copa, com o pressuposto já anunciado de que “as greves têm custo para os trabalhadores, empregadores e população”, sendo certo que a Copa não pode ser usada para “expor o país a uma humilhação internacional, como no Carnaval, quando houve greve de garis”.

Pouco importa o quanto a Justiça do Trabalho, historicamente, demora para dar respostas aos direitos dos trabalhadores, no que se refere às diversas formas de violências de que são vítimas em razão das práticas de algumas empresas no que tange à falta de registro, ao não pagamento de verbas rescisórias, ao não pagamento de horas extras, ao não pagamento de indenizações por acidentes do trabalho etc. Mesmo que já tendo melhorado sobremaneira na defesa dos interesses dos trabalhadores, transmite ainda a ideia central de que o que importa é ser célere quando isso interessa ao modelo econômico, que se vale da exploração do trabalho para reproduzir o capital.

A iniciativa repressiva da Justiça, ademais, foi aplaudia, rapidamente, por editorial do jornal Folha de S. Paulo, o qual, inclusive, em declaração, no mínimo, infeliz, chamou os trabalhadores de oportunistas:
É uma iniciativa elogiável para evitar o excesso de oportunismo sindical, que não hesita em prejudicar o público e ameaçar o principal evento do ano no país.

Ou seja, todo mundo pode ganhar, menos os trabalhadores. Parodiando a máxima penal, é como se lhes fosse dito: “tudo que vocês ganharem pode ser utilizado contra vocês mesmos…”

Como foram as condições de trabalho nas obras? Quantos trabalhadores não receberam ainda os seus direitos por serviços que prestaram para a realização da Copa? Segundo preconizado pelo viés dessa preocupação, nada disso vem ao caso… Na visão dos que só veem imperativo obrigacional de realizar a Copa, como questão de honra, custe o que custar, o que importa é que o “público” receba o proveito dos serviços dos trabalhadores e se estes não ganham salário digno ou se trabalham em condições indignas não há como trazer à tona, para não impedir a realização do evento e para não abalar a imagem no Brasil lá fora.

Mas, concretamente, que situação pode constranger mais a figura do Brasil no exterior? O Brasil que faz greves? Ou o Brasil em que os trabalhadores são submetidos a condições subumanas de trabalho e que não permite que esses mesmos trabalhadores, em geral invisíveis aos olhos das instituições brasileiras, se insurjam contra essa situação, tendo que aproveitar o momento de um grande evento para, enfim, ganhar visibilidade, inclusive, internacional?
Na verdade, a humilhação internacional, a qual não se quer submeter o Brasil, é a de que o mundo saiba como o capitalismo aqui se desenvolve, ainda marcado pelos resquícios culturais de quase 400 anos de escravidão e sem sequer os limites concretos da eficácia dos Direitos Humanos e dos direitos sociais, promovendo, em concreto, uma das sociedades mais injustas da terra.

8. O perverso legado das condições de trabalho na Copa

Do ponto de vista da realidade, é preciso consignar que a pressa na execução das obras ainda tem aumentado a espoliação da classe trabalhadora com elevação das jornadas de trabalho, cuja retribuição, ainda que paga, nunca é suficiente para atingir o nível da equivalência, ainda mais quando são implementadas fórmulas jurídicas fugidias do efetivo pagamento (banco de horas, compensações etc.). O trabalho em jornadas extraordinárias, ademais, gera um desgaste físico e mental do trabalhador que não é computado e não se compensa por pagamento.
Além dos acidentes do trabalho citados inicialmente, portanto, é importante adicionar ao legado da Copa para a classe trabalhadora as más condições de trabalho, caracterizadas pela elevação das jornadas de trabalho, pelo aumento do ritmo do trabalho e da pressão pela celeridade.

O relato de alguns fatos, extraídos do noticiário jornalístico, auxilia na visualização desse contexto de supressão de direitos dos trabalhadores no período de preparação para a Copa.

Em setembro de 2013, 111 migrantes, vindos do Maranhão, Sergipe, Bahia e Pernambuco foram encontrados em condições análogas à de escravos na obra de ampliação do aeroporto de Guarulhos/SP, o mais movimentado da América Latina, sob a responsabilidade da empresa OAS, que além de ser uma das maiores construtoras do Brasil, é também a terceira empresa que mais faz doações a candidatos de cargos políticos, segundo levantamento do jornal Folha de S. Paulo, sendo uma das quatro empresas que formam o consórcio Invepar que, junto com a Airports Company South Africa, detêm 51% da sociedade com a Infraero para a administração do Aeroporto Internacional de Guarulhos através da GRU Airport e que para as obras de ampliação do aeroporto, onde foi flagrado trabalho escravo, obteve do BNDES um empréstimo-ponte de R$1,2 bilhões.

E a OAS, evidentemente, declarou que “vem apurando e tomando todas as providências necessárias para atender às solicitações” do Ministério do Trabalho e Emprego, negando que as vítimas fossem suas empregadas ou que tivesse tido qualquer “participação no incidente relatado”.

Até abril de 2012, conforme reportagem de Vinícius Segalla, oito dos doze estádios da Copa já haviam enfrentado greves, atingindo 92 dias de paralisação, sendo o recorde do Maracanã, no Rio de Janeiro, com 24 dias. As reivindicações foram variadas, indo desde questões ligadas à remuneração até o desrespeito de direitos como pagamento de horas extras e fornecimento de planos de saúde. Segundo a reportagem, “Em uma das quatro paralisações já ocorridas em Pernambuco, no início de novembro do ano passado, o motivo foi a forma como a Odebrecht lidou com as reivindicações dos trabalhadores. É que a empreiteira demitiu dois funcionários da arena que eram membros da Cipa (Comissão Interna de Prevenção de Acidentes) porque eles teriam incitado os trabalhadores a fazer greve. A demissão dos operários, junto com denúncias de assédio moral supostamente praticados pelo responsável pela segurança do canteiro, levou os funcionários a decretar greve.”

Também nos termos da reportagem, “a empresa explicou ao UOL Esporte que ‘Os dois empregados membros da Cipa foram demitidos por justa causa, por cometimento de flagrante ato de indisciplina, quando, no último dia 31 de outubro, instigaram os colegas a paralisarem a obra da Arena da Copa, sem nenhuma razão plausível’.” Embora, depois, por meio de nota tenha dito que as dispensas se deram sem justa causa.

A situação, revela a mesma reportagem, foi também bastante séria na greve do Maracanã, em setembro de 2011, cuja motivação, segundo Nilson Duarte, presidente do Sindicato dos Trabalhadores nas Indústrias da Construção Pesada (Sitraicp), teria sido o fato de que “foram servidos aos cerca de 2.000 trabalhadores da obra macarrão e feijão estragados, salada com bichos e leite fora da validade”, o que fora negado pelo Consórcio Maracanã (Odebrecht, Delta e Andrade Gutierrez), por meio de nota. O local já havia sido alvo de uma greve, um mês antes, agosto de 2011, por causa de uma explosão no canteiro que feriu um trabalhador.

Relata-se, ainda, que em Manaus (AM), na Arena Amazônia, houve paralisação de um dia, em 22 de março de 2012, porque conta do valor da cesta básica que estava sendo paga aos operários, R$ 37, enquanto que “de acordo com pesquisa do Dieese (Departamento Intersindical de Estatística e Estudos Socioeconômicos ), o valor da cesta básica, composta por 12 produtos, fechou o mês de março a um custo R$ 251,38 na capital amazonense”, tendo a greve se encerrado com o aumento da cesta para R$ 60, acompanhado da promessa da empresa de que iria “voltar a pagar hora extra aos sábados, o que parara de fazer três meses antes”.

Na arena de Pernambuco, no início de 2012, foi promovida a dispensa coletiva de 560 empregados, conforme destacado em reportagem de Paulo Henrique Tavares, que vale a pena reproduzir:

A sexta-feira marcou a volta aos trabalhos dos operários responsáveis pela construção da Arena Pernambuco, na cidade de São Lourenço da Mata. E como “boas-vindas”, 560 trabalhadores acabaram recebendo o comunicado de demissão. A expectativa da comissão organizadora da recente greve, que paralisou as obras do estádio por oito dias, é de que outros mil funcionários peçam a carta de dispensa até o fim da tarde.

Por considerar “abusiva e ilegal”, o Tribunal Regional do Trabalho (TRT-PE) exigiu, na quinta-feira, a volta aos trabalhos dos grevistas, com penalidade de R$ 5 mil, por dia, ao sindicato da categoria, o Sintepav, em caso de descumprimento. Apesar da obrigatoriedade, a ideia dos remanescentes nas obras da Arena Pernambuco é praticar – como os próprios denominam – uma “operação tartaruga”.

“Eu vim preparado para ser demitido. Como não fui, a maneira que encontrei para ajudar meus companheiros é trabalhar de maneira lenta. Cada prego desta Arena irá demorar pelo menos um dia, para ser colocado”, disse um trabalhador, que preferiu não ser identificado. “Eu não tenho prazo para terminar a obra. Quem tem prazo é o governo.”

Antes das demissões, as obras para a Arena da Copa contavam com 2.437 trabalhadores. Já contando com as saídas desta sexta-feira, cerca de 250 novos operários se apresentaram para o trabalho, em São Lourenço da Mata. “Pelo número de polícias que estão aqui na obra hoje, acredito que eles e o governador Eduardo Campo devem colocar a mão na massa para levantar o estádio até a Copa do Mundo”, falou, em tom irônico, um dos novos desempregados.
Entre as reivindicações, os trabalhadores exigiam aumento de benefícios, como cesta básica de R$ 80 para R$ 120, maior participação nos lucros e resultados (PLR), Plano de Saúde para os profissionais e ajudantes, além de abono dos dias parados e estabilidade de um ano para a comissão dos trabalhadores.

A questão pertinente às condições de trabalho chegou a tal extrema que, na Arena do Grêmio (que não está integrada aos jogos da Copa, mas se alimenta da mesma lógica), em outubro de 2011, os próprios trabalhadores pediram sua demissão, como “forma de protesto pelas condições de trabalho impostas pela empreiteira. A maioria dos trabalhadores é do Maranhão e retornará ainda hoje para seu estado natal.”

No estádio do Itaquerão, os operários disseram, em janeiro de 2014, à reportagem do UOL que estavam recebem salário “por fora” (que impede a tributação e não se integra aos demais direitos dos trabalhadores), “para trabalhar mais do que o previsto pelo acordo e evitar que a inauguração do palco de abertura da Copa do Mundo atrase ainda mais”. Segundo consta da reportagem, “Um soldador que trabalha na obra contou à reportagem que espera receber um salário quatro vezes maior do que o normal neste mês devido às horas extras irregulares que está fazendo”.

Segundo a reportagem, o acordo em questão, firmado com o aval do Ministério do Trabalho e Emprego, em 19 de dezembro de 2013, foi o de que estaria autorizado o trabalho em até duas horas extras diariamente, sendo que, anteriormente, dizem os trabalhadores, havia jornadas de até 16 horas. E, presentemente, as horas além das duas extras permitidas, que já é, por si, grave afronta à Constituição, eram trabalhadas sem marcação em cartão de ponto. “Eles [os chefes] falam para a gente: ‘Não pode atrasar’. Ainda tem muita coisa pra fazer e às vezes é melhor mesmo você trabalhar umas horinhas a mais num dia para terminar uma tarefa e já começa num ponto mais a frente no dia seguinte”, disse à reportagem um ajudante de pedreiro, de 23 anos, que, assim como os outros trabalhadores que conversaram com o UOL Esporte, pediu para não ser identificado.

Nos termos da reportagem, “Além do medo de perder o salário adicional, os funcionários da construtora disseram que foram orientados a não dar entrevistas. ‘Teve uma palestra no fim do ano para falar pra gente tomar cuidado com a imprensa, pra não ficar falando qualquer coisa porque isso só atrapalha a gente’, declara o ajudante de pedreiro.”

Como revela notícia publicada no jornal Folha de S. Paulo, edição de 23/03/14 (p. D-4), foram flagrados pelos jornalistas trabalhadores executando suas tarefas sem as mínimas condições de segurança e de uma subsistência digna em obra do centro de treinamento da seleção da Alemanha no sul da Bahia (Santa Cruz Cabrália).

9. O atentado histórico à classe trabalhadora

A maior parte dos problemas vivenciados pelos trabalhadores nas obras da Copa está ligada à sua submissão ao processo de terceirização e de precarização das condições de trabalho, que acabaram sendo acatados, sem resistência institucional contundente, durante o período de preparação para a Copa, interrompendo o curso histórico que era, até então, de intensa luta pela melhoria das condições de trabalho no setor da construção civil, que é o recordista, vale destacar, em acidentes do trabalho. Essa luta, implementada pelo Ministério Público do Trabalho, tendo como ponto essencial o combate à terceirização, entendida como fator principal da precariedade que gera acidentes, já havia sido, inclusive, encampada pelo Governo Federal, em 2012, ao se integrar, em 27 de abril, ao Plano Nacional de Segurança e Saúde no Trabalho.

O fato é que o evento Copa, diante da necessidade de se acelerarem as obras, acabou por jogar por terra quase toda, senão toda, a racionalidade que já havia sido produzida a respeito do assunto pertinente ao combate à terceirização no setor da construção civil, chegando-se mesmo ao cúmulo do próprio Superintendente Regional do Trabalho e emprego de São Paulo, vinculado ao Ministério do Trabalho e Emprego, Luiz Antônio Medeiros, um ex-sindicalista, declarar, sobre as condições de trabalho no Itaquerão, que: “Se esse estádio não fosse da Copa, os auditores teriam feito um auto de infração por trabalho precário e paralisado a obra. Estamos fazendo de conta que não vemos algumas irregularidades” (entrevista ao jornal Folha de S. Paulo, em 03/04/14).

O período da preparação para a Copa, portanto, pode ser apontado como um atentado histórico à classe trabalhadora, que jamais será compensado pelo aludido “aumento de empregos”, até porque, como dito, tais empregos, no geral, se deram por formas precárias. Nas obras o que se viu e se vê – embora não seja visto pelo Ministério do Trabalho e Emprego – são processos de terceirização e quarteirização, sem uma oposição institucional, que, por conseqüência, produz o legado de grave retrocesso sobre o tema, que tende a se estender, perigosamente, para o período posterior à Copa.

Não se pode esquecer que quase todos os acidentes fatais acima mencionados, não por coincidência, atingiram trabalhadores terceirizados, e o Estado de exceção, acoplado ao silêncio institucional sobre as formas de exploração do trabalho (exceção feita a algumas iniciativas individualizadas de membros do Ministério Público do Trabalho) e acatado para garantir a Copa, acabaram servindo como uma luva a certas frações do setor econômico, que serão as únicas, repita-se, que verdadeiramente, se beneficiarão do evento, para desferir novo ataque aos trabalhadores, representado pela tentativa de fuga de responsabilidade da empresa responsável pela obra, transferindo-a à empresa contratada (terceirizada), que possui, como se sabe, quase sempre, irrisório suporte financeiro para arcar com os riscos econômicos envolvidos.

Sobre a morte de José Afonso de Oliveira Rodrigues, a construtora Andrade Gutierrez, responsável pela construção da arena em Manaus, defendeu-se, publicamente, dizendo que Martins trabalhava para a Martifer, empresa contratada para fazer as estruturas metálicas da fachada e da cobertura.

Quando da morte de Marcleudo de Melo Ferreira, também na obra da arena de Manaus, a Andrade Gutierrez repetiu a estratégia, expressando-se em nota:

É com pesar que a Construtora Andrade Gutierrez informa que por volta das 4h da manhã de hoje, 14/12/2013, o operário Marcleudo de Melo Ferreira, 22 anos, natural de Limoeiro do Norte – CE, funcionário de empresa subcontratada que presta serviços na montagem da cobertura da Arena da Amazônia, sofreu uma queda de uma altura de cerca de 35 metros, sendo socorrido e levado ao Pronto Socorro 28 de Agosto ainda com vida, onde não resistiu aos ferimentos e veio a falecer nesta manhã.

Reiteramos o compromisso assumido com a segurança de todos os funcionários e que uma investigação interna está sendo feita para apurar as causas do acidente. As medidas legais estão sendo tomadas em conjunto com os órgãos competentes.

Lamentamos profundamente o acidente ocorrido e estamos prestando total assistência à família do operário. Em respeito à memória do mesmo, os trabalhos deste sábado foram interrompidos. – grifou-se
Igual postura foi adotada pela Odebrecht Infraestrutura, responsável pela obra do Itaquerão, no que tange às mortes de Fábio Luiz Pereira e Ronaldo Oliveira dos Santos. Eis a nota publicada:

A Odebrecht Infraestrutura e o Sport Club Corinthians Paulista lamentam informar que no início da tarde de hoje um acidente na obra da Arena Corinthians provocou o falecimento de dois trabalhadores – Fábio Luiz Pereira, 42, motorista/operador de Munck da empresa BHM, e Ronaldo Oliveira dos Santos, 44 anos, montador da empresa Conecta. Pouco antes das 13 horas, o guindaste, que içava o último módulo da estrutura da cobertura metálica do estádio, tombou provocando a queda da peça sobre parte da área de circulação do prédio leste – atingindo parcialmente a fachada em LED. A estrutura da arquibancada não foi comprometida. Era a 38ª vez que esse tipo de procedimento realizava-se na obra e uma peça de igual proporção foi instalada há pouco mais de uma semana no setor Sul do estádio. Equipes do corpo de bombeiros estão no local. No momento, todos os esforços estão concentrados para oferecer assistência total às famílias das vítimas.

E para demonstrar que a terceirização, com a utilização da estratégia de se eximir de responsabilidade, não é privilegio da iniciativa privada, quando houve a morte de José Antônio do Nascimento na obra do Centro de Convenções do Amazonas, desenvolvida pelo Centro de Gestão Metropolitana do Município de Manaus ao lado da Arena da Amazônia, a entidade em questão expediu a seguinte nota:

O funcionário da Conserge, empresa que presta serviço para a Unidade de Gestão Metropolitana, José Antônio da Silva Nascimento, de 49 anos, morreu de infarto por volta das 9h da manhã deste sábado (14 de dezembro), quando trabalhava nos serviços de limpeza e terraplanagem para o asfaltamento do Centro de Convenções da Amazônia, localizado na Avenida Pedro Teixeira.

José Antônio se sentiu mal quando subiu em uma caçamba. Uma ambulância do Samu foi acionada imediatamente para realizar o atendimento, mas o trabalhador não resistiu. A Conserge está dando toda a assistência necessária à família da vítima.

Segundo a família de José Antônio, este trabalhava sob pressão devido ao atraso na obra. “Ele trabalhava de domingo a domingo”, afirmou sua cunhada, Priscila Soares.

Por ocasião da morte de Antônio José Pitta Martins, técnico especializado em operações de guindastes de grande porte, que veio de Portugal para trabalhar na obra da Arena da Amazônia, tendo sido atingido na cabeça por uma peça de ferro que se soltou de um guindaste, novamente a fala se repete. Em nota oficial, a empresa responsável técnica pela obra, Andrade Gutierrez, destaca que o trabalhador não era seu empregado, ao mesmo tempo em que deixa claro que “o acidente não interferiu no seguimento das obras”

Eis o teor da nota:

NOTA DE ESCLARECIMENTO

A Construtora Andrade Gutierrez informa que, por volta das 8h da manhã de hoje, 07/02/2014, um técnico de guindaste de grande porte, funcionário da empresa Martifer, sofreu um acidente nas dependências do sambódromo enquanto desmontava a máquina utilizada nas obras da Arena da Amazônia. O guindaste, que auxiliava os trabalhos da Arena, já estava com as operações encerradas desde 11/01/2014 e desmobilizado em uma área externa. O operador foi socorrido pela equipe de Segurança do Trabalho e levado pelo SAMU até o hospital 28 de Agosto, onde teve seu quadro de saúde estabilizado e foi transferido para o hospital João Lúcio. O acidente não interferiu no seguimento das obras da Arena da Amazônia. – grifou-se
A empresa Martifer Construções Metalomecânica S/A, por sua vez, emitiu nota de pesar, noticiando que iria “apurar as causas do acidente”.

A última morte foi a de Fabio Hamilton da Cruz, que se deu em acidente ocorrido no Itaquerão, após uma queda de oito metros de altura. Fabio, conforme foi várias vezes frisado pelos envolvidos, com difusão na imprensa, era empregado da WDS, uma subcontratada da Fast Engenharia, que fora contratada pela AmBev, que aceitou bancar os 38 milhões de reais para colocação de arquibancadas provisórias, exigidas pela FIFA para que o estádio tivesse a capacidade de público necessária para receber a abertura da Copa do Mundo.

10. A culpabilização das vítimas

A respeito do acidente de Fábio Hamilton da Cruz, o Delegado designado para verificação do ocorrido, após ouvir alguns relatos, um dia depois do ocorrido, sem a realização de qualquer laudo técnico, já concluiu que teria havido um “excesso de confiança” da vítima.

Essa foi, ademais, outra forma de agressão aos direitos dos trabalhadores que a pressa para a realização da Copa acabou reforçando, a da culpabilização da vítima nos acidentes do trabalho.

Ora, como o próprio nome diz, o acidente do trabalho é um sinistro que se dá em função da realização de trabalho em benefício alheio, ao qual, independente da postura da vítima, fica obrigado a reparar o dano, já que o risco da atividade econômica lhe pertence (art. 2º. da CLT) e, consequentemente, é de sua responsabilidade o cuidado com o meio ambiente de trabalho.

É extremamente agressivo à inteligência humana, servindo, inclusive para fazer prolongar no tempo o sofrimento da vítima ou de seus familiares, o argumento, daquele que explora com proveito econômico o trabalho alheio, de que “vai apurar” o ocorrido, deixando transparecer no ar uma acusação, que nem sempre é velada, de que a culpa pelo acidente foi do trabalhador.

Veja-se, por exemplo, o que se passou no caso do Raimundo Nonato Lima Costa, que morreu após uma queda de 35 metros na Arena da Amazônia. Em nota de pesar pela sua morte, a responsável técnica pela obra não teve o menor receio, inclusive, de fazer uma acusação generalizada aos trabalhadores, apontando-os como responsáveis por sua própria segurança. Diz a nota.

NOTA DE PESAR

A Andrade Gutierrez lamenta a morte do operário Raimundo Nonato Lima Costa, ocorrida na noite desta quinta-feira, durante o turno noturno da obra da Arena da Amazônia. A empresa providenciou apoio imediato à família do funcionário e aguarda o resultado dos trabalhos da perícia técnica que foi iniciada pela Polícia Civil com o objetivo de apurar as causas do ocorrido.

A Andrade Gutierrez reitera o compromisso assumido com a segurança de todos os seus funcionários e informa que intensificará o trabalho de conscientização dos operários com foco na prevenção de acidentes.

Por ocasião da morte de Marcleudo de Melo Ferreira, na mesma Arena, já mencionada acima, o secretário da Copa em Manaus, Miguel Capobiango, foi além na agressão aos trabalhadores e desferiu o ataque de que as duas quedas fatais até então havidas na Arena tinham sido fruto do “relaxo” dos operários na utilização dos equipamentos de segurança. “Usar o equipamento de segurança às vezes é chato e nem todos gostam de estar usando. O operário às vezes abre mão por preguiça, então ele relaxa, e é isso que agora nós não podemos deixar”. “Infelizmente, os dois acidentes aconteceram por uma questão básica de não cuidado do trabalhador no uso correto do equipamento.”
E, sobre a morte de Fabio Hamilton da Cruz no estádio no Itaquerão, disse Andrés Sanches: “Na vida, cometemos erros e excessos. Já dirigi carro a 150 km/h. Eu não bebo. Vocês já devem ter dirigido “mamados”. Infelizmente, cometemos erros que acabam em fatalidade. Realmente, é padrão na construção civil.”

11. O retrocesso social e humano da Copa

Bem se vê que o legado maléfico para os trabalhadores brasileiros com a Copa não está apenas nas más condições de trabalho e nos conseqüentes oito acidentes fatais (não se contando aqui os vários outros acidentes do trabalho que não resultaram em óbito), o que, por si, já constitui um grande prejuízo, ainda mais se lembrarmos que as obras para a Copa da África em 2010 deixaram 02 mortes por acidente do trabalho, está também na tentativa explícita de culpar as vítimas, buscando atingir a uma impunidade que reforça a lógica de uma exploração do trabalho alheio pautada pela desconsideração da dignidade humana.

A Copa já trouxe grandes prejuízos à classe trabalhadora e é preciso impedir que se consagrem e se prolonguem, mansa e silenciosamente, para o período pós-Copa. Não tendo sido possível obstar que o Estado de exceção se instaurasse na Copa é essencial, ao menos, não permitir que ele continue produzindo efeitos.

O passo fundamental é o de recuperar a consciência, pois a porta aberta às concessões morais e éticas para atender aos interesses econômicos na realização da Copa tem deixado passar a própria dignidade, o que resta demonstrado nas manifestações que tentam justificar o injustificável apenas para não permitir qualquer abalo na “organização” do evento. Foi assim, por exemplo, que o maior atleta do século XX e melhor jogador de futebol de todos os tempos, o eterno Pelé, chegou a sugerir, mesmo que não tenha tido uma intenção malévola, que mortes em obras são fatos que acontecem, “são coisas da vida” e que se preocupava mesmo era com o atraso nas obras dos aeroportos; que o competente e carismático técnico da seleção brasileira, Luiz Felipe Scolari, ainda que sem querer ofender, afirmou que a solução para o problema do racismo no futebol é ignorar os “babacas” que cometem tais ofensas, pois puni-los não resolve nada; e que o Ministro de Minas e Energia, Edson Lobão, cogitou pedir para que os cidadãos brasileiros economizassem energia a fim de que não faltasse luz na Copa.

A postura subserviente, para satisfazer os interesses da FIFA, chegou ao ponto extremo de algumas cidades, como Belo Horizonte, Rio de Janeiro, Cuiabá, Natal e Fortaleza, terem atendido pedido feito, com a maior cara de pau do mundo, pelo secretário-geral da Fifa, Jérôme Valcke, para que as cidades sedes de jogos da Copa concedessem transporte gratuito – algo que o Movimento Passe Livre está lutando, e sofrendo, para conseguir há anos –, sendo que a concessão, diversamente do que tem buscado o MPL, não se destina às pessoas necessitadas, mas aos torcedores dos jogos da Copa, que possuem condições financeiras para pagar os altos preços dos ingressos, que chegaram a ser vendidos, no paralelo, por até R$91 mil…

É de suma importância deixar claro, para a nossa compreensão e para a nossa imagem no mundo, que temos a percepção de todos esses problemas, que não o aprovamos e que estamos dispostos a enfrentá-los e superá-los.
O autêntico efeito positivo da Copa – realizada, ou não – será a constatação de que a classe trabalhadora se encontra em um estágio de consciência que lhe permite compreender que a Copa reforça e intensifica a lógica da exploração do trabalho como fonte reprodutora do capital, favorecendo ao processo de acumulação da riqueza, ao mesmo tempo em que permite a institucionalização de uma evasão oficial de divisas. A partir dessa compreensão, a classe trabalhadora não se deixará levar pela retórica de que o dinheiro dos turistas vai estimular o crescimento e gerar empregos, até porque ao se inserir na mesma lógica capitalista o dinheiro não é revertido à classe trabalhadora, à qual apenas é remunerada, sem o necessário equivalente, pelo trabalho prestado, direcionando-se, pois, a maior parcela do dinheiro em circulação em função da Copa às multinacionais aqui instaladas, especialmente no setor hoteleiro e nas companhias aéreas.

Cada trabalhador, pensando em sua atividade e em seu cotidiano de ganho e de trabalho durante a Copa, ou antes, que responda: teve ou terá algum ganho na Copa que não provenha do trabalho? Este trabalho é prestado em que condições? O eventual acréscimo de ganho está ligado ao aumento da quantidade de trabalho prestado? Que o digam, sobretudo, os jornalistas!!!

Claro que uma ou outra experiência comercial exitosa, desvinculada da dos protegidos da FIFA, pode ocorrer, mas isso por exceção. E, cumpre repetir: mesmo que no geral a Copa produza resultados econômicos satisfatórios, não se terão, com isso, justificadas as supressões da ordem jurídica constitucional, já havidas no período de preparação para o evento, e as violências sofridas por diversas pessoas, e, em especial, a classe trabalhadora, no que tange aos seus direitos sociais e humanos.

Este é o ponto fundamental: o de não permitir que a Copa e a violência institucional posta a seu serviço furtem a nossa consciência, que está sendo duramente construída, vale lembrar, após 21 anos de ditadura, seguida de 15 anos de propaganda neoliberal. A produção dessa consciência é extremamente relevante para que o drama das diversas pessoas, vitimadas pela Copa, não se arraste por muito mais tempo, sofrimento que, ademais, só aumenta quando, buscando não abalar eventual euforia da Copa, se tenta desconsiderar a sua dor, ou quando, partindo de uma perversão da realidade, argumenta-se que as pessoas que são contra a Copa (mesmo se apoiadas nos motivos acima mencionados) fazem parte de uma conspiração para “contaminar” a Copa, apontadas como adeptas da “violência”, sendo que para a ação dessas pessoas (que, de fato, carregam um dado de consciência), o que se reserva é o contra-argumento da “segurança pesada”.

O desafio está lançado. O que vai acontecer nos jogos da Copa, se a “seleção canarinho” vai se sagrar hexa campeã, ou não, não é decisivo para a história brasileira. Já o tipo de racionalidade e de reação que produzirmos diante dos fatos sociais e jurídicos extremamente graves relacionados ao evento vai, certamente, determinar qual o tipo de sociedade teremos na sequência. Boa ou ruim, a Copa acaba e a vida concreta continua e será boa ou ruim na medida da nossa capacidade de compreendê-la e de interagir com ela, pois como já disse Drummond:

Foi-se a Copa? Não faz mal.
Adeus chutes e sistemas.
A gente pode, afinal,
cuidar de nossos problemas.

Faltou inflação de pontos?
Perdura a inflação de fato.
Deixaremos de ser tontos
se chutarmos no alvo exato.

O povo, noutro torneio,
havendo tenacidade,
ganhará, rijo, e de cheio,
A Copa da Liberdade.

São Paulo, 21 de abril de 2014.

*Jorge Luiz Souto Maior é professor livre docente de direito do trabalho brasileiro na USP, Brasil desde 2001. É juiz titular na 3ª Vara do Trabalho de Jundiaí desde 1998, palestrante e conferencista.

Argentina hooligans can go to Brazil World Cup (Global Post)

 

Notorious Argentine “barras bravas” football hooligans can travel to the World Cup without intelligence being passed on beforehand to hosts Brazil, a court has ruled.

The court in Buenos Aires said that the Argentine government is not allowed to tell another country personal information about its citizens, a lawyer for the United Argentine Fans (HUA) supporters’ group said Wednesday.

Debora Hambo welcomed the judgment “to avoid persecution of supporters, like in South Africa in 2010.”

During the World Cup in South Africa, 30 Argentine supporters considered dangerous were turned back at airports or deported shortly after arrival, after Argentine authorities passed on intelligence about potential trouble-makers.

An Argentina fan was killed in Cape Town during a clash between rival barras bravas groups on the eve of the quarter-final between Germany and Argentina.

Brazilian and Argentine authorities have held preliminary discussions about cooperation on security.

Argentina has a long and troubled history of football hooliganism with at least 24 people killed in trouble between fans in the last two years.

Argentina face Bosnia and Herzegovina, Iran and Nigeria in the group phase of the June-July world Cup.

Exoesqueleto do projeto ‘Walk Again’ funciona em teste documentado no Facebook (O Globo)

JC e-mail 4924, de 01 de abril de 2014

Voluntários já estão treinando em um laboratório de São Paulo para usar a veste robótica

Um paraplégico se levanta da cadeira de rodas, anda e dá o primeiro chute da Copa do Mundo de 2014 vestindo um exoesqueleto robótico controlado pela mente. O traje robótico complexo, construído a partir de ligas leves e alimentado por sistema hidráulico, foi construído por Gordon Cheng, da Universidade Técnica de Munique, e tem a função de trabalhar os músculos da perna paralisada.

O exoesqueleto é fruto de anos de trabalho de uma equipe internacional de cientistas e engenheiros do projeto “Walk Again”, liderado pelo brasileiro Miguel Nicolelis, que lança nesta terça-feira, em sua página no Facebook, a documentação do projeto até as vésperas da Copa do Mundo. Nicolelis já está treinando em um laboratório de São Paulo nove homens e mulheres paraplégicos, com idades de 20 a 40 anos, para usar o exoesqueleto. Três deles serão escolhidos para participar do jogo de abertura entre Brasil e Croácia.

No mês passado, a equipe de pesquisadores foi a jogos de futebol em São Paulo para verificar se a radiação do telefone móvel das multidões pode interferir com o processo. As ondas eletromagnéticas poderiam fazer o exoesqueleto se comportar mal, mas os testes foram animadores. As chances de mau funcionamento são poucas.

O voluntário que usar o exoesqueleto vestirá também um boné equipado com eletrodos para captar suas ondas cerebrais. Estes sinais serão transmitidos para um computador em uma mochila, onde serão descodificados e usados para mover condutores hidráulicos na roupa. O exoesqueleto é alimentado por uma bateria que permite a duas horas de uso contínuo.

Sob os pés do operador estarão placas com sensores para detectar quando o contato é feito com o solo. A cada pisada, um sinal dispara até um dispositivo vibratório costurado no antebraço da camisa do usuário. O dispositivo parece enganar o cérebro, que pensar que a sensação vem de seu pé. Em simulações de realidade virtual, os pacientes sentiram que suas pernas estavam se movendo e tocando alguma coisa. Em outros testes, os pacientes usaram o sistema para andar em uma esteira.

http://oglobo.globo.com/ciencia/exoesqueleto-do-projeto-walk-again-funciona-em-teste-documentado-no-facebook-12053200#ixzz2xe8W6LR5

Brasil se preocupa com invasão de barrabravas argentinos na Copa (OESP)

Autoridades dos dois países se reuniram na terça e selaram acordo de cooperação

20 de março de 2014

Ariel Palacios – O Estado de S. Paulo

BUENOS AIRES – Os barrabravas, os violentos torcedores argentinos, estão se preparando para assistir à Copa do Mundo. O planejamento da viagem ao Brasil é bastante detalhado – passa até por contatos com líderes de torcida do futebol gaúcho, pois a ideia é fazer Porto Alegre de quartel-general. Preocupados, os governos de Brasil e Argentina firmaram acordo de cooperação para tentar controlar esses torcedores.

Torcedores do Boca enfrentam a polícia - Marcos Brindicci/Reuters

Marcos Brindicci/Reuters. Torcedores do Boca enfrentam a polícia

O plano dos barrabravas prevê até o que farão aqueles que não conseguirem ingressos. Eles ficariam do lado de fora dos estádios, fazendo o que os argentinos chamam de “el aguante”, expressão usada para definir o apoio fanático e apaixonado de uma torcida por seu time.

No fim do mês, uma comitiva com dez torcedores argentinos viajará a Porto Alegre para se reunir com contatos locais – entre eles José Hierro Martins, da Guarda Popular, do Internacional – para preparar o desembarque das organizadas argentinas na capital gaúcha, de onde partiriam para o resto do País. O grupo está organizando o financiamento da viagem desde 2011.

A seleção argentina está no Grupo F da Copa do Mundo e jogará no Rio de Janeiro em 15 de junho, contra a Bósnia; em Belo Horizonte no dia 21, contra o Irã; e no dia 25 em Porto Alegre, contra a Nigéria.

Diversas estimativas indicam que ao redor de 650 barrabravas de 38 clubes argentinos viajarão ao Brasil, em dez ônibus, aumento de 150% em relação ao contingente que foi à África do Sul em 2010. São integrantes das Torcidas Unidas Argentinas, entidade conhecida pela sigla HUA, que se apresenta como uma ONG para divulgar a “cultura do futebol”.

Em 2010, os barrabravas contavam com lideranças fortes, que serviam de interlocutores com diversos integrantes do governo da presidente Cristina Kirchner que lhes conseguiam financiamentos. Atualmente, eles não possuem um comando único e recebem apoio econômico tanto de aliados da Casa Rosada como da oposição.

Analistas esportivos consultados pelo Estado sustentam que esse cenário de “atomização’’ das lideranças e vínculos complicou nos últimos anos o controle da violência dos barrabravas por parte das forças de segurança. No entanto, as autoridades argentinas prometem fiscalizar estes grupos violentos que viajarão ao Brasil. Os críticos ironizam, afirmando que o governo Kirchner nem sequer consegue controlá-los dentro do próprio país.

O município de Quilmes, na Grande Buenos Aires, foi o cenário de confrontos de barrabravas na semana passada. Os torcedores do Quilmes, famosos por sua violência, espancaram os rivais do All Boys com pás, além de desferir punhaladas. Segundo o deputado Fernando Pérez, da União Cívica Radical (UCR), “a Copa acelera as disputas porque os barrabravas se desesperam por financiar suas viagens ao Brasil”. Estimativas das agências de turismo indicam que, no total, 15 mil argentinos viajarão ao Brasil para acompanhar a Copa.

ACORDO

Na terça-feira, autoridades dos dois países se reuniram na embaixada da Argentina, em Brasília, e selaram acordo de cooperação. Por ele, a Argentina vai fornecer ao Brasil todas as informações solicitadas nas área de segurança e migração. O acordo prevê o reforço na segurança nas fronteiras entre os dois países. A entrada de torcedores argentinos no território brasileiro vai merecer controle especial.

A reunião em Brasília teve a presença também de policiais dos dois países, dirigentes do futebol argentino e representantes dos comitês do Rio, de Belo Horizonte e Porto Alegre, as cidades que receberão a seleção de Messi na primeira fase da Copa do Mundo.

MORTES E NEGÓCIOS

Desde o primeiro ataque protagonizado por barrabravas com morte na Argentina, em 1924, até o ano passado haviam morrido 230 pessoas em confrontos violentos e milhares ficaram feridas. As brigas, que até os anos 80 eram resolvidas com socos e pontapés, nos últimos 30 anos foram definidas à base de armas de fogo. Nestes 90 anos a Justiça argentina foi costumeiramente omissa, já que somente pouco mais de três dezenas de pessoas foram condenadas por essas mortes entre 1924 e 2013.

Ao contrário de outros países, onde muitas torcidas organizadas mais violentas estão vinculadas a grupos extremistas, como skinheads e neonazistas, na Argentina os barrabravas possuem fortes laços políticos e econômicos com ministros, senadores, deputados, governadores, prefeitos e vereadores, para os quais trabalham organizando comícios, como cabos eleitorais e seguranças.

São Paulo terá Justiça rápida para detidos em grandes manifestações (Folha de São Paulo)

REYNALDO TUROLLO JR.

DE SÃO PAULO

21/03/2014 03h30

A Justiça de São Paulo ganhará, a partir de hoje, um órgão específico para analisar com rapidez casos de prisão em flagrante em grandes protestos. A medida é uma resposta às manifestações que, desde junho de 2013, têm terminado com dezenas de detidos após depredações.

O novo órgão também vai agilizar a transformação dos inquéritos policiais em processos criminais. Uma consequência esperada pelas autoridades é que a punição de alguns manifestantes sirva de exemplo a outros.

Eventuais prisões em flagrante que ocorram amanhã, quando estão previstas duas manifestações na capital paulista, já serão encaminhadas ao órgão. A expectativa das autoridades é que ele seja útil também durante a Copa.

O Tribunal de Justiça de São Paulo é o primeiro do país a implantar o Ceprajud (Centro de Pronto Atendimento Judiciário), conforme orientação do Conselho Nacional de Justiça e do Ministério da Justiça.

“Na hipótese de um evento monstruoso, que acarrete 300 prisões em flagrante, o centro vai ter uma estrutura para comportar esse aumento repentino”, afirma o juiz Kleber de Aquino, assessor da presidência do TJ para assuntos de segurança pública.

Hoje, o manifestante detido é levado ao distrito policial, onde o delegado decide se irá liberá-lo ou prendê-lo em flagrante, de acordo com a gravidade do delito.

Quando alguém fica preso, uma cópia do auto de flagrante deve seguir em 24 horas para o Dipo (departamento que centraliza flagrantes), no fórum da Barra Funda.

Um juiz do Dipo decide se a prisão será mantida –decretando a preventiva– ou se o manifestante será liberado, mediante aplicação de medidas restritivas, como proibição de ir a certos lugares.

No caso de centenas de flagrantes de uma vez, o Dipo pode acabar atrasando a análise das prisões em dois ou três dias, explica Aquino. Por isso, essa análise passará a ser feita por juízes de plantão 24 horas no Ceprajud.

O centro poderá ainda convocar juízes e funcionários extras para atender à demanda.

“Essas decisões [sobre manter preso ou soltar] é que devem ser tomadas em caráter de urgência”, diz o juiz.

“A finalidade é a apreciação célere de procedimentos criminais de urgência e de eventuais excessos da repressão policial no curso de grandes manifestações.”

Martim de Almeida Sampaio, da comissão de direitos humanos da OAB (Ordem dos Advogados do Brasil), critica a criação de uma “força-tarefa” do Judiciário para esses flagrantes e diz considerá-la parte de um conjunto de medidas para coibir protestos.

“Manifestantes que cometerem abuso devem ser punidos, mas essa via rápida voltada exclusivamente a eles é um pouco exagerada”, diz.

“A demanda da sociedade é por uma Justiça ágil, mas não voltada exclusivamente a processos contra movimento social”, afirma o advogado.

Shepherd of the City’s Rebirth, Rio’s Mayor Feels the Strains, Too (New York Times)

FEB. 28, 2014

“Don’t ever in your life do a World Cup and the Olympic Games at the same time,” Mr. Paes recently said. “This will make your life almost impossible.” Credit: Marizilda Cruppe for The New York Times

RIO DE JANEIRO — IN his fits of rage, Eduardo Paes, the mayor of Rio de Janeiro, has thrown a stapler at one aide. He threw an ashtray at another. He berated a councilwoman in her chambers, calling her a tramp. Stunning diners at a crowded Japanese restaurant where he was being taunted by one constituent, a singer in a rock band, he punched the man in the face.

While Mr. Paes, 44, has apologized to the targets of his wrath after each episode, he adds that he is under a lot of stress. Normally clocking 15-hour days as he tears up and rebuilds parts of Rio in the most far-reaching overhaul of the city in decades, Mr. Paes is finding that consensus over his plans is elusive.

“Don’t ever in your life do a World Cup and the Olympic Games at the same time,” Mr. Paes recently said at a debate here on Rio’s transformation, making at a stab at gallows humor over the street protests that have seized the city over the past year. “This will make your life almost impossible.”

Mr. Paes has a point. Political leaders across the country may have thought that landing these mega-events would open the way for widespread celebrations of Brazil’s emergence as a developing-world powerhouse, with Rio dazzling in its resurgence. But as Mr. Paes acknowledges, things have not quite worked out that way.

“I’m not cut out to be a masochist, to be someone shouted down and cursed at,” he said in an interview, referring to the way some of his more vocal critics approach him on Rio’s streets. “But this process reflects democratization, the development of citizens in Brazil,” he added. “I don’t think the protests are over.”

Instead of widespread jubilation, Brazil is confronting embarrassing delays in getting stadiums, airports and transit systems finished before the World Cup even starts in June. Protesters are questioning why funds are being lavished on sporting venues when public schools and hospitals remain underfunded. Evictions here of slum dwellers are fueling resentment over big development projects.

Meanwhile, the explosive Mr. Paes, whose political fortunes were rising before the street protests, finds himself at the center of increasingly fierce disputes over what kind of city Rio is turning into.

“I think this guy is a 171,” said Gilva Gomes da Silva, 40, the owner of a tire-repair shop in Favela do Metrô, a slum where his home was demolished. The term 171 is slang on Rio’s streets for someone deceptive, a reference to the penal code number for the crime of fraud. While Mr. Gomes da Silva said that his new public housing unit was acceptable, he complained that the project for which his home was destroyed, a large commercial area for car repairs, had not even materialized. “He’s fooling us,” the tire repairman said of the mayor.

For more than a decade, Brazil has been led by two leftists famous for their struggles. President Dilma Rousseff is a former urban guerrilla who was jailed and tortured during the military dictatorship. Her predecessor, Luiz Inácio Lula da Silva, who rose to the presidency after making his name as a union leader, was born into a family of sharecroppers and never made it past elementary school.

Mr. Paes stands in stark contrast to that. Born into privilege and raised in exclusive districts of Rio, he was educated as a lawyer at the city’s top private university before going into politics.

He cut his teeth in the early 1990s as an aide to César Maia, a former Rio mayor, joining a total of five political parties over the span of his career, finally landing in the centrist Brazilian Democratic Movement Party.

After stints as a city councilman and a congressman, he defeated Fernando Gabeira, an iconic leader of Brazil’s Green Party, in the 2008 mayoral race. And even though Rio’s left rallied around Marcelo Freixo, a human rights activist, in opposition to Mr. Paes in 2012, the mayor glided to re-election with 65 percent of the votes.

But in the space of a few months, the landslide victory gave way to scenes in which Mr. Paes was hounded by protesters. Despite being faced with frequent criticism, Mr. Paes, an aficionado of the short, narrow cigars called cigarrilhas, shows few signs of growing a thicker skin.

Lashing out at the masked protesters called the Black Blocs, named for their black clothing and face-concealing scarves, he called them morons. He defended costly endeavors like the $100 million Museum of Tomorrow, an ambitious project designed by the Spanish architect Santiago Calatrava, saying, “We need icons.” And he insisted on putting his aggressive overhaul of Rio into context.

“I don’t want to compare my city to Zurich, thank God we’re not that boring,” said Mr. Paes over breakfast served by uniformed servants at Rio’s imposing City Hall, a tower commonly called the Piranhão, or Big Harlot, since it stands in an area where the authorities razed a red-light district in the 1970s and ’80s.

“Rio is advancing fast,” he said, “but we’re at a different phase in our civilization.”

FEW people here dispute that Mr. Paes has put into motion a construction spree with few parallels in Rio’s history. Work crews are feverishly rebuilding areas around the port, a dilapidated district of decaying buildings that resembles old Havana, while tearing down eyesores like the elevated highway cutting through the old center.

At the same time, Mr. Paes is overseeing ventures like the Transcarioca, a roadway linking the international airport to Barra da Tijuca, a sprawling zone of residential towers, slums and gated communities, and an array of new installations for the Summer Olympics in 2016, when his second term is scheduled to end.

Mr. Paes’s real estate frenzy has drawn comparisons to the vision of Francisco Pereira Passos, the mayor who ripped apart swaths of Rio at the start of the 20th century to put in Beaux-Arts buildings and boulevards inspired by Paris.

But Mr. Paes insisted that the Pereira Passos era was different because it largely involved attempts to Europeanize coveted areas of Rio. “My projects aren’t in the most noble areas,” he said, contending that the exclusive beachfront districts are mostly absent from his plans.

The bonanza for developers and construction companies is accentuating tension on Rio’s streets, with the huge demonstrations over rising transportation fares and unsatisfactory public services in 2013 evolving into a steady drip of smaller but violent confrontations between protesters and the police.

Some of the animosity is related to efforts by officials to assert control over some of Rio’s favelas, or slums, with new protests erupting over killings of favela residents by the police. Armed gangs in some favelas have aggressively countered police forces in recent weeks, pointing to the erosion of gains made in lowering crime rates.

Mr. Paes argues that certain developments are beyond his control. Responsibility over the police rests with the governor of Rio de Janeiro State, Sérgio Cabral, who may be the only elected official in Rio to have attracted more ire from protesters than Mr. Paes.

Indeed, Mr. Paes seems more admired abroad than at home. At a summit meeting in South Africa in February, he succeeded Michael R. Bloomberg, New York’s former mayor, as the leader of the C40, a network of cities seeking to reduce greenhouse gas emissions.

WHEN in Rio, Mr. Paes insists he is having the time of his life as mayor. He says that he appreciates the vibrancy of Brazil’s democracy and that he still enjoys drinking draft beer at Rio’s botecos, the street dives that are an elemental part of the city’s social fabric. He clearly revels in the perks of his job.

He said Gracie Mansion had nothing on his home, comparing the residence of New York’s mayor to Gávea Pequena, the luxurious palace, replete with tropical gardens and, at least during a stretch in 2013, protesters camped at the entrance, where Mr. Paes lives with his wife and two children.

Mr. Paes argued that the disillusionment with Rio’s political class was generalized and not necessarily directed just at him. Some of Rio’s residents, including those who have grown accustomed to hearing that the city’s time to shine has finally arrived, agree.

“I have nothing against him,” said Gilmar Mello, 47, who owns a small store selling motorcycle gear in Favela do Metrô. His business sits next to a pile of rubble after recent evictions and demolitions in the slum, not far from the refurbished Maracanã soccer stadium. “Everyone who gets into the mayor’s office will do the same thing.”

Jogos promovem maior despejo da história do Rio (Vi o Mundo)

Dario de Negreiros

publicado em 24 de fevereiro de 2014 às 21:56

Amaro Couta da Silva, morador da Vila Autódromo (Fotos Dario de Negreiros)

Rio de remoções: por quais motivos e de que forma a Cidade Olímpica tem promovido a maior leva de despejos de toda a sua história

por Dario de Negreiros, do Rio de Janeiro, especial para o Viomundo* 

No quintal da casa de Amaro Couto da Silva, 58, na Vila Autódromo, zona Oeste do Rio de Janeiro, tem pé de seriguela, cajá, acerola, maracujá, carambola, coco, goiaba e limão. Há ainda algumas galinhas, patos, dois cachorros e um bode – para não falar das outras árvores frutíferas rapidamente listadas pelo morador, mas que escaparam à caneta do repórter.

Talvez o que mais surpreenda aqueles que têm a curiosidade de visitar as casas de moradores ameaçados de remoção em virtude das grandes intervenções urbanas no Rio é como, ao contrário do que se pode imaginar, não são poucos os que vivem em condições de dar inveja aos que se espremem em apartamentos de áreas nobres da capital.

São casas como a da diarista Maria da Penha, 48, também moradora da pacata Vila Autódromo. Ao seu amplo quintal, soma-se ainda uma grande laje coberta, com vista para a lagoa de Jacarepaguá.

 Quintal da casa de Maria da Penha, moradora da Vila Autódromo ameaçada de remoção

“Meu sonho era morar em uma casa com quintal”, diz Penha, que há vinte anos deixou a favela da Rocinha e começou a erguer sua moradia, onde antes só havia um terreno baldio.

Amaro, no terreno de sua casa, construiu também um bar e seis quitinetes, fontes importantes de renda para ele, a esposa e três filhos. “Ficaram insistindo para eu ir ver o apartamento [da proposta de reassentamento]. Não fui e nem vou”, afirma. “Como é que eu vou fazer, lá?”.

Este drama tem sido vivido, no Rio, por mais de 100 mil pessoas, segundo as contas da Anistia Internacional. Entre 2009 e 2013, a Prefeitura admite já ter removido 20.229 famílias, o que equivaleria a aproximadamente 65 mil pessoas, se considerado o tamanho médio da família brasileira.

A elas, acrescentam-se todos os que ainda estão ameaçados de remoção.

“Os ameaçados, nós não sabemos quantos são. A Prefeitura não tem transparência quanto aos projetos, então fica difícil de estimar os impactos”, explica Renata Neder, da Anistia Internacional, segundo quem a capital fluminense estaria vivendo hoje a maior leva de remoções de toda a sua história.

Mas por quais motivos, afinal de contas, estas dezenas de milhares de pessoas estariam sendo despejadas de suas casas? Quais direitos destes moradores estão sendo desrespeitados pelo Estado? Quais alternativas lhes são oferecidas, em quais termos e em que condições?

Os direitos dos moradores e o legado de violações

Se fizermos um recenseamento de todas as salvaguardas que, de acordo com a ONU (Organização das Nações Unidas), deveriam ser observadas em processos inevitáveis de remoção, encontraremos uma boa lista de tudo o que, de acordo com ativistas, está sendo feito no Rio. Só que ao avesso.

“Uma oportunidade de consulta genuína com aqueles que serão afetados” deve ser oferecida, reza documento oficial da ONU, assim como um “aviso adequado e razoável, para todas as pessoas afetadas, da data agendada para a remoção”.

No Rio, para a ampla maioria das famílias já removidas, foi com uma marcação à tinta, feita no muro de suas casas sem seus consentimentos, que o aviso chegou.

Casas marcadas para remoção na Vila União de Curicica

Caminhando pela Vila União de Curicica, comunidade com cerca de 3 mil moradores localizada na região de Jacarepaguá, na zona Oeste, passa-se por ruas em que quase todas as casas possuem a indesejada marcação: “SMH”, sigla da Secretaria Municipal de Habitação.

“Parece nazista marcando judeu com a Estrela de Davi. Isso não é tortura física, é tortura psicológica.” Esta comparação, por estranho que possa parecer, foi feita pelo próprio prefeito Eduardo Paes, em entrevista ao jornalista Juca Kfouri.

“É uma coisa que a Prefeitura do Rio faz há vinte anos”, justificou-se, à época, o alcaide. “Eu nunca tinha me tocado, ninguém tinha se tocado disso.”

Em junho de 2011, o subprocurador geral de Justiça do Ministério Público Federal do Rio, Leonardo de Souza, havia feito exatamente a mesma analogia, na presença de Jorge Bittar, então secretário de Habitação de Paes. Mas foi necessário que se passassem mais de dois anos para que o prefeito, por decreto, proibisse a prática.

Independentemente da proibição de marcação, as formas e o tempo de notificação, afirma a Anistia Internacional, continuam sendo inadequados.

“O padrão de notificação é baixíssimo, totalmente inaceitável”, diz Renata Neder. “Há casos de famílias que receberam notificação com um dia de antecedência. E até de gente que chegou à sua casa e a encontrou demolida. Zero notificação”.

Elmar Freitas, ao lado do seu bar e dos escombros das casas demolidas, na favela Metrô-Mangueira

Quanto ao modo de consulta à comunidade afetada, é emblemático o caso de Elmar Freitas, 38, dono de um bar e ex-morador, recém-despejado, da favela Metrô-Mangueira, zona Norte do Rio.

Em vez de promover audiências com as comunidades e seus representantes, negociando coletivamente, como recomendam os protocolos internacionais, a Prefeitura, dizem os ativistas, prefere bater de porta em porta.

As casas daqueles que aceitam as propostas iniciais de reassentamento são demolidas e seus escombros, a exemplo do que relata Elmar, são abandonados. Os entulhos dos imóveis de seus vizinhos passaram a servir de banheiro público e ponto de consumo de drogas, acumulam lixo e ratos, exalam mau-cheiro e instalam na vizinhança um verdadeiro cenário de guerra.

“Eu saía na porta da minha casa e só via escombros”, diz Elmar, que ainda viu despencar o movimento do seu bar. “Diminuiu 95% o meu lucro. Aqui era cheio”, diz, apontando dezenas de cadeiras empilhadas e mesas empoeiradas.

“Isso tem sido um padrão claro”, diz Renata Neder. “Demole-se as casas e deixa-se os restos como forma de pressionar os moradores.”

Em outras ocasiões, dizem ativistas e moradores, as demolições de casas anexas provocam a interrupção do fornecimento de água e luz daqueles que ficam. “Eles chegam a destruir casas geminadas, mesmo abalando a estrutura da outra casa”, diz Renato Cosentino.

Mas a lista das salvaguardas internacionalmente acordadas que não estariam sendo cumpridas, ainda não a esgotamos: oferecer, sempre, reassentamento próximo à área de remoção; indenizar adequadamente aqueles que preferirem compensação financeira; garantir que o morador vá melhorar ou, no mínimo, manter o seu padrão de vida atual.

“Eles chegaram batendo na minha porta e falando que eu tinha três opções: Cosmos [bairro no extremo Oeste da cidade, a mais de 60 km do Metrô-Mangueira], albergue ou rua”, conta Elmar.

Depois de intensa mobilização da comunidade, foram construídos os conjuntos de Mangueira 1 e Mangueira 2, localizados em região bastante próxima à favela. Antes disso, contudo, mais de 100 famílias, segundo a Anistia Internacional, acabaram por aceitar a oferta inicial e se mudaram para Cosmos.

No caso das comunidades removidas em função das obras da via Transoeste, a média das indenizações oferecidas, diz Renata Neder, ficou na faixa de R$ 8 mil.

“Eles indenizam apenas pela melhoria ou investimento que você fez no local, sem levar em conta o valor do terreno”, explica Renata, segundo quem todos os que optam pela indenização acabam por piorar o seu padrão de vida.

“Se você tira alguém do Metrô-Mangueira, uma área nobre, e paga apenas pelo tijolo que a pessoa botou naquela casa, com aquele dinheiro ela não vai conseguir nem ir para uma favela daquela região, vai ter que ir para uma favela em área distante”, diz.

As remoções formam, assim, a face mais visível do “legado de violação de direitos”, na expressão de Renato Cosentino, deixado até agora pelas obras relacionadas à Copa e às Olimpíadas.

Mas, analisados de maneira mais ampla, quais devem ser os efeitos das grandes intervenções urbanas ligadas aos megaeventos para a organização sócio-espacial do Rio de Janeiro, como um todo?

“O resultado desse processo é, inexoravelmente, uma cidade muito mais desigual”, afirmou o professor Carlos Vainer, da Universidade Federal do Rio de Janeiro, em recente entrevista ao Viomundo.

Aprofundamento da desigualdade que é acompanhado, segundo ele, por aumento de violência, guetificação de áreas pobres, extinção das expectativas de gestão democrática do espaço urbano, criminalização da pobreza e dos movimentos sociais.

“Eu torci bastante para o Brasil ser escolhido sede da Copa, das Olimpíadas”, conta Antônio Carlos de Jesus, 35, um dos moradores ameaçados de remoção na Vila União de Curicica. “Mas não sabia que ia ser assim.”

Pico do morro Dona Marta

Os motivos aparentes e os interesses subjacentes

Como entender a lógica existente por trás da maior onda de remoções da história do Rio? Se funestas são as consequências, justas seriam, ao menos, as motivações iniciais?

Eis uma breve lista, sem pretensões de exaustão, de todos os motivos que já apareceram, em diferentes momentos, para justificar a necessidade de reassentamento dos moradores da Vila Autódromo: obras dos Jogos Panamericanos, perímetro de segurança do Parque Olímpico, área de risco, zona de proteção ambiental, construção de um centro de mídia, da via Transolímpica, de passarelas fixas e móveis, de um estacionamento.

Para estudiosos e ativistas, a falta de transparência dos projetos de intervenção urbana e a mudança constante das alegações que justificariam as remoções seriam sintomas de uma mentira fundamental: as remoções, dizem, longe de constituírem consequências inevitáveis e lastimáveis das operações urbanas, são antes um de seus principais objetivos.

“Os pretextos são os mais variados, mas na verdade são meros pretextos”, afirma Carlos Vainer. “Eles querem limpar aquela área [da Vila Autódromo], fazer um processo de higienização.”

Segundo a Associação de Moradores, a comunidade sequer costuma ser comunicada oficialmente sobre as supostas causas de sua necessidade de reassentamento, descobrindo-as na maioria das vezes por intermédio da imprensa.

“Se antes usaram o argumento de zona de preservação ambiental, como podem, depois, argumentar que vão construir uma via?”, questiona Inalva Mendes Brito, moradora e membro da Associação.

Renato Cosentino, da Justiça Global, oferece uma resposta para a contradição: “É que eles não têm nem o cuidado de manter a mesma mentira”.

Renata Neder, da Anistia Internacional, considera a Vila Autódromo “um exemplo incrível” de como os projetos, ao invés de buscar os menores impactos sociais possíveis – outro imperativo acordado pela ONU –, estão sendo pensados, ao contrário, justamente para promover os despejos.

“Em volta da Vila Autódromo, há um monte de terrenos vazios, que poderiam ser usados para todos os equipamentos que eles gostariam de construir”, diz. “Mas eles querem colocá-los todos onde está a comunidade, para justificar a remoção”.

Entre o final de 2010 e o início de 2011, teria sido a construção da Transoeste, um dos grandes projetos viários da Cidade Olímpica, o fator responsável pela remoção de cerca de 500 das comunidades de Restinga, Vila Harmonia e Vila Recreio II.

“A Transoeste foi construída e a área da qual as casas da Vila Harmonia foram removidas ficou intocada”, conta Carlos Vainer. O mesmo aconteceu, segundo a Anistia Internacional, com parte da área de remoção da Vila Recreio II.

No pico do morro Dona Marta, o governo do Estado, argumentando tratar-se de área de risco, planeja a remoção de 150 famílias. A comissão de moradores, entretanto, conta com um contra-laudo, elaborado pelo engenheiro Maurício Campos, que desmente o perigo.

Como a ocupação do morro, nos anos 1930, se deu de cima para baixo, é no pico que estão as famílias mais antigas da comunidade. Está ameaçada de remoção, inclusive, até mesmo a santa que deu nome ao local, já que é também na parte mais alta da favela que está a capela que abriga a imagem de Santa Marta.

Vitor Lira, morador da favela Santa Marta ameaçado de remoção. A casa de sua família, uma das mais antigas do morro, tem paredes de pedra 

“Eu tenho raízes aqui. Tenho história, luta, sofrimento. Nós não chegamos aqui ontem, não”, diz Vitor Lira, membro da comissão de moradores e cuja família foi uma das primeiras a ocuparem o local.

Vitor não hesita em atribuir aos interesses da especulação imobiliária a tentativa de remoção contra a qual lutam os moradores da favela, localizada no nobre bairro do Botafogo, zona Sul do Rio.

Cinco anos atrás, a primeira de todas as UPPs (Unidade de Polícia Pacificadora) era instalada no Dona Marta. De lá para cá, a valorização dos imóveis e o crescimento da atividade turística têm provocado aumento considerável do custo de vida, causando a saída de antigos moradores. É a chamada “remoção branca”.

“O Estado nunca contribuiu em nada, nunca beneficiou a gente em nada”, diz Vitor, que trabalha como guia turístico no morro. “A gente roeu o osso esse tempo todo e, agora, vai deixar o filé para eles?”.

Um mapa dos reassentamentos, elaborado pelo arquiteto Lucas Faulhaber, mostra com clareza o vetor que orienta esta onda de remoções: é a zona Oeste, região carente de serviços públicos, que recebe a população de baixa renda retirada das áreas nobres ou de interesse da especulação imobiliária.

“Dentre a população de zero a três salários mínimos, 88% dos conjuntos do Minha Casa Minha Vida estão na periferia da zona Oeste”, afirma o deputado estadual Marcelo Freixo (PSOL). “São lugares que não têm sequer acesso a saneamento básico, nem zonas de hospitais e de escolas”, diz.

E onde os serviços públicos claudicam, sabe-se bem, florescem as milícias. Conversando com moradores ameaçados de despejos, não é raro ouvir denúncias de que diversos conjuntos do Minha Casa Minha Vida já estariam sob domínio de milicianos.

Antes, até mesmo, da chegada dos futuros proprietários.

“Mais do que ocupar e controlar, os milicianos chegavam a revender os apartamentos”, conta Renato Cosentino, da Justiça Global. “A pessoa chegava lá e tinha alguém no apartamento, dizendo que o havia comprado.”

Casas colocadas à venda ao lado da estátua de Michael Jackson, na parte turística da favela Santa Marta. Aumento do custo de vida tem provocado a saída de muitos moradores

Vila Autódromo: símbolo de resistência e contra-modelo de cidade

Na luta contra a remoção, os moradores da Vila Autódromo, com o auxílio de pesquisadores da Universidade Federal do Rio de Janeiro e da Universidade Federal Fluminense, elaboraram o Plano Popular da Vila Autódromo.

Em dezembro do ano passado, o plano recebeu o prêmio Urban Age Award, concedido pela London School of Economics e pelo Deutsche Bank. Com a premiação, de US$ 80 mil, a associação de moradores planeja construir uma creche.

Enquanto a proposta inicial da Prefeitura previa a remoção de todos os moradores, o Plano Popular manteria 368 das 450 famílias em suas casas, sendo as demais reassentadas na própria comunidade.

“Esse plano se transformou numa espécie de contra-modelo de cidade”, diz Carlos Vainer, que coordenou uma das equipes responsáveis por sua elaboração.

“Enquanto a cidade, dominada pelos interesses empresariais, é anti-democrática, autoritária, ambientalmente destrutiva e transfere recursos públicos para as mãos de empresários privados, esse é um plano democrático, ambientalmente responsável e que economiza recursos públicos”, diz Vainer.

Segundo quadro comparativo divulgado pelo Comitê Popular da Copa do Rio, o plano popular tem custo estimado de R$ 13,5 milhões, contra R$ 68 milhões da proposta oficial.

“Ali, na Vila Autódromo, se trava uma batalha fundamental, do ponto de vista simbólico e cultural, entre dois modelos de cidade”, complementa.

Organizada juridicamente desde 1987, quando se constituiu como um loteamento popular, a Vila Autódromo serviu também de refúgio para militantes perseguidos pela ditadura civil-militar (1964-1985), fato que ajuda a explicar o alto grau de organização política de seus moradores.

“Há um extraordinário espírito de resistência e coesão dessa comunidade”, diz Carlos Vainer.

Até hoje, a Vila Autódromo é uma das poucas comunidades pobres não-pacificadas do Rio que não estão nem sob o controle de milicianos, nem sob o jugo das facções do tráfico.

Além disso, a maioria dos moradores tem, desde 1998, concessão de direito real de uso de seus terrenos por 99 anos, estando, portanto, em situação legal.

Inalva Mendes Brito, da Associação de Moradores da Vila Autódromo 

Tomo uma bronca de Inalva, da associação de moradores, quando lhe pergunto, em tom de desesperança, se ela considera haver alguma remota possibilidade de que o Plano Popular vença as pressões da Prefeitura e consiga, de fato, sair do papel.

“Eu nem te respondo essa pergunta. Seria negar o que nós construímos durante dois anos”, diz. Em seguida, resume aquele que parece ser o desejo maior de todos os que lutam contra as remoções forçadas: “Nós sempre gostamos de ser sujeitos de nosso próprio destino.”

Outro lado

Consultada pela reportagem, a Secretaria Municipal de Habitação emitiu, por meio de sua assessoria, o seguinte comunicado:

“A Prefeitura vem conduzindo os processos de reassentamento da maneira mais democrática, respeitando os direitos de cada família. O próprio decreto municipal que trata dos reassentamentos estabelece todos os procedimentos obrigatórios para reassentar uma família. Isso implica avisá-las com antecedência, esclarecer sobre a natureza e a importância desse reassentamento, sempre motivado por interesse público mais amplo.


Além das informações prestadas, as famílias são recebidas na própria Secretaria Municipal de Habitação (SMH) para conhecerem os critérios que definem o valor de suas benfeitorias e as alternativas para reassentamento. As famílias são reassentadas de diferentes formas: transferência direta para apartamentos do Programa Minha Casa, Minha Vida; recebimento de aluguel social (R$ 400 por mês) enquanto aguardam uma unidade do Programa Minha Casa, Minha Vida em local desejado; ou indenização. No caso da opção pelo imóvel, as negociações são coletivas. Já quando se trata de indenização, elas são individuais, já que os valores são definidos a partir de critérios de avaliação das moradias.

Todos os reassentamentos são feitos com base em decreto municipal, que estabelece regras claras, baseadas nos direitos humanos e na busca da moradia digna. O primeiro decreto é o de número 20.454, de 24 de agosto de 2001. Depois disso, ao longo do tempo, ele sofreu alterações e atualizações. O mais recente é o 38.197, publicado no Diário Oficial do Município do Rio em 17 de dezembro de 2013. Ele atualiza, sobretudo, os valores pagos aos moradores pela Prefeitura.

De janeiro de 2009 a dezembro de 2013, a Secretaria Municipal de Habitação realizou o reassentamento de 20.299 famílias, que viviam nas áreas informais da cidade. Deste total, 4.953 tiveram que sair de suas casas por viverem em beiras de rios e 8.215 em encostas, ambas as situações classificadas como alto risco. Outros tipos de risco são responsáveis pelo reassentamento de 5.411 famílias, enquanto que 1.720 precisaram deixar suas casas em função de obras.

No quadro atual, 9.320 famílias (cerca de 45% do total de reassentados) receberam imóveis do Minha Casa, Minha Vida, 25% estão recebendo aluguel social e 30% receberam indenização ou realizaram a compra assistida.

A Prefeitura do Rio informa que o processo de transferência dos moradores da Vila Autódromo, que optaram em ir para o Parque Carioca, será feito de forma gradual e deve acontecer a partir da segunda quinzena de março.

Das 285 famílias que deixarão a comunidade para a realização das obras de canalização dos rios e duplicação das Avenidas Salvador Allende e Abelardo Bueno, 253 já optaram entre indenização e imóveis no Parque Carioca – condomínio com 900 unidades localizado a um quilômetro da Vila Autódromo, com apartamentos de dois e três quartos com infraestrutura de lazer, além de creche e espaço comercial.

Elas só serão transferidas para lá quando o empreendimento, que está em fase final de acabamento, estiver concluído. Assim também, qualquer obra na comunidade só acontecerá quando todas as casas estiverem desocupadas.


Quanto ao traçado da Transolímpica, a informação [de que ele teria sido concebido com o intuito de provocar a remoção dos moradores da Vila Autódromo] não procede. A Secretaria Municipal de Obras reafirma que o traçado do corredor expresso Transolímpica foi estudado para evitar o maior número possível de desapropriações e reassentamentos.”

 Obras do Parque Olímpico, vistas da Vila Autódromo

*Dario de Negreiros viajou ao Rio de Janeiro graças ao apoio financeiro dos assinantes do Viomundo, aos quais agradecemos de coração por compartilhar gratuitamente conteúdo jornalístico exclusivo com outros internautas.

Leia também:

Carlos Vainer: A lógica por trás dos megaeventos no Rio

*   *   *

As Brazil Gears Up For Olympics, Some Poor Families Get Moved Out (NPR)

February 27, 2014 3:25 AM
Maria Victoria Agostinho, 5, walks outside her home in the Vila Autodromo area of Rio. Her family is slated for eviction, along with others in the area, to make way for building projects related to the 2016 Summer Olympics.

Maria Victoria Agostinho, 5, walks outside her home in the Vila Autodromo area of Rio. Her family is slated for eviction, along with others in the area, to make way for building projects related to the 2016 Summer Olympics.

Lianne Milton for NPR

Jeane Tomas scraped all her money together to build a house where she could raise her son. She’d been renting in the favela, or shanty town, of Vila Harmonia and wanted to put down roots in the community where she lived when her child was born.

The house went up — only to quickly come down.

“There is this frustration to have worked so hard, dreamed so much to leave everything behind,” she said.

Now that the Winter Olympics in Sochi are over attention will be turning to Brazil, the host of the 2016 Summer Olympics.

Rio de Janeiro is undergoing a massive transformation in advance of the games
and that has brought with it a number of criticisms. Chief among them are the forcible evictions that are taking place across the city.

Tomas was among those who were moved.

It was near her work, near doctors, and other key amenities, she said. About three years ago, she was told she would have to leave to make way for a new road that was being built as part of an infrastructure upgrade.

“And I would ask them, where to? They were asking us to sign papers without knowing where we were going,” she said. “Then they showed us this place and, to be honest, we really didn’t have a choice.”

With the money she received in compensation, she said she couldn’t afford anywhere else.

Jeane Tomas, with her mother, in their two-bedroom apartment, in Rio de Janeiro's far west zone of Campo Grande. The family was relocated to this area three years ago to make way for building projects related to the 2016 Summer Olympics in Rio.

A woman and child at a playground. Nearby, construction is taking place for the Olympic Village.

A youth guides his horse and cart down the main road of Vila Autodromo, an area where many families have been evicted and moved to far away neighborhoods. Construction on the Olympic Village is taking place nearby.

Neighbors gather on Sunday afternoon in Vila Autodromo. More then half of the 3,000 families who have been moved did not want to leave, but say they were pressured.

An elderly woman walks past a home that is marked for eviction in the favela community of Vila Autodromo.

Marcos dos Santos Ribeiro, 11, plays the guitar in his bedroom at home, in Vila Autodromo, where many families have been evicted.

Residents hang out in front of their apartment, in Rio de Janeiro's far west zone of Campo Grande. Many families relocated to this area three years ago to make way for Olympic building.

A resident plays with a kite in the Oiti apartment complex, in Rio de Janeiro's far west zone of Campo Grande. Many families were relocated here three years ago from another part of Rio.

Lianne Milton/for NPR

Some 3,000 Families Uprooted

According to human rights groups, some 3,000 families have already been evicted from their homes in Rio alone. As many as 200,000 people across the country are at risk of the same, according to the Popular Committees for the World Cup and Olympics.

It’s not just the evictions, but also where people are being sent to.

The place where Jeane Tomas now lives is called the OITI complex.

Favelas — for all their poverty — are teeming with life. But the OITI complex feels like it’s on life support. It’s a barren, treeless, apartment compound in a Rio suburb called Campo Grande, miles away from where Tomas lived in Barra de Tijuca.

“Our lives were built around were we lived. The transport is awful here. They talk about this special bus line they built for us out here but it’s not the miracle they say it is. Its chaos,” she said. “There are days when the air-conditioning works, others when it doesn’t. We wait for hours to get out of here.”

The housing is new though and the people live there at a relatively low cost. They pay a small condo fee and utilities.

Still, they don’t own these homes and they can’t rent them to others.

Jeane Tomas complains there are no schools nearby. She still hasn’t been able to enroll her child in daycare. There are no jobs close either. She says her husband lost his job because suddenly he was so far away from it.

Tomas works as a maid and she said she suspects the reason so many people are being moved is because its the Rio elites making the decisions.

“In my opinion, they want us to be there to serve them, then they want us to go as far away as possible,” she said.

Government officials deny those allegations. They say those who have been moved now live in government housing that is far superior to where they lived before.

The Terni apartment complex in Rio de Janeiro's far west zone of Campo Grande. Many residents were relocated to this area because their old neighborhoods were knocked down to make way for building projects related to the Olympics.

The Terni apartment complex in Rio de Janeiro’s far west zone of Campo Grande. Many residents were relocated to this area because their old neighborhoods were knocked down to make way for building projects related to the Olympics.

Lianne Milton for NPR

Upgrades Or Evictions

Leonardo Gryner, the chief operating officer of Rio’s Olympic Organizing Committee, said a few families have been moved to improve the life of many people. The roads and bus lines that have been put in place will allow people to travel more freely, he said.

“One of the main reasons that people live in favelas in Rio is because of transportation,” he said. “When you offer them a new means of transportation, that will help … people to move to new areas farther from the city, living in better conditions that in living in favelas.”

However, activists and academics allege the forcible evictions have more to do with real estate than real help to the poor.

Rio’s Olympic Park is being built in Barra de Tijuca, where Jeane Tomas once lived.

It used to be a poor area. But with the influx of development and roads for the Olympics, luxury apartment complexes are springing up along with Miami-style malls. Land is becoming extremely valuable. For example, the athletes housing during the games is going to be turned into high-end apartment buildings once the games are over.

Orlando Santos Junior is a professor of urban planning at Rio de Janeiro Federal University who has studied the evictions for years.

“The other issue is that the people who are moved live on the margins, if they are uprooted from their networks that allow them to survive it actually makes them worse off, not better,” he said.

He said what is happening is going against the very fabric of what a city should be. In Rio, the changes are creating more homogenous spaces with walls, sometimes real, sometimes invisible, that separate social classes.

Other activists say what are being created are tomorrow’s favelas. As the city moves out these people, they are being trapped in places where they cannot thrive.

Back in the government housing complex, Jeane Tomas said she was grateful for a roof over her head but she spoke wistfully of her former home. On her way to work, she passes the place her favela used to be. Now it’s an empty field next to a new gas station.

Rio police demonstrate (Rio Real)

Posted on February 26, 2014by 

On both sides of the field: preparedness is tantamount

Police in protesters' shoes

Police in protesters’ shoes

Commander Vidal Araújo

Commander Vidal Araújo, in fatigues

Rio’s Batalhão de Choque, the crowd control division of the state military police, today showed members of the foreign press an example of their daily training exercises, as Rio approaches the June-July World Cup.

Tool box

Tool box

Working in conjunction with police motorcyclists and helicopter imaging personnel, the “Shock Battalion” went through a hierarchy of responses, from negotiation via megaphone with leaders (which solves 90% of all such situations, according to commander André Luiz Araújo Vidal), to arrests (until recently, carried out by another division), to tear gas (colored smoke, not the real stuff). Rubber bullets weren’t used, though they have been in real street violence; after causing serious injuries, the bullets were shelved  last October. A water cannon is expected to be available by the time the ball starts getting kicked around.

Police on high

Police on high

In the act

In the act

Click here to watch a video of the helicopter imaging work, plus the “demonstration” at ground level.

Araújo Vidal said the Rio police have been adapting techniques and strategies shared by French and Spanish police.

Police coming off duty hammed up the part of demonstrators, even to the point of chanting the traditional Acordou, o gigante acordou, “The giant has awakened”. They threw empty water bottles at Battalion comrades in formation, then lit a tire and some trash in flames. The challenge of the uniformed police was to arrest those committing crimes, such as acts of vandalism, and disperse the protesters. Araújo Vidal emphasized that demonstrating is a right that Brazilians hold under the democratic regime.

Yellow for tear gas

Yellow for tear gas

More tools

Scary

Brazil’s Congress is currently working on a legislative response to the street violence of recent days, particularly the death of a Brazilian cameraman, hit by a firecracker that protesters allegedly threw.

Two hundred Shock Battalion troops will initially be at the ready during each upcoming demonstration, Araújo Vidal said, out of a total corps of 1,000. Martial arts techniques are used in making arrests, although the Rio police don’t call themselves ninjas, as do the São Paulo cops. During a Não vai ter Copa (There’ll be no World Cup) protest last weekend there, police arrested more than 200 people, including several journalists.

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At the ready

Neat formation

Kingpins

“We are concerned with journalists, we want them to use protective gear, and we ask them to stay behind our formation, both so they can see what’s being thrown at us and also for their own protection,” said Araújo Vidal.

Asked what impact last year’s Confederation Cup had on the Battalion’s plans, the commander said it was a laboratory for the World Cup and the 2016 Olympic Games. “We are learning every day,” he added.

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An update might be in order

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While the Rio police have upgraded their training and equipment, the Battalion headquarters, a century-old building, suffers from neglect. Plants grow out of cracks and the antique décor still glorifies militarism, something State Public Safety Secretary José Mariano Beltrame has been trying to downplay among military police since the 2008 rollout of Rio’s program to pacify at least 40 favelas before the Cup starts.

But then, this is the Batalhão de Choque.

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Meanwhile, the mood in Rio is unusually sour, with heat, prices and transportation knots top-of-mind for many cariocas. Those who are able to will leave the city over Carnival, which begins this Friday. Those who stay will seek the pleasures of the Momo King — or air conditioning.

What Alexander The Great Teaches Brazil About Inequality (Worldcrunch)

Eduardo Giannetti (2014-02-21) Article illustrative image

In Parque do Gato, favela life for Brazil’s huge underclass

For the Greek philosopher Diogenes, self-control and self-sufficiency were the essential values. He lived a life with no possessions, except for a cloak, a purse and a barrel made out of clay in which he would sleep.

Intrigued, the emperor Alexander The Great went to visit him. “I’m the most powerful man in the world. Ask what you want and I will give it to you.” Diogenes did not falter: “Yes. Step out of my light, you’re blocking the sun.”

The philosopher and the Emperor are examples of the extreme, and have been used to illustrate Socrates’s theory that, among mortals, those with the fewer possessions are those closest to the gods.

Alexander, a former pupil and patron of Aristotle’s, learned his lesson. When one of his courtiers mocked the philosopher for “turning down” the offer that was put to him, the Emperor replied: “If I were not Alexander, I would like to be Diogenes.” Extremes share much in common.

And so from an ethical point of view, what is wrong with inequality? Our ancient example reminds us that inequality is not bad in itself. What matters instead is the legitimacy of the process that may create it.

The justice — or lack thereof — of the end result depends on the means that brought us there. The crucial question therefore should be: Is the observed inequality essentially a reflection of the difference in talents, efforts and values, or is it the result of a game that was rigged to begin with. In other words, does the disparity come from a deep lack of equity in the initial conditions of life, of the deprivation of basic rights and/or of racial, sexual or religious discrimination?

Billions (and billions) wasted

In the last 20 years, Brazil has made real progress thanks to achievement of economic stability and policies of social inclusion. Still, despite that, the country remains one of the most unequal on the planet. As far as income distribution is concerned, Brazil is the second worst in the G20, the fourth in Latin America and the 12th in the world.

But we must not confuse the symptom with the virus. Brazil’s poor income distribution is the fruit of a grave anomaly: the brutal disparity in the initial conditions of life as well as in the opportunities for young children and teenagers to develop according to their abilities and talents, which would allow them to widen their range of possible choices and more often realize dreams for their future.

Brazil’s “new middle class” gained access to consumption, but not to true civic goods. In the 21st century, half of the population has no sewer system, public education and health are in an appalling state, public transport is a daily nightmare for commuters, about 5% of all deaths — mostly of the poor, the young and black people — are homicides. Finally, one-third of those who have left superior education (if the term actually applies) are functional illiterates.

This doesn’t seem due to a lack of resources, or at least, there is no shortage of resources when the government spends $4.5 billion on Swedish fighter jets, or when it finances the construction of football stadiums for the World Cup, or when it plans to build a bullet-train for $16.7 billion, or $6.7 billion on nuclear submarines. The total amount of subsidies granted by the Brazilian Development Bank (BNDES) to a selected group of partners and companies surpasses the amount spent in the whole Family Allowance welfare program.

No, what is lacking here is simply common sense!

Brazil will continue being a violent and absurdly unjust country, put to shame by its inequality, for as long as the conditions of the family in which a child has the good or bad luck to be born plays the overriding role in defining his future.

Human diversity gave us Diogenes and Alexander The Great. But the lack of a minimum of equity in the initial conditions of life limits greatly the room for choice, rigs the game of income distribution and poisons our society.

Inequality in opportunity to succeed, I dare to believe, is the root of what’s wrong with Brazil.

*Eduardo Giannetti is an economist, lecturer at Cambridge University and writer.

Read the full article: What Alexander The Great Teaches Brazil About Inequality – All News Is Global
Worldcrunch – top stories from the world’s best news sources

Brazil will use robots to police the 2014 World Cup (Daily Caller)

Tech

Thomas Ryder, iRobot

12:16 PM 02/21/2014

Giuseppe Macri

Brazil is adopting the security of the future after securing a deal with a robot manufacturer to deploy robots programmed to police the 2014 FIFA World Cup games.

The Brazilian government has agreed to pay $7.2 million to Massachusetts-based iRobot for 30 of its PackBot robots, according to a Robohub report. The robots will be programmed to analyze suspicious-looking objects in 12 cities hosting World Cup match-ups across Brazil beginning in June.

PackBots can travel at speeds up to 9 mph and have an extremely versatile mobility system, able to traverse rough terrain and even stairs. iRobot’s models include a host of sensors including GPS, video, thermal detection, electronic compass and system diagnostics. The robots weigh about 40 pounds and can be folded to fit into a backpack, making them ideal for quick deployment.

The model is exceptionally durable, able to survive a hard fall onto concrete from two meters, and has a full 360-degree range of rotation.

The same robots were recently used to assess the Japanese Fukushima Nuclear power plant meltdown resulting from the 2011 Japanese earthquake and tsunami. More than 800 have been used in Iraq and Afghanistan war zones, among other countries, since 2007.

Read more: http://dailycaller.com/2014/02/21/brazil-will-use-robots-to-police-the-2014-world-cup/#ixzz2uB5QbjbD

Quem grita “Não vai ter copa”? (Agência Pública)

19/2/2014 – 12h07

por Ciro Barros, da Agência Pública

midia ninja Quem grita “Não vai ter copa”?

“Nossa luta é por direitos básicos, que estão na Constituição e não acontecem. Não tem vinculação a partidos, a ideologias”, explica um dos ativistas que integram o movimento. Foto: Mídia Ninja

A reportagem da Pública procurou os ativistas que articularam a primeira manifestação do ano contra a Copa; encontrou um grupo heterogêneo e determinado a deter o Mundial à base de protestos – sem “atos violentos”

O cenário é um centro acadêmico de uma universidade na zona oeste de São Paulo, num início de noite de um final de janeiro surpreendentemente seco. Sentadas em roda estão cerca de 20 pessoas. Enquanto a reunião não começa, as pessoas conversam em voz baixa, fazendo críticas à polícia, à Copa, ao governo federal, ao governo do Estado de São Paulo. O grupo é heterogêneo: homens mais velhos, adolescentes de ambos os sexos, mulheres, trabalhadores, estudantes. Em comum, eles têm o fato de pertencer a movimentos sociais – dos mais tradicionais, experientes em protestos de rua, aos mais recentes, que ganharam notoriedade a partir da onda de manifestações de junho do ano passado.

Eles estão ali para organizar o segundo ato do ano sob um lema polêmico: “Se não tiver direitos, não vai ter Copa”. O primeiro ocorreu no dia 25 de janeiro.

Nas redes sociais, as quatro últimas palavras do lema do grupo causaram furor nesse início de ano, embora o “Não Vai Ter Copa” tenha surgido nas ruas, em junho, durante algumas manifestações. Também foi agora que o PT e o governo federal reagiram nas redes sociais, preocupados com a possibilidade de que as manifestações empanem o brilho da Copa no Brasil em ano de eleições – e tenham o mesmo efeito devastador de popularidade que a presidenta Dilma (como todos os governantes) enfrentou em junho do ano passado.

No domingo, dia 12 de janeiro, a 13 dias da primeira manifestação chamada pelo coletivo, a reação do PT veio em um post na página oficial do partido no Facebook: “Tá combinado. Uma boa semana para todos que torcem pelo Brasil”. Acompanhada da frase, havia uma foto com a hashtag #VaiterCopa. Na página oficial da presidenta Dilma, o mesmo tom: “LÍQUIDO E CERTO. Uma boa semana para todos que torcem pelo Brasil” e mais uma vez uma foto com a mesma hashtag. Hoje, a hashtag usada pelo governo e o PT é #CopadasCopas, o mote oficial.

Nos blogs e redes sociais, houve quem tratasse o movimento como “terrorista” e “caso de polícia”. Críticos mais moderadas afirmam que os protestos da Copa, se tivessem o mesmo efeito devastador na popularidade da presidenta Dilma, estariam abrindo caminho para os partidos de direita.

Mas afinal, o que é esse novo movimento? O que pretende? Como eles responderiam às críticas das quais têm sido alvo? Foram essas perguntas que me levaram àquela reunião.

Manifesto e o crescimento da articulação

No dia 10 de dezembro do ano passado, Dia Internacional dos Direitos Humanos, foi lançado um manifesto do movimento com o título “Se não tiver direitos, não vai ter Copa”. “(…) Junho de 2013 foi só o começo! As pessoas, os movimentos e os coletivos indignados que querem transformar a realidade afirmam através das diversas lutas que sem a consolidação dos direitos sociais (saúde, educação, moradia, transporte e tantos outros) não há possibilidade do povo brasileiro admitir megaeventos como a Copa do Mundo ou as Olimpíadas. Isso significa que as palavras de ordem no combate a esses governos que só servem às empresas e ao lucro devem ser: ‘Se não tiver direitos, não vai ter Copa!’”, dizia um trecho do manifesto. E seguia adiante: “Nossa proposta é barrar a Copa! Mostrar nacionalmente e internacionalmente que o poder popular não quer a Copa!”. Depois, o manifesto se referia às manifestações contra o aumento da tarifa de transportes que detonaram a onda de protestos em junho: “Os dirigentes políticos disseram que era impossível atender a pauta das manifestações pela revogação do aumento, entretanto o poder popular nas ruas nos mostrou que realidades impossíveis podem ser transformadas, reivindicadas e conquistadas pelo povo. E mesmo assim dirão: ‘mas isso é impossível!’ Então nós diremos: ‘o impossível acontece!’”.

Cinco movimentos assinam o manifesto. O mais conhecido deles talvez seja o Movimento Passe Livre (MPL), um dos principais catalisadores dos protestos políticos em junho com a pauta do modelo de transporte público. Os outros são o Fórum Popular de Saúde do Estado de São Paulo, articulação que reúne diversos coletivos em defesa das melhorias na saúde pública; o Coletivo Autônomo dos Trabalhadores Sociais, que reúne, principalmente, assistentes sociais que atuam em São Paulo; o Periferia Ativa, fundado por comunidades da zona sul e da região metropolitana da capital paulista; e o Comitê Contra o Genocídio da População Preta, Pobre e Periférica, que combate a violência da polícia e dos grupos de extermínio ligados a ela que atuam nas periferias.

“Não sou filiado a nada”

Os focos das organizações, como se vê, são diferentes, mas o que as une é a luta pelos direitos humanos da população excluída, que consideram ainda mais ameaçados pela realização da Copa. Sérgio Lima, do Fórum Popular de Saúde, descreve assim os integrantes do movimento: “É um pessoal que já participou de muita luta, pessoal de movimento social mesmo, que tá cansado de gabinete e tudo mais. Eu sou um caso que postulei muito tempo luta de gabinete. Mas hoje não sou filiado a nada”, afirma. E explica os objetivos do grupo: “Ao meu ver, é dizer que a gente não precisava da Copa nesse momento, diante de tantas mazelas em transporte, educação, saúde. Acredito que é nesse sentido”.

Quando lembro as críticas, expressas principalmente nas redes sociais, de que o “Não vai ter Copa” serve aos partidos de direita, ele dá risada. Conta que, inclusive, já foi filiado ao PT. “Eles sempre dizem isso”, desdenha.

Pergunto então se eles realmente pretendem barrar a Copa, e de que maneira. “É um objetivo sim. De enfrentamento mesmo, a gente sabe que é uma luta desleal e cruel, mas a gente tem isso como pauta, sim. Queremos ganhar a massa, ganhar corpo e fazer o enfrentamento com os protestos nas ruas. Não queremos nenhum ato violento, nem se cogita isso. Queremos barrar com os protestos mesmo”, afirma.

Anticapitalistas

Além das organizações citadas, o movimento também atraiu ativistas que militavam em partidos políticos à esquerda do PT, como o PSTU e o PSOL. O movimento Juntos!, por exemplo, que surgiu no início de 2011 a partir da juventude do PSOL, também forma a base de apoio.

“A gente entende a Copa do Mundo como parte de um aspecto crítico do crescimento capitalista. Com o crescimento, ao invés de termos investimentos nos setores públicos, em saúde, educação, transporte, moradia, o que temos é um processo de subserviência ao projeto tradicional de acumulação, que é esse megaevento comandado por uma entidade absolutamente corrupta como a Fifa. O único objetivo da Copa é enriquecer os parceiros comerciais da Fifa e as grandes empresas no Brasil. E isso tem sido feito com a produção de cidades de exceção”, afirma Maurício Costa Carvalho, do Juntos!.

Para Maurício, os protestos de agora fazem parte de uma sequência de manifestações que vem ocorrendo nos últimos anos no mundo todo – dos indignados na Espanha ao Occupy Wall Street nos Estados Unidos. Foram esses protestos, ele diz, que motivaram a criação do Juntos!: “Todos os governantes tiveram a sua popularidade bastante desgastada depois das jornadas de junho. Isso mostra que não é um problema de um partido ou de outro, só. É um problema da estrutura da velha política partidária no país. As manifestações mostraram que é necessário ter mudanças estruturais. E essas mudanças passam por ter uma política que é completamente distinta dessa política que vem sendo feita. É necessário que se ouça a voz das ruas e que a política não se resuma a passar um cheque em branco a um candidato a cada dois anos”.

Pergunto se a ligação do Juntos! com o PSOL, que vai lançar o senador amapaense Randolfe Rodrigues como candidato à presidência neste ano, compromete a independência partidária do grupo. “O Juntos! é um grupo que têm militantes do PSOL, mas que tem muitos militantes que não são do PSOL, tem seus fóruns próprios, seus próprios grupos de discussão. Existem militantes do PSOL que participam de vários grupos diferentes. Então não tem nada ligado à estrutura do PSOL”, diz.

Ciberativismo

Desde a redação do manifesto, a articulação se define como horizontal, sem que ninguém chame para si o papel de líder ou organizador do movimento. Todos participam da discussão das pautas e estratégias dos atos. E o coletivo continua a atrair novos atores, como integrantes do Sindicato de Metroviários de São Paulo, membros de movimentos de moradia como o Movimento dos Trabalhadores Sem-Teto (MTST), representantes do movimento estudantil, do GAPP (Grupo de Apoio ao Protesto Popular), um coletivo que presta primeiros socorros aos manifestantes atingidos, entre outros. Um caldo bem heterogêneo, basicamente formado por movimentos urbanos de esquerda com pautas clássicas (moradia, saúde, educação, transporte…) e outros de ciberativismo, como demonstram as páginas do Facebook “Contra a Copa 2014” e “Operation World Cup”, do grupo Anonymous.

“Houve uma junção [com os grupos de ciberativismo]. Tinha uma rapaziada que já tinha criado um evento no Facebook chamando protestos contra a Copa e a gente se articulou com eles e chegamos com uma pauta mais concreta”, conta Sérgio Lima do Fórum Popular.

Segundo os ativistas ouvidos pela reportagem, os grupos que atuam online têm duas funções básicas: ajudar a divulgar os protestos e veicular a versão dos manifestantes para episódios controversos. O ato do dia 25 de janeiro, por exemplo, era focado em São Paulo, já que tinha como gancho o aniversário da capital paulista. Mas a divulgação e articulação nas redes acabou multiplicando os protestos em outras cidades do país.

O grupo online também se articulou para rebater as informações de que adeptos do Black Bloc teriam incendiado o Fusca do serralheiro Itamar Santos, de 55 anos. As primeiras informações da imprensa davam conta de que o carro tinha sido incendiado pelos adeptos da tática, mas a página “Contra a Copa 2014” divulgou um vídeo, três dias depois, mostrando imagens de Itamar tentando passar com o Fusca por cima de um colchão em chamas, que ficou preso no carro e o incendiou.

Há muitos membros de movimentos sociais, porém, que associam o Anonymous e outros grupos ciberativistas a setores conservadores, até mesmo à própria polícia. Eles se declaram apartidários.

Bandeiras clássicas

“Se tem alguém de direita ali, está muito bem escondido”, afirma categoricamente Sérgio Lima. Maurício Carvalho, do Juntos!, concorda: “Nós estamos elaborando uma lista de reivindicações de direitos básicos de algumas bandeiras que estão envolvidas em seis eixos: saúde, educação, transporte, moradia, contra a ingerência da Fifa e contra a repressão. E todas essas bandeiras são históricas que a esquerda e os movimentos sociais construíram”.

Outro membro da articulação é o ativista Vitor Araújo, o “Vitinho”, que perdeu um olho em uma manifestação do último dia 7 de setembro, em São Paulo, enquanto cobria a manifestação pelo Basta TV, um canal independente. Vitor afirma que perdeu o olho depois de uma bomba da Polícia Militar estourar perto do seu rosto – episódio que o motivou a seguir nas ruas. “Nosso movimento é horizontal e não partidário, nem ideológico. Existe muita discussão, muita gente com ideologia diferente, mas temos um único cunho que é ‘Se não tiver direitos, não vai ter Copa’: direito à saúde, à educação, à moradia, à segurança pública. São por esses méritos que cada uma das pessoas luta por um objetivo final”, afirma.

A fala de Vitor parece ilustrar a crise de representação política tão citada pelos sociólogos no momento em que vivemos. Ele diz não acreditar nos métodos da política clássica, apesar de não se opor à participação de ativistas que militam nos partidos. “Nossa luta é por direitos básicos, que estão na Constituição e não acontecem. Não tem vinculação a partidos, a ideologias”, realça, acrescentando que também já fez manifestações contra o chamado “Propinoduto Tucano” (denúncia de corrupção nos contratos do metrô e trens de São Paulo) e que não há motivos partidários nas manifestações contra a Copa.

“É simples: havia um acordo, que era o do governo montar toda uma estrutura em volta da Copa, dos estádios. Isso não aconteceu e é por isso que a gente luta. São sete anos e eles não cumpriram esse acordo”, explica.

Vitor também nega a presença tanto de “pessoas assumidamente de direita” como de adeptos da tática Black Bloc na concepção e organização dos movimentos contra a Copa. “Os protestos são convocados na internet, nas redes sociais, são abertos. Eles veem e se organizam para ir lá”, diz. Também diz entender a atitude Black Bloc como uma reação à violência policial. “Posso te dizer, já fui em muita manifestação aqui em São Paulo e quem começa a reprimir é sempre a PM”, afirma.

Vários protestos sob o lema “Se não tiver direitos, não vai ter Copa” estão previstos para acontecer nesse semestre. Cada protesto levantará a bandeira de um direito que, na visão dos ativistas, é negado à população, ou então problemas concretos acarretados pela Copa. No dia 22 de fevereiro está marcado um ato na Praça da República, centro de São Paulo. O mote do protesto é a educação.

Com cautela

A ANCOP (Articulação Nacional dos Comitês Populares da Copa) apoia os atos realizados pelos coletivos, mas não participa de sua articulação. Cada Comitê Popular em cada cidade-sede tem independência para aderir ou não aos atos. “O lema ‘Não vai ter Copa’ veio das ruas, das manifestações, não foi imposto por nenhum grupo político. A gente claro que aceita. Não temos a pretensão de ser vanguarda ou monopolizar a resistência à Copa. Mas no entendimento que a gente tem discutido bastante, o ‘Não Vai Ter Copa’ é muito mais uma palavra de ordem do que um objetivo concreto. Dentre os nossos objetivos não está não acontecer a Copa. Temos objetivos concretos, como reparações às vítimas da Copa”, diz Marina Mattar, do Comitê Popular de São Paulo.

“Dá para perceber que são movimentos bem heterogêneos, tem de tudo nessa proposta. Ela vem com pouco debate político e alguns comitês não conseguem contato com quem tá propondo, organizando. Aqui em Porto Alegre a gente não conhece as pessoas que estão propondo isso”, diz Claudia Favaro, do Comitê Popular de Porto Alegre. “Quando chamaram o ato do dia 25, não foi conversado com o Bloco de Lutas pelo Transporte Público e nem com o Comitê, que são os espaços onde os coletivos estão organizados. Aqui a gente não tem essa posição de que mobilização só se chama pela internet. E existe uma preocupação por parte da esquerda em geral da apropriação da pauta por setores mais conservadores. A gente se soma ao grito de ‘Não vai ter Copa’ entendendo que é uma amarra na garganta de um povo que já está oprimido há um tempo, mas ainda vemos com cautela”, diz ela.

“Em todos os debates que a gente teve a gente acha até ruim que o debate fique polarizado entre ‘Vai ter Copa’ e ‘Não Vai Ter Copa’. Fica então uma discussão superficial, a gente não discute as violações. E o que a gente quer discutir são as violações”, opina Renato Cosentino, do Comitê Popular do Rio de Janeiro. “Tanto as violações diretas em decorrência da Copa como as de modelo de cidade que a Copa do Mundo faz parte. É isso que a gente vem tentando dar destaque. Mas é claro que a gente apoia o lema e as mobilizações contra a Copa”, completa.

* Publicado originalmente no site Agência Pública.

Cientistas criticam esqueleto-robô a ser exibido na Copa (Folha de S.Paulo)

JC e-mail 4896, de 17 de fevereiro de 2014

Interface não teria informação cerebral suficiente para fazer deficiente controlar estrutura que o permita andar

Pesquisadores que estudam a transmissão de informação do cérebro para os músculos estão questionando a promessa do neurocientista brasileiro Miguel Nicolelis, que anunciou que fará um jovem com lesão de medula espinhal dar o pontapé inicial da Copa do Mundo.

Em uma ilustração promocional do programa “Andar de Novo”, liderado por Nicolelis, uma mulher vestindo uma armadura robótica aparece levantando-se de uma cadeira de rodas, caminhando até a bola e chutando-a.

home_noticias_2013_05Um cientista que chegou a trabalhar com Nicolelis no IINN (Instituto Internacional de Neurociências de Natal), porém, diz que essa cena, caso se concretize, é mais bem descrita como um robô controlando os movimentos de uma pessoa do que o inverso.

“Essa demonstração é prematura e, na melhor das hipóteses, será só uma propaganda daquilo que ele espera que aconteça um dia”, diz Edward Tehovnik, americano que deixou o IINN após uma cisão interna em 2011.

Hoje professor na UFRN (Universidade Federal do Rio Grande do Norte), ele diz que Nicolelis ainda não publicou estudos suficientes para mostrar que sua técnica está pronta para reabilitar pessoas com problemas neuromotores. “Eu não digo que isso jamais acontecerá, mas a esta altura é prematuro”, diz.

BITS POR SEGUNDO
Segundo artigos publicados recentemente por Tehovnik, nenhum grupo de pesquisa consegue ainda extrair uma quantidade de informação no cérebro com velocidade suficiente para controlar movimentos complexos.

Segundo o pesquisador, com uma taxa menor de “bits” de informação por segundo, uma interface que conecte um cérebro a uma máquina já é capaz de tarefas simples, como ligar/desligar um aparelho, mas não conseguiria controlar uma perna eletromecânica com precisão.

“Não dá para obter nada que se pareça com um ser humano andando na rua”, diz Tehovnik. Segundo o cientista, o campo de pesquisa das interfaces cérebro-máquina foi “corrompido” pela oferta de dinheiro para os grupos de pesquisa, que hoje estariam mais preocupados em levantar verbas do que em solucionar problemas científicos que ainda se apresentam como barreiras à sua evolução.

Para ele, demonstrações públicas de uma tecnologia tão incipiente alimentam falsas expectativas em pessoas paralíticas. “Acho que isso deveria estar restrito ao laboratório nesse ponto”, diz. Tehovnik explica pormenores técnicos de sua argumentação em um artigo de opinião na revista “Mente&Cérebro”.

Outros cientistas que trabalham na linha de pesquisa de Tehovnik são menos contundentes na crítica a Nicolelis, mas também veem um excesso de entusiasmo.

Michael Graziano, da Universidade de Princeton, diz ver excesso de ênfase na engenharia dos projetos, em detrimento das questões de ciência básica. “Dizer que dentro de dez anos resolveremos esses problemas soa muito implausível para mim.”

(Rafael Garcia/Folha de S.Paulo)
http://www1.folha.uol.com.br/fsp/cienciasaude/152230-cientistas-criticam-esqueleto-robo-a-ser-exibido-na-copa.shtml

Governo regulamenta uso das Forças Armadas contra manifestações sociais (Vox Política)

Portaria está em vigor desde 20 de dezembro de 2013. Celso Amorim, ministro da Defesa, aprovou o documento.

 | quinta-feira, 23 janeiro 2014 – 2:30

anexo

O ministro da Defesa, Celso Amorim, aprovou no fim do ano passado uma Portaria que regulamenta o uso das Forças Armadas (Exército, Marinha e Aeronáutica) em manifestações sociais, protestos e outras ocasiões que possam comprometer “a ordem pública”.

A regra, presente no Manual “Garantia da Lei e da Ordem”, validado junto com a Portaria, está em vigor desde 20 de dezembro, data de sua publicação no Diário Oficial da União. Logo no segundo capítulo, o documento ressalta que, apesar do apreço ao conceito de não-guerra, as operações poderão ter “o uso de força de forma limitada”.

Esse emprego das Forças Armadas nessas operações seria autorizado “em situações de esgotamento dos instrumentos a isso previstos”, ou seja, “quando, em determinado momento, forem eles formalmente reconhecidos pelo respectivo Chefe do Poder Executivo Federal ou Estadual como indisponíveis, inexistentes ou insuficientes ao desempenho regular da missão constitucional”.

Entre as principais ameaças elencadas pelo Ministério da Defesa, duas se destacam por fazer referência à Copa do Mundo e às manifestações de 2013: o combate ao bloqueio de vias públicas de circulação e a ofensiva contra a sabotagem nos locais de grandes eventos. Para tanto, os soldados têm autorização de controlar até o fluxo dos cidadãos.

O anexo do “Controle de Distúrbios em Ambiente Urbano” é o que cita de maneira mais contundente a oposição a grupos populares de protesto.

Em “Cenário”, conforme imagem destacada no início da reportagem, o alerta estatal vislumbra a “atuação de elementos integrantes de movimentos sociais reivindicatórios, de oposição ou protesto, comprometendo a ordem pública”, reservando aos governos estaduais e federal o direito de traçar limites. No apêndice de operações psicológicas, os movimentos sociais recebem classificação ainda pior: forças oponentes.

Protestos contra Copa do Mundo terminam com atos de violência (OESP)

Manifestantes ateiam fogo em carro durante protesto contra a realização da Copa do Mundo no Brasil, na região central de São Paulo, neste sábado.

São Paulo, 25 jan (EFE).- Os protestos que aconteceram neste sábado em diferentes pontos do Brasil contra a organização da Copa do Mundo transcorreram em sua maioria com normalidade, embora em cidades como São Paulo tenham sido registrados vários atos de violência e destruição de patrimônio público.

No final da manifestação da capital paulista, que durante as primeiras horas aconteceu de maneira pacífica, um grupo de manifestantes quebrou vidros de várias agências bancárias e de uma concessionária, além de terem atacado um veículo da Polícia.

Na mesma avenida, um automóvel foi incendiado após ser atingido por um objeto inflamável, embora alguns dos manifestantes tenham tentado apagar as chamas.

Além dos estabelecimentos que iam fechando à passagem do protesto, um hotel no qual vários manifestantes tinham se refugiado por volta das 20h foi fechado pelas tropas de choque da Polícia Militar, que em várias ocasiões tentou dispersar os presentes com tiros para o ar e bombas de efeito moral.

Por enquanto, não há informação de feridos nem detidos.

Os protestos se repetiram em mais de uma dezena de cidades, como Rio de Janeiro, Brasília e Belo Horizonte, embora em todas elas a presença de manifestantes tenha sido muito menor do que a esperada.

Na sexta-feira, mais de 40 mil pessoas confirmaram sua presença nas manifestações através das redes sociais, previstas a princípio em mais de 30 cidades, enquanto em São Paulo, onde aconteceu a mais movimentada, se concentraram ao redor de 2.500 pessoas, segundo a PM.

Em Goiânia, 200 pessoas protestaram esta manhã pelo mesmo motivo. O encontro aconteceu com tranquilidade, embora no último momento alguns encapuzados tenham queimado vários pneus.

A manifestação foi promovida por várias organizações sociais com o objetivo de criticar a despesa elevada do Governo na realização da competição, em detrimento de outros serviços como educação e saúde.

O manifesto da convocação denuncia, entre outros fatos, a despesa extra prevista da organização do Mundial e atribui o aumento do orçamento à corrupção nas instituições responsáveis pela construção dos novos estádios que estão sendo construídos para o evento esportivo.

“É um absurdo que o Brasil organize uma Copa do Mundo porque há problemas na saúde, na educação e na habitação que estão em condições péssimas”, afirmou à Agência Efe Daivis Souza, que participava do protesto de São Paulo. EFE

*   *   *

Protesto no Brasil contra a Copa deixa saldo de 143 detidos (OESP)

25.jan.2014

São Paulo, 26 jan (EFE).- Pelo menos 143 pessoas foram detidas neste sábado acusadas de participar de distúrbios ocorridos nas manifestações que aconteceram em diferentes cidades em protesto contra a organização da Copa do Mundo.

Em São Paulo, 128 pessoas foram detidas, por enquanto, após as manifestações registradas na capital paulista, e que terminaram com confrontos entre a Polícia e os manifestantes, informou a Polícia Militar (PM) através de sua conta no Twitter.

Em Fortaleza, 15 pessoas foram aprisionadas pelos protestos registrados em frente do estádio Arena das Dunas, inaugurado na quarta-feira passada pela presidente Dilma Rousseff.

Um grupo de manifestantes tentou invadir o estádio, danificou uma arquibancada de acesso ao local e ateou fogo em uma loja utilizada pelos trabalhadores da recém inaugurada obra, informou a “Folha de São Paulo”.

De acordo com as autoridades, 15 pessoas foram detidas por tal ação.

As manifestações começaram de forma pacífica na maior parte das cidades, embora tenham terminado com alguns focos de violência em algumas delas. EFE

For some in Brazil, World Cup means evictions (Washington Post)

By Donna Bowater, Published: January 25, 2014

PORTO ALEGRE, Brazil — Where there was once a soccer field in this city in southern Brazil, there is a highway.

And where there were once shanty homes, there are piles of timber, bricks and the debris of those who used to live there.

The reason is the World Cup. The mega-event that will play out this summer in a dozen Brazilian cities is driving a frenzy of road construction, airport renovations and other projects.

The impact is being felt most strongly among the poorest citizens, including residents of Porto Alegre’s largest favela, or slum, who have come to regard the soccer championship as synonymous with evictions, removals and demolition.

Activists say that as many as 250,000 people across the country are threatened with eviction — although some of those efforts have been underway for years and are likely to outlast the soccer tournament as building projects continue. Brazil is also preparing to host the Summer Olympics in 2016.

Some Brazilian officials insist that most displacements are not linked to World Cup preparations. Independent researchers say they have to rely on witness reports. But residents of the Santa Teresa neighborhood here, as well those in other poor areas, say there is no doubt that evictions are underway, as they lose neighbors and open space.

“It breaks a cycle of friendship, a cycle of custom,” said 42-year-old Antonio Daniel Knevitz de Oliveira, who lives deep in the heart of Santa Teresa, where he grew up.

“Brazil is by far and away the champion of forced removals,” said Christopher Gaffney, a visiting geography professor at the Fluminense Federal University in Rio de Janeiro. “This is clearly the most impactful World Cup ever, with a lot of ambitious projects.”

In some of the affected cities, the World Cup and the Olympics are the latest justifications used by authorities to clear favelas.

Characterized as “irregular” settlements where many do not have deeds to their properties, there have been long-standing attempts to reclaim the slums where more than 11 million Brazilians live.

The added pressure of hosting the two biggest sporting events in the world has given authorities additional incentive to act.

The scale of displacements in Rio de Janeiro prompted Amnesty International to launch a campaign, Enough Forced Evictions, after it found evidence of housing rights violations in the city. A network of Brazilian activists, the National Coalition of People’s World Cup Committees, sought to sound the alarm last year in a report to a U.N. human rights panel.

That group said as many as 32,000 people in Porto Alegre could be at risk of eviction because of World Cup projects, with more than 1,500 families affected by the road-widening project.

Porto Alegre is Brazil’s 10th-largest city, with a sizable population of European immigrants and a rapid rate of economic growth. About 13 percent of residents live in favelas, including those in Santa Teresa who were evicted so that a nearby road could be widened to improve traffic flow around the soccer stadium.

Residents say the loss of the soccer field meant children were playing barefoot pickup games deep inside the favela, where violent drug traffickers rule.

The government is compensating families forced to move, but the resettlement packages of $22,000 are described by activists as inadequate in a country where real estate prices have been soaring.

For Knevitz, who has three jobs and three children, the upheaval has compounded a sense of uncertainty about his family’s future.

“I don’t want to run the risk of seeing another World Cup or big event and the authorities saying, ‘You’ll be removed,’­ ” he said.

Voices of Brazil: ninja journalist Bruno Torturra, who runs an alternative press collective (The Guardian)

‘I want the people of the world to hear a different narrative from the World Cup; from a point of view of people on the street, not the stadiums or the press,’ says Bruno Torturra, leader of the Mídia Ninja collective of citizen journalists

Luke Bainbridge

The Observer, Sunday 26 January 2014

Ninja journalist Bruno Torturra sitting on the floorBruno Torturra: ‘In the casas it was brilliant to see young people putting into practice their ambition for a utopian cultural economic system.’ Photograph: Marcos Villas Boas

It is hard to imagine anyone who looks less like a Japanese assassin, but Bruno Torturra is a leader of the self-styled Mídia Ninja collective, which emerged as an alternative to the mainstream Brazilian press during the protests last summer.

The group arrived as a loose collective of citizen journalists who, spurred by advances in digital media that put the powers of reporting and distribution in their hands, reported and live-streamed hours of footage from protests in different cities.

Armed with smartphones and digital cameras, they were determined to tell what they saw as the true narrative of news that was being distorted. They quickly grew in popularity with those similarly disenchanted and frustrated with the coverage of the protests by traditional media, while polarising opinion among established commentators. And they hit the national headlines when they filmed a police infiltrator throwing a Molotov cocktail at a protest during Pope Francis’s trip to Brazil in July 2013.

The first seeds of Mídia Ninja were sown in 2012 when Torturra, then a journalist for Trip magazine, wrote a piece on the music and social collective Fora Do Eixo (FDE). Members live in shared casas, with their own alternative economy. “I found them fascinating,” says Torturra, when we meet in his local café in São Paulo. “I thought it was brilliant to see so many young people living together and putting into practice their ambition for a utopian cultural economic system.”

A few months later Torturra was covering a march to legalise marijuana. “The police really cracked down on the protesters. I was beaten and inhaled tear gas,” he says. “I wrote a huge article on my blog and the next morning everyone was sharing it on Facebook.”

The blog got a bigger reception than anything Torturra had written in nine years at TripPablo Capilé from Fora Do Eixo called Torturra and suggested they talk about working together. With other FDE members Rafael Vilela and Felipe Altenfelder they began streaming events under the name Post TV, building an increasing following until last summer, when Torturra wrote a more defined manifesto and they became Mídia Ninja.

At the height of the protests they had several thousand independent citizen journalists. The extent to which they polarised opinion was clear when they were invited on to a Brazilian talk show and Torturra and Capilé were given a grilling from an invited panel of established journalists, and to many came out on top.

Torturra is aware that there’s a huge appetite around the world to find out more about the complex situation in Brazil, which will only be heightened in the next 12 months. “We have huge potential for this year,” he says. “It is the year of Brazil. Even we don’t know exactly what is happening right now. The World Cup is a horrible idea. I think the government now realises that, but it’s too late to stop it. The cost is so huge. It’s proven to be a lie that the World Cup brings better infrastructure and leaves a legacy. The only legacy is more expensive stadiums and a lot of public money gone to the toilet.

“We’re in a really good position to cover it in a different way, not only for Brazil but the world,” he says. “I’m planning to make Mídia Ninja a stream in English and Spanish as well, so people of the world can hear a different narrative from the World Cup; from a point of view of people on the street, not the stadiums or the press. We’re not interested in the football. That will be over-covered by other people.”

PT responde movimento #nãovaitercopa e cria o #vaitercopa (OESP)

13.janeiro.2014 17:48:50

Desde domingo, 12, sigla vem utilizando redes sociais para promover o evento que vem sendo alvo de críticas de movimentos sociais

Carla Araújo

São Paulo – Após a presidente Dilma Rousseff publicar no Diário Oficial da União, no último dia 10, decreto que destinou dois novos funcionários para Secretaria-Geral da Presidência para promover “diálogo com os movimentos e segmentos sociais por ocasião da Copa do Mundo FIFA 2014″, o Partido dos Trabalhadores (PT) usou a página da presidente e do partido no Facebook para estimular uma campanha defendendo a realização da Copa no País.

Com a marca #VaiTerCopa, no domingo, 12, o PT publicou a mensagem: “Tá combinado. Uma boa semana para todos que torcem pelo Brasil. #VaiTerCopa”. Já na página oficial da presidente, que é administrada pelo partido, a mensagem afirmava: “LÍQUIDO E CERTO. Uma boa semana para todos que torcem pelo Brasil. #VaiTerCopa.”

Apesar de a expressão ser evidentemente uma resposta ao protesto que tem sido marcado para o próximo dia 25 em todo o País, com a mensagem “Não vai ter Copa”, o responsável por gerenciar as redes sociais do PT, o vice-presidente do partido, Alberto Cantalice, afirmou que a ideia “Não teve um objetivo concreto. É porque as pessoas ficam cobrando que a gente fale alguma coisa.”

Segundo Cantalice, a ideia não foi para fazer contraposição ao provável protesto. “Não foi uma coisa para fazer resistência à movimentação popular, até porque a população é amplamente favorável à Copa”, afirmou. Ele disse ainda que a ideia de colocar mensagem na página do PT e da presidente foi uma forma de “testar, para ver se a mensagem ia pegar”. “Não foi nada articulado, só colocamos ali para ver como ia ser e foi extremamente positivo”, avaliou.

Até a tarde desta segunda-feira, a mensagem postada pelo PT havia sido compartilhada por 595 pessoas e curtida por 1.059 pessoas. A página petista tem pouco mais de 75 mil seguidores. No caso da página da presidente, o texto foi replicado por 1.796 e curtido por mais de 5 mil pessoas. A página de Dilma possui 185 mil fãs.

Confira a mensagem postada pelo PT no Facebook

Foto: Reprodução

Além da página administrada pelo PT, Dilma se comunica com os internautas por meio da página do blog Dilma Rousseff, onde as mensagens costumam ser mais institucionais. Apesar de não ter postado até o momento a mensagem #vaitercopa, a página postou nesta segunda-feira, 13, um texto destacando a situação do estádio Beira-Rio, em Porto Alegre, que já está com 97% das obras concluídas.

Protesto. Após os protestos de 2012, internautas tentam se mobilizar para realizar a primeira grande manifestação do ano utilizando o apelo da Copa no Brasil. O movimento, que ganhou o nome de Não Vai Ter Copa, está se organizando nas redes sociais para o próximo dia 25 um ato de repúdio ao evento esportivo. A comunidade oficial do ato no Facebook, no entanto, ainda não atingiu um grande número de pessoas comparado aos eventos de 2013. Criada no dia 15 de julho do ano passado, a comunidade possui apenas 4.764 seguidores até o momento.

Em São Paulo, o protesto está marcado para as 17h, no vão livre do Masp. Até o momento, a página criada para estimular o evento tem 1.653 participações confirmadas. O texto com a assinatura “We are Anonymous” (nós somos anônimos) critica os gastos do governo com a Copa e cobra ações da presidente Dilma prometidas durante as manifestações. “Junho passou. Cadê a reforma política prometida pela presidenta Dilma? Via plebiscito ou não, desapareceu. Não houve nenhuma mudança real no parâmetro político ou social desde o começo dos levantes”, diz o texto.

Os ativistas dizem ainda que durante a Copa das Confederações no ano passado “todas as cidades lutaram pelo fim dos jogos”. “O Brasil precisa mudar, e não é no futebol. O clamor popular de Janeiro em diante terá apenas uma voz: NÃO VAI TER COPA”. No Rio de Janeiro, o grupo que criou a comunidade oficial do movimento também está organizando os protestos para as 17 horas do dia 25. A princípio, conforme informação publicada no Facebook, o local da manifestação será em frente ao Copacabana Palace.

Samba soccer. The transformation of Brazil’s most storied team (The New Yorker)

BEN MCGRATHJANUARY 13, 2014

The last time Brazil hosted the World Cup, in 1950, two hundred thousand people—a tenth of the population of Rio de Janeiro—streamed into the newly completed Maracanã Stadium to watch their beloved national team, the Seleção, compete for the title against Uruguay. A monumental concrete bowl, intended to rival the Christ statue atop Corcovado, the Maracanã resembled a spaceship and was meant to embody, as the British journalist Alex Bellos writes in “Futebol: The Brazilian Way of Life,” not only Brazil’s athletic ambition but also “the country’s place in the modern world.” Its capacity was greater by several magnitudes than any other Brazilian stadium. Some ten thousand men had contributed to its construction, practicing goal celebrations while they worked. They’d even, somehow, finished ahead of schedule. (…)

Ler o artigo integral aqui: The New Yorker _ Jan 13, 2014

Sem Título-2

Bíblia do jornalismo dos EUA vê Itaquerão como ‘monumento à gentrificação’ (UOL)

Do UOL, em São Paulo06/01/201418h52

Itaquerão – dezembro. Governo federal divulgou imagens da obra do Itaquerão, estádio de São Paulo para a Copa Divulgação/Portal da Copa/Ministério do Esporte

A nova edição da revista New Yorker, considerada a Bíblia do jornalismo norte-americano, apresenta um texto de 14 páginas sobre o futebol brasileiro, a preparação do país para a Copa do Mundo e o Corinthians.

Escrita para o público dos Estados Unidos, a reportagem cita o Itaquerão, palco da abertura da Copa do Mundo, em São Paulo, como um “monumento à gentrificação”, compara Andrés Sanchez ao magnata Donald Trump, Ronaldo a um astro do beisebol, Romário ao boxeador Muhammad Ali e define a CBF como uma entidade “desonrosa”.

Gentrificação é o nome que se dá ao fenômeno social que afeta a população de baixa renda de determinado lugar por meio da valorização imobiliária provocada por um novo empreendimento, como um shopping center ou um estádio de futebol, por exemplo.

Após a construção desse novo equipamento, o preço dos imóveis da vizinhança aumenta, obrigando a população pobre a se mudar – em geral para um bairro mais distante. Os serviços, por consequência, também ficam mais caros, excluindo também pequenos comerciantes.

“O estádio, um monumento à gentrificação, terá o maior telão digital da Terra e uma iluminação duas vezes mais forte do que a utilizada na Allianz Arena, em Munique. Segundo dizem, será visível, em uma noite clara, a 80 km de distância”, diz o texto.

O jornalista Ben McGrath, autor da matéria, compara o luxo do estádio com o que viu em sua visita à Itaquera escrevendo que “o caminho deixou arranha-céus para trás e nos levou direto para a arruinada zona leste, onde grafites e lixo predominam.” Em volta do estádio, “homens trabalhavam para transformar encostas barrentas de uma colina em um cinturão verde”.

O texto, então, faz uma crítica aos estádios construídos para o mundial. McGrath afirma que o Itaquerão, pelo menos, receberá jogos de um grande time quando a Copa do Mundo acabar. “Mas o que será do recentemente reformado Estádio Nacional, com 70 mil lugares, de Brasília, uma cidade cujos maiores times jogam em divisões menores, para plateias que geralmente não passam de algumas centenas?”

A Arena da Amazônia, segundo sugere o autor, também poderá se transformar num elefante branco para Manaus, “uma cidade cercada por 8 mil km² de floresta amazônica”. “Nenhum time do Amazonas competiu em alto nível nos últimos 30 anos”, diz.

REVISTA FALA DE FUTEBOL, CORINTHIANS E COPA DO MUNDO

Comparações com TV e beisebol

Talvez para situar seu público, McGrath opta para comparar figuras do futebol brasileiro com possíveis similares norte-americanos. Para ele, o ex-presidente do Corinthians Andrés Sanchez, que atualmente é responsável por supervisionar a construção da nova arena corintiana, soa como o empresário Donald Trump, dono de uma vasta rede de hotéis e cassinos e criador do reality show “O Aprendiz”.

“Cada metro quadrado foi projetado [do estádio] em um esquema para dar dinheiro”, escreve McGrath. A impressão do autor foi corroborada pelo próprio Andrés, que disse que declarou a ele que “a ideia era fazer o melhor e maior shopping center do mundo com um campo de futebol no meio.”

Ainda no campo das comparações, a reportagem diz que o ex-jogador Romário é hoje uma das maiores vozes da oposição à Copa do Mundo. “Antes conhecido como um playboy, ele é agora um congressista socialista – um Derek Jeter que se remodelou como Muhammad Ali para aproveitar o momento político”.

Jogador de beisebol, Jeter é o capitão do New York Yankees e já participou 13 vezes do Jogo das Estrelas. O atleta é famoso por seus relacionamentos amorosos com atrizes e modelos. Ronaldo também foi comparado a um jogador de beisebol: David Ortiz, o Big Papi. Com 104 quilos, o rebatedor é ídolo em Boston por suas atuações em momentos decisivos.

Corrupção, violência e Bom Senso

A CBF foi citada como desonrosa e caça-níquel por McGrath. “O problema não é só que poucos atletas da Seleção jogam no Brasil, mas o time nacional fica anos sem jogar em solo brasileiro. Em vez disso, faz turnês pelo mundo, como os Harlem Globetrotters, para levantar dinheiro para a desonrosa CBF.”

A entidade, ainda segundo o autor, serve como um vilão muito conveniente para os jovens que estão protestando contra a corrupção. McGrath lembra, então, que Ricardo Teixeira se envolveu em escândalos de corrupção e José Maria Marín foi flagrado pegando uma medalha na premiação da Copa São Paulo em 2012.

Ao longo da matéria, o autor cita casos recentes de violências nos estádios provocados por torcidas organizadas e aponta que muitas delas recebem dinheiro dos clubes para ir aos jogos.

Boa parte do texto é dedicada à história do Corinthians e à sua principal torcida, a Gaviões da Fiel. O jornalista fala sobre o jejum de 23 anos, a democracia corintiana e entrevista o capitão Paulo André, aproveitando para citar a criação do movimento para pedir mudanças no calendário do futebol Bom Senso F.C. O nome do grupo, segundo McGrath, foi uma criação do publicitário Washington Olivetto.

Uma outra leitura do não vai ter Copa e a disputa histórica das Jornadas de Junho (Fórum)

08/01/2014 | Publicado por Renato Rovai em Política 

As Jornadas de Junho ainda têm sido tratadas de forma maniqueísta por muitos dos que tentam interpretá-la e disputar seu legado. De um lado, há os que buscam transformá-la num movimento de coxinhas e fascistas. Do outro, gente que sonha com novos levantes de rebeldia que sejam controláveis e possam levar o governo federal a ter prejuízos eleitorais. E há ainda um terceiro grupo que quer oportunizar uma ação que é horizontal a partir de um discurso dirigente com contornos de esquerda.

Os primeiros, erram no fundamental. As milhões de pessoas que foram as ruas em centenas de cidades do país querem, na essência, um Brasil melhor. E deixaram claro que cansaram da política de gabinete baseada no toma lá da cá de uma governabilidade que precisa de um novo arranjo. Ao mesmo tempo exigem um serviço público melhor do que o atual e querem um Estado forte.

Essas demandas nunca foram fascistas e sempre foram de esquerda. E não podem deixar de ser apenas porque hoje quem está no governo é um partido mais identificado com bandeiras populares.

Transformar todos aqueles que defendem essas teses em coxinhas e fascistas e exigir adesão total a um governo que muitas vezes fala grosso com o movimento social e fino com o capital, não é exatamente um postura progressista. Ao contrário, é algo que se aproxima muito da prática fascista que esses setores criticam. O fascismo, entre outras coisas, oprime o contraditório porque sabe que ele é parte fundamental do processo democrático.

Já quando os colunistas da direita desejam como presente de ano novo mais gente na rua para mudar o Brasil, o que de fato querem é o povo tomando o Planalto Central, mas não para que esse mesmo povo assuma as rédeas do país.

Querem que esse povo patrocine o caos para que a solução seja um novo governo forte. Ou seja, pretendem um golpe civil por saberem que quarteladas caíram em desuso e tem alto custo do ponto de vista político internacional.

Já certos setores que se consideram de esquerda radical sonham com o que sempre sonharam. Acham que a correlação de forças pode se alterar como num passe de mágica num levante popular. E que o povo pode assumir o poder e tudo virar lindo e maravilhoso da noite para o dia.

As Jornadas de Junho, porém, não tem nada a ver com o desejo de uns e a análise de outros. Foram um momento muito mais impactante na vida nacional. Um grito democrático com diferentes táticas e estratégias de luta. Um grito de um país que provou ter uma democracia mais madura. Que suporta milhões nas ruas e em movimento. Mas que não aceita colocar todas as suas conquistas em risco para produzir qualquer resultado.

Havia muito mais responsabilidade nas ruas do que nas análise de gabinete. E por isso o movimento produziu tantos resultados e obteve vitórias.

Além da diminuição objetiva no preço das passagens de ônibus e metro, entre as suas inúmeras conquistas de junho, por exemplo, pode-se destacar a virada na agenda do transporte público nas grandes cidades. Em São Paulo, por exemplo, o prefeito Haddad disse em entrevista recente que fez em um ano o que pretendia fazer em quatro no setor.

O Mais Médicos também foi antecipado naquele contexto. Era um programa que vinha sendo maturado, mas que poderia ter sido realizado com muito menos força e mais pra frente.

As Jornadas de Junho também trouxeram para o debate político uma geração inteira. Gente que estava vendo a banda passar e que agora quer tomar o Brasil nas mãos. Uma garotada que está fazendo rap, participando de coletivos de cultura, que trabalha em co-workings, que toca projetos sociais ou que labuta de sol a sol e estuda à noite sonhando com uma vida melhor.

Esse jovem não é fascista, não é coxinha e também não é babaca.

Ele não é marionete da Globo e não está disposto a ser papagaio de tucano. E quer fazer valer uma nova agenda. Onde o meio ambiente seja mais respeitado, onde os indígenas sejam protegidos dos grileiros, onde haja mais recursos para moradia, saúde e educação.

Querem também menos corrupção e mais transparência no uso dos recursos públicos. Querem direitos humanos para os pobres, principalmente jovens e negros. E uma polícia que não seja um instrumento de tortura dos setores populares na mão do Estado.

Essa agenda pode levar muitos deles a participarem de um movimento como o “Não vai ter Copa”. Até porque até o momento a Copa que está sendo vendida é a dos outros. Da elite daqui e dos ricos de fora. Não é um Copa produzida para ser a afirmação de um povo e de uma história de lutas de um país que tem oferecido ao mundo avanços democráticos e projetos como o Bolsa Família.

É uma Copa da Fifa. E da exclusão.

Por isso, cabe perguntar: quem está errado, os jovens que entendem que esse pode ser um momento de afirmação de suas ideias ou quem não está disposto a conversar com eles? Quem está errado, os oportunistas que querem aproveitar essa energia para desgastar o governo ou certos governistas que estão achincalhando esse povo que quer discutir seu país?

É preciso ir além desse maniqueísmo de lado bom e lado ruim. A Copa pode ser um excelente momento para discutir o Brasil e ao mesmo tempo assistir futebol e se congregar com as milhares de pessoas de todas as partes do mundo que aqui estarão.

A Copa pode ser um tempo de uma nova agenda na democracia brasileira. Uma Copa com povo e política. Com manifestações de rua fortalecendo as lutas populares e comemorações de rua de torcidas de cada uma das seleções.

Poucos países do mundo podem oferecer um espetáculo desses. E o Brasil é um deles.

Um país multicultural onde há grande respeito à multiplicidade. Um país que deu um enorme salto social nos últimos anos, incluindo milhões de pessoas. Um país que tem desafios imensos ainda pela frente, mas que, a despeito das disputas políticas, tem uma institucionalidade forte. Um país com um movimento social que tem atores coletivos respeitados em todo o planeta, como, por exemplo, o MST e as organizações sindicais.

Poucas nações podem fazer de fato uma Copa das Copas, onde os projetos do outro mundo possível estejam presentes na agenda de um torneio de seleções.

A sociedade civil brasileira tem o dever de assumir esse processo como seu. O slogan “não vai ter Copa” é muito bom e forte para ter apenas uma leitura. E uma das leituras possíveis é que a Copa não vai ser mais a mesma depois de sua passagem pelo Brasil.

De agora em diante, onde a Copa for, o movimento social irá. E colocará suas demandas, fazendo seus fóruns ao lado do evento. E internacionalizando causas de todo o povo do país sede e de outras partes do mundo.

Se isso vier a acontecer o jogo será apenas um detalhe desse imenso espetáculo. E as nossas causas disputarão espaço entre os resultados das partidas. Que ao final terão apenas um campeão. Diferentemente da Copa das Copas, que é a de todos que lutam por um mundo melhor. E onde muitos podem ganhar juntos.

Quem tem que ter medo das ruas é a elite. E não os que se dizem de esquerda. Ou algo está muito, mas muito errado.